El actor presenta la obra

(Enviado especial) Lejos de los flashes y la vorágine de la capital, él se refugia en la tranquilidad de la playa y el mar. Entre días soleados y ventosos, Facundo Arana aprovecha para surfear, comer los mejores platos de Mar del Plata y perfeccionar el dibujo, su talento oculto. En ese marco, el actor disfruta de lo que más le gusta, hacer teatro. Y no se trata de cualquier obra, si no de una de sus favoritas: En el aire.

Pasaron 13 años desde su estreno, sin embargo, para él, este espectáculo representa uno de los más especiales de su carrera. “Siempre trato de volver a En el aire, es única”, le confiesa a Teleshow, destacando la historia detrás del título y la reacción de la gente. Es que, tal cual como el artista subraya, el show impacta de lleno en el público, generando profundas reflexiones y dejándolos con el sabor de haber experimentado una obra inolvidable. Por eso, no sorprende que al final de cada función, la gente cierre la noche regalándole a Arana una ovación de pie.

Facundo Arana disfruta del verano en Mar del Plata combinando teatro, surf, música y dibujo, sus grandes pasiones (Crédito: Jose Tetty)

Aún así, faltan horas para que Facundo vuelva a vivir dicho momento. El cual experimenta de lunes a miércoles en el Chauvin. Son las 7.30 de la tarde y, a falta de una hora y media para la función, él desciende de su camioneta y se dispone a charlar de su vida, su estadía en Mar del Plata y de sus talentos ocultos, como el dibujo.

—¿Cómo te sentís en el comienzo de año?

—Estoy haciendo teatro. También me la paso en la playa, en familia, dibujando, escribiendo, surfeando. Más no puedo pedir. Y ahora el 22 y el 29 voy a hacer teatro en Tandil también, en el Teatro del Fuerte. Los viernes voy a estar tocando a la noche en Ogham con una banda que armamos con Mario Orbe. Es como cuando tu profesión es lo que soñaste y en el lugar que soñaste, con quienes soñaste y estás pasando el verano con quienes soñaste.

—Estás presentando En el aire, una obra que ya tiene más de trece años…

—Sí, tiene trece años y es increíble. Hago muchas obras de teatro, pero todo el tiempo estoy queriendo volver a En el aire, porque es una belleza la historia. La escribimos junto con Manuel González Gil, tiene la música de Martín Bianchedi, colaboró Sebastián Irigo y es una pieza teatral preciosa. Es como una delicadeza muy linda. Y artísticamente me pide todo y más lo que tengo para dar. Y no hay nada más lindo para un artista que en el momento de tener que hacer tu oficio, tu laburo, la función que tenés que hacer, entrar con todo. Me hace muy bien, no sé cómo explicarte.

La pieza teatral 'En el aire', escrita junto a Manuel González Gil, cumple trece años y sigue conmoviendo al público con ovaciones de pie (Crédito: Jose Tetty)

—¿Qué recepción tenés del público?

—La gente que la vio, la recomienda y eso es muy lindo. Y en cada función, cuando termina la obra, la gente se para a aplaudir. Te da la sensación de que la gente no solamente entendió la obra, me corro de acá como actor, sino que el espectáculo que vieron, la historia que te contaron, es espectacular. La gente cuando va al teatro no va a otra cosa a que le cuenten una linda historia, la cual no te esperabas.

—A lo largo de los años, la obra se fue modificando, se recortó 30 minutos…

—Sí, imaginate que hace años la obra nació y hoy tiene trece años. Entonces, evoluciona, mejora. Cada idea que había puesta En el aire, ahora está llevada a cabo como si fuera una flecha que fue al blanco. Tomó muchos años hacer eso. Así la obra creció y además nos preocupamos por buscarla. Hoy día, la obra es una pieza que es una delicadeza y a mí me gusta mucho formar parte de ella.

—Este cambio en la duración, ¿tiene que ver con el nivel de atención del público?

—No me doy cuenta porque en el teatro nunca vi a nadie que saque el teléfono. Mirá que no se les pide nada, pero no veo a nadie que saque el teléfono para chequear algo. Sí veo que el mundo cambió. Más para gente como yo, estamos en otra cosa, yo no tengo ni TikTok, pero sí Instagram y muestro las cosas que hago, lo que me gusta, pero es otro mundo. Me di cuenta que a la obra había que traerla un poco más acá en la duración, pero no porque la gente se distraiga, sino porque hoy el teatro es más corto. Si no, la gente se empieza a desacomodar.

La adaptación de la duración de 'En el aire' responde a la evolución de la obra y del público teatral (Crédito: Jose Tetty)

—Más allá del teatro, también estás haciendo surf…

—Estoy entrenando todo el año, justamente para poder meterme al agua y no cansarme, no tener la lengua afuera. Y Mar del Plata es un lugar que tengo lleno de amigos que hacen surf. Entonces, me meto con mis amigos a surfear. Tengo dos tablas, un funboard y tengo una tabla más chica. Te metés, filtrás las olas, te pasás de la rompiente y te quedás flotando con tus amigos, esperando que venga la serie. Y cuando viene la serie, remás o ves surfear a tu amigo, que es lo mismo que surfearla vos. ¿Qué te voy a decir de surfear? Es una locura. Lo hago en La Serena. En Honu Beach. En Playa Grande. Y te vas moviendo…

—¿Y es una actividad que hacés nada más en verano o en el resto del año también?

—No, el resto del año también. Vengo a Mar del Plata. En invierno te ponés un 4.3, que es un traje un poco más grueso, te ponés guantes, te ponés un capuchón y te ponés las botas. Pero hay gente de acá que tiene escamas y que se mete al agua y vos decís: “¿Cómo se la bancan?”. Es gente que ves que tienen en la piel el meterse todo el año. Entonces, el invierno no los golpea porque los abraza. (10.49)

El surf ocupa un lugar importante en la vida cotidiana de Facundo Arana, quien entrena durante todo el año en playas de Mar del Plata (Crédito: Jose Tetty)

—Otra de las pasiones que tenés es el dibujo, que lo mostraste hace poco en tus redes sociales. ¿Desde cuándo tuviste esta pasión?

—Desde que nací. Dejé muchos años, pero el trazo es como andar en bicicleta. Te sentás muchos años después y en dos minutos ya sos el niño que iba andando en bicicleta. Y ahora no te digo que hago wheelies, pero… (risas)

—¿Y qué es lo que más disfrutás de dibujar?

—El tiempo se detiene.

Arana comparte en sus redes sociales su talento para el dibujo, actividad que considera una forma de detener el tiempo y crear desde la inspiración (Crédito: Jose Tetty)

—¿Y qué te gusta plasmar en la hoja?

—Me gustó mucho dibujar cómics de distintos tipos, como muñequitos. Ahora estoy en una etapa en que me dio por el lápiz. Algunas cosas las hago de mi cabeza, otras veo una foto que me gusta y en algunas miro y trato de buscar ese mismo retrato y dibujarlo. Y en otros directamente hago una selección de rasgos y después lo saco, miro la foto y es como hacer un cuaderno de dibujos.

—¿Qué hacés después con el dibujo? ¿Lo guardás, se lo mostrás a alguien, lo ponés en un cuadro en tu casa?

—No (risas). Los tengo ahora en un sketchbook y los dibujo… no sé, los tengo ahí, qué sé yo.

Facundo Arana alterna funciones en el Chauvin de Mar del Plata con actuaciones en Tandil y presentaciones musicales junto a su banda (Crédito: Jose Tetty)

—¿Cómo lograste esta serenidad y madurez de la que hablas ahora?

—Siempre estuve yendo detrás de mis sueños. Uno no sueña cosas feas, uno sueña cosas lindas. Y busqué mis sueños con mucho amor. Entonces, la mezcla de todo eso te da cosas buenas. Y cuando vos querés que tu alma sonría, y lo buscás con sentido común y con garra y con amor, se acabó.

—¿Cuál fueron las decisiones claves para llegar acá?

—Las chispas de las oportunidades se nos dan a todos en algún momento de la vida. Algunos la ven venir y se acomodan. Otros, como yo, te llevan por delante y tratás de acomodarte. Y como lo hacés con ganas y con mucho esfuerzo, se convierten en caminos que vas transitando y construyendo lo mejor que podés. Es muy efímero todo. Entonces, hay que tratar de que cada momento sea para siempre.

El actor destaca la importancia de perseguir los sueños con amor, sentido común y esfuerzo como base para alcanzar la serenidad personal (Crédito: Jose Tetty)

—¿Siempre fuiste así o desde cuándo adoptaste ese pensamiento?

—No, es a lo largo de toda la vida. Vas aprendiendo. Las cosas que van pasando te van curtiendo, te van poniendo el cuero duro y decidís que el cuero duro no esté en el alma, sino que esté en la espalda y que vos puedas, saber dónde querés que las balas no pasen y dónde querés estar de alma al mundo. Me hace bien así.