
Una delegación del Partido Justicialista (PJ) compuesta por Felipe Solá, ex canciller argentino y ex gobernador de la provincia de Buenos Aires; Oscar Parrilli, presidente del Instituto Patria y ex senador nacional; y Franco Metaza, parlamentario del Mercosur, participará en el aniversario y Congreso Nacional del Partido de los Trabajadores (PT), que se llevará a cabo los días 6 y 7 de febrero en Salvador de Bahía, Brasil.
La presencia de los dirigentes argentinos busca llevar la campaña “Cristina Libre” al principal foro político del oficialismo brasileño, en un contexto marcado por la cercanía ideológica y la historia reciente de ambos partidos.
El encuentro del PT, que este año celebra 46 años de existencia bajo el lema “Cuando el pueblo cree, Brasil sucede”, tiene como objetivo definir los ejes de la campaña para la reelección del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Se trata de un evento estratégico para el futuro político de Brasil y su proyección regional, donde la participación de representantes del PJ argentino adquiere un carácter simbólico, dado el paralelismo entre la situación judicial de Cristina Kirchner y la vivida por el propio Lula años atrás.

Durante el Congreso, los enviados del PJ se integrarán en mesas de trabajo y debates organizados por el PT para compartir la experiencia argentina y difundir la causa de la campaña “Cristina Libre”. Este lema remite a la actual situación de la ex presidenta, quien cumple prisión domiciliaria tras una condena en la causa conocida como Vialidad. La campaña promueve la denuncia de una supuesta proscripción política, tomando como referencia internacional la campaña “Lula Livre” que movilizó a sectores progresistas brasileños y de otros países durante el encarcelamiento del actual mandatario de Brasil.
La relación entre el PJ y el PT se ha consolidado en los últimos años, atravesada por las experiencias judiciales y políticas de sus dirigentes más emblemáticos. La visita de Lula da Silva a Cristina Kirchner el 3 de julio de 2025, en el departamento de San José 1111 en Buenos Aires, reforzó este vínculo. El presidente brasileño fue el primer líder internacional en visitar a la ex mandataria en prisión domiciliaria, tras la autorización del Tribunal Oral Federal N° 2. La cita, de carácter privado, se desarrolló bajo estrictas condiciones judiciales y contó con la presencia de figuras como el diputado Eduardo Valdés y el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
La visita de Lula fue interpretada como una muestra de solidaridad personal y política, además de un gesto destinado a proyectar la situación de CFKr más allá de las fronteras argentinas. En ese momento, fuentes cercanas a la ex presidenta consideraron el encuentro como “muy sentido desde lo personal y lo político”.

Lula, que también atravesó un proceso judicial que lo dejó fuera de la carrera presidencial en 2018, recuperó su libertad tras la revisión de su condena y volvió al poder tras vencer a Jair Bolsonaro en 2022.
La campaña “Cristina Libre” busca replicar la estrategia que logró instalar el reclamo por la libertad de Lula en el debate internacional. En más de veinte países existen comités de solidaridad y expresiones de apoyo a la ex mandataria argentina, con pronunciamientos de presidentes, expresidentes y organismos políticos internacionales. La expectativa de los organizadores es que la presencia de la delegación argentina en el Congreso del PT contribuya a fortalecer la articulación entre los dos partidos y a sumar respaldo internacional a la causa de Fernández de Kirchner.
El Congreso del PT se desarrolla en un momento de tensión política en Brasil y la región, tras la reciente asunción de Lula da Silva en la presidencia pro tempore del Mercosur. El mandatario brasileño ha manifestado reiteradamente su apoyo a Cristina Kirchner, tanto en declaraciones públicas como en el mensaje que transmitió durante su visita a San José 1111: “Sé lo importante que es este reconocimiento en los momentos más difíciles”, expresó a través de sus redes sociales.
La agenda compartida entre el PT y el PJ incluye el seguimiento de los procesos judiciales, el fortalecimiento de las redes internacionales de solidaridad y la defensa de la participación política de los líderes progresistas.