El puma ocupa un rol central en el equilibrio de los ecosistemas americanos (Imagen ilustrativa Infobae)

El 30 de agosto se celebra el Día Internacional del Puma en todo el continente americano. Este animal, conocido como Puma concolor, león de montaña o león americano, tiene presencia desde Alaska hasta el sur de Argentina y Chile. Con capacidad de adaptación a diversos ambientes, recorre praderas, desiertos, bosques y montañas, logrando más extensión territorial que cualquier otro mamífero silvestre terrestre en América.

El puma actúa como depredador tope, es decir, ocupa el último eslabón de la cadena alimentaria en numerosos ecosistemas. De acuerdo con un informe de la organización WCS Argentina, el felino regula las poblaciones de presas como el guanaco en Sudamérica, y sus restos alimentan al cóndor andino y otras aves carroñeras.

Según la Sociedad Argentina de Medicina Veterinaria, el registro fósil sugiere que el puma evolucionó hace unos seis millones de años en Norteamérica, donde encontró nuevas presas y ambientes a los que se adaptó en Sudamérica. Su distribución cubre 110 grados de latitud desde el Yukón en Canadá y abarca todo tipo de bosques, tierras bajas y desiertos montañosos.

Este felino recorre hábitats que van desde la selva hasta la estepa en toda América (Imagen ilustrativa Infobae)

Conflictos en zonas rurales y respuestas no letales

La relación entre los pumas y la ganadería ha sido conflictiva, especialmente en áreas de baja densidad de presas silvestres.

El ganado, sobre todo ovino y caprino, se vuelve una presa frecuente, lo que lleva a represalias como envenenamiento o caza del felino. Para Andrés Novaro, director de conservación terrestre de WCS Argentina: “La conservación saludable del hábitat y de la comunidad de fauna nativa contribuye a que el puma no tenga que desplazar su consumo alimenticio hacia el ganado. A la vez, es importante desarrollar estrategias que permitan la coexistencia armoniosa entre la fauna silvestre y la producción ganadera”.

La WCS Argentina ha promovido métodos no letales de protección del ganado, respaldando a productores con la incorporación de elementos de disuasión como emisores de sonidos, luces nocturnas en los corrales o el uso de perros protectores. Tal como subraya la organización, la introducción de estos métodos permite acceder a la certificación internacional Wildlife Friendly®, elevando entre un 15 y un 20% el valor de las fibras naturales como lana merino o mohair.

Principales amenazas y recomendaciones

La caza y la pérdida de hábitat representan los mayores desafíos para la supervivencia del puma, junto con la urbanización y la fragmentación de sus entornos por el avance agrícola y los proyectos de infraestructura.

La densidad de presas silvestres determina la interacción del puma con el ganado rural (Imagen ilustrativa Infobae)

En Mendoza, los pumas reciben protección legal, por lo que su caza o tenencia como mascota se encuentra prohibida. El Día Internacional del Puma se fijó el 30 de agosto tras un incendio que en 2009 amenazó a varios ejemplares en la reserva de flora y fauna Pumakawa en Córdoba. La intervención del equipo de la ONG permitió salvar a los felinos y originó la conmemoración anual.

Pero además existen otras amenazas, como el hostigamiento por perros domésticos y los atropellos en carreteras cercanas a su hábitat natural. Además, el impacto de la crisis climática, que afecta la disponibilidad de presas y altera los ecosistemas. Ante encuentros con estos animales, se aconseja avisar de inmediato a las autoridades ambientales o al servicio de emergencias.

El puma es sujeto de campañas orientadas a erradicar su mascotismo y a evitar el retiro de crías durante la cosecha. La reserva Pumakawa desarrolla actividades para llegar al Día Internacional del Puma con acciones concretas de defensa. Entre los objetivos figuran el trabajo conjunto con productores para minimizar daños, la clausura de criaderos para caza y la prohibición de importación de trofeos procedentes de especies amenazadas.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), la población total de pumas se estima en menos de 50.000 ejemplares, con una tendencia descendente.