A las 11.41 de la mañana, la cena de Fin de Año quedó atrás hace muchas horas y, por el horario, se avecina el clásico almuerzo por Año Nuevo. Sin embargo, la bebida ingerida anoche todavía puede generar “malos tragos” en aquellos conductores que bebieron alcohol y deben enfrentar un control de alcoholemia.

En este sentido, un conductor de aproximadamente 50 años dio positivo con 2,20 de gramos de alcohol en sangre, en un control apostado en el barrio porteño de Palermo, y frente a distintas cámaras de varios medios de comunicación.

A su turno, el hombre, que previamente había sido detenido y puesto en la fila de control, adelantó su Peugeot 308 y se dispuso a soplar la cánula por orden de una oficial. Los constantes errores hicieron que debiera exhalar un total de tres veces, hasta que el resultado se hizo evidente ante la mirada de los cronistas: 2,20.

Un conductor dio positivo en un control de alcoholemia, en Palermo

Luego de conocer el resultado, el hombre subió la ventanilla que daba hacia la vereda donde estaban las cámaras, que enfocaron hacia la puerta del conductor. Allí había un vaso de plástico, mientras él terminaba de entregar la documentación del vehículo.

A los pocos minutos, el hombre aceleró y colocó su auto en la fila donde se ubicaban los automóviles que se encontraban en infracción. En el lugar, la misma oficia que realizó el control le mostró el acta de infracción y, finalmente, el hombre terminó de llenar unos formularios, mientras su vehículo quedó a la espera de que se lo lleve una grúa.

Durante las últimas horas, se conoció que en la Ciudad de Buenos Aires hubo un total de 38 conductores con alcoholemia positiva, cuyas licencias quedaron retenidas. Hubo otros tres conductores cuyas licencias fueron retenidas por otras infracciones a la ley de tránsito: la más llamativa fue la de un hombre que manejó en contramano.

El registro de alcoholemia más alto fue el de un conductor con 2,62 g/l de alcohol en sangre, un nivel que de acuerdo a criterios médicos implica una toxicidad severa que podría derivar en estupor, pérdida de la conciencia y dificultad respiratoria.

De acuerdo con la normativa local, fueron identificados 12 casos con dosaje superior a 1 g/l, quienes resultaron inhabilitados para conducir por períodos de 4 meses a 2 años. Otros 26 conductores presentaron valores de entre 0,5 y 0,99 g/l, enfrentando la suspensión por lapsos de 2 a 4 meses.

La ANSV registró 96 casos de alcoholemia positiva en todo el país

Un total de 5.557 vehículos fueron fiscalizados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) en operativos realizados en la madrugada de Año Nuevo en diferentes puntos de la Argentina, donde se detectaron 96 casos de alcoholemia positiva. El registro más elevado alcanzó 2,23 g/l en Zárate, Buenos Aires.

La ANSV mantiene estos controles de forma permanente para detectar y sancionar conductas de riesgo, dado que el alcohol al volante sigue siendo uno de los factores principales en la siniestralidad vial. Los procedimientos se desplegaron en 39 puntos del país y contaron con la coordinación de fuerzas locales y jurisdicciones provinciales, priorizando las áreas con mayor circulación por el inicio del verano.

Durante el operativo especial, 129 actas de infracción fueron emitidas y se realizaron 83 retenciones de licencia. Los conductores que presentaron alcoholemia positiva fueron retirados de circulación conforme a la normativa vigente. La fiscalización también incluyó revisión de documentación, uso obligatorio del cinturón y casco, y correcta identificación vehicular.

Entre los valores más altos de alcohol en sangre se registraron, además del máximo en Zárate, 1,67 g/l en Olivera (Buenos Aires), 1,61 g/l en Gualeguaychú (Entre Ríos), 1,52 g/l en Villa La Angostura (Neuquén) y 1,29 g/l en Las Grutas (Río Negro).