
El Gobierno invitó a 11 gobernadores a promocionar sus provincias en ls Argentina Week que se realizó en Nueva York. Aunque la mayoría tienen un diálogo fluido y han fungido de aliados en el Congreso (algunos también a nivel electoral), no es el caso de todos ellos. “Quiérase o no, son los dueños de los recursos”, justificaban en el entorno del presidente Javier Milei.
La presencia de los mandatarios provinciales buscó comunicar a los inversores internacionales una suerte de escenario de diálogo pragmático entre la Casa Rosada y las administraciones subnacionales, algo que parece haber surtido efecto. Tal como publicó Infobae, los gobernadores dieron discursos alineados con el Gobierno, incluso aquellos que no son catalogados como oficialistas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, consideró que “los gobernadores la están viendo y ratifican que este tiene que ser el rumbo del país”; a la vez, el embajador de Argentina en los Estados Unidos, Alec Oxenford, agregó que “fue especialmente alentador verlos en plena sintonía con el mensaje de Nación, presentando con seriedad y responsabilidad las oportunidades de inversión en sus provincias, destacando sus avances macroeconómicos, sus recursos naturales y su talento”.
A través de la Embajada Argentina, el Gobierno invitó a Marcelo Orrego (San Juan), Raúl Jalil (Catamarca), Carlos Sadir (Jujuy), Gustavo Sáenz (Salta), Claudio Vidal (Santa Cruz), Rolando Figueroa (Neuquén), Martín Llaryora (Córdoba), Alberto Weretilneck (Río Negro), Alfredo Cornejo (Mendoza), Ignacio Torres (Chubut) y Juan Pablo Valdés (Corrientes). Los mandatarios expusieron sobre minería, energía y el potencial productivo de sus provincias en función de los diferentes paneles diagramados por los organizadores del foro.
Aunque les hubiera gustado mayores gestualidades de parte del Presidente, tampoco sorprendió a la mayoría que Milei no mantuviera un encuentro aparte con prácticamente ninguno de ellos. Los Milei sólo atinaron a sacarse una foto e intercambiar unas palabras ayer con Sáenz, Orrego, Sadir, Cornejo y Valdés. No porque todos sean precisamente cercanos a la administración libertaria, sino por una coincidencia fortuita.
Ante la queja de varios jefes provinciales, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, coordinó una audiencia formal con Jalil, Valdés, Orrego, Sadir, Figueroa yu el ministro de Hacienda de Chaco, Alejandro Abraam, en la sede del Bank of America, donde se está realizando este miércoles el último día del foro.
Según comunicaron voceros oficiales, “el objetivo de la reunión fue coordinar la derivación, por parte del Gobierno nacional hacia cada provincia, de las consultas, proyectos y análisis de inversión de empresarios estadounidenses surgidos durante el evento”. La noticia no es menor en el marco de la noticia conocida ayer de que, a partir de ahora, Adorni tendrá como nueva atribución la de autorizar o no las transferencias de fondos a provincias y otras erogaciones.
La relación de los gobernadores con el Gobierno Nacional varía entre la cooperación activa, el alineamiento legislativo y la negociación puntual. La Casa Rosada mermó diferentes tipos de transferencias a las provincias como los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y la realización de obras públicas. Aun así, La Libertad Avanza pudo consolidar un círculo de mandatarios que pueden aportar circunstancialmente los votos para poder movilizar ciertas reformas sensibles para Milei.

Eventos como el Argentina Week importan de manera transversal a los mandatarios porque implica la posibilidad de radicación de inversiones estratégicas en sus distritos. En general, los rubros que más beneficia el régimen macroeconómico actual (como la minería y la energía) tienen un fuerte impacto en ciertas dinámicas provinciales.
Pese a que el contexto económico actual tuvo un importante impacto en las arcas provinciales, un importante mandatario aliado a la Casa Rosada explicó a Infobae por qué sigue habiendo una colaboración significativa desde varias provincias: “Tenemos que escuchar a nuestros electorados provinciales y, en general, quieren que le vaya bien a Milei. Por eso se equivocaron quienes armaron Provincias Unidas el año pasado”.
Los estrategas partidarios de la Casa Rosada creen que el año próximo habrá mayores posibilidades de tejer alianzas electorales con ciertos gobernadores. “Hay algunos que dieron los gestos necesarios que nos hace ver más cerca la posibilidad de un acuerdo para el año próximo”, afirman.
Dos de los que más han colaborado con el oficialismo desde el Congreso fueron Sáenz y Jalil. Ambos colaboraron junto al tucumano Osvaldo Jaldo (que no fue a Nueva York) a que un total de tres senadores abandonaran el interbloque peronista y La Libertad Avanza quedara al borde de los dos tercios con la sumatoria de todos los aliados. Ambos son vistos como jefes provinciales con los que La Libertad Avanza puede sacar el pie del acelerador en el armado en sus respectivos terruños.
“Quiero transmitir tranquilidad a aquellos que miran a Argentina con buenos ojos y decirles que no hay vuelta atrás”, declaró ayer el salteño en su arribo a Nueva York, en un gesto a la Casa Rosada.
La sintonía entre los libertarios y el mendocino Alfredo Cornejo también es palpable, siendo el único gobernador de los once que el año pasado tuvo una alianza electoral explícita con La Libertad Avanza. Aunque tiene valoraciones variables entre los integrantes de la mesa política de la Casa Rosada, le reconocen que colaboró en prácticamente todas las ocasiones que el bloque libertario lo precisaba. Pese a todo, el diputado nacional de LLA, Luis Petri, tiene claras aspiraciones para competir por la gobernación y, según mediciones, es la figura más competitiva a nivel provincial.
Hay mandatarios con los que la Casa Rosada también cuenta para apoyos circunstanciales. Entre ellos están Claudio Vidal (Santa Cruz), Ignacio Torres (Chubut), Marcelo Orrego (San Juan), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén).
En estos últimos cinco casos, la conducción nacional del partido tiene sus dudas si competir en comicios provinciales con candidatos propios debido a la falta de proyección de figuras. Aunque falta mucho y tienen un vínculo de colaboración en el Congreso, LLA podría presentarse en Santa Cruz, así como en Neuquén.
Con el correntino Juan Pablo Valdés parece imperar una suerte de tábula rasa luego de las elecciones a gobernador del año pasado, en donde el oficialismo provincial ganó de manera contundente frente al espacio libertario, que no pudo obtener ni el 10 % de los votos. Dado que no habrá nuevos comicios a gobernador hasta el 2029, el vínculo con la Casa Rosada empezaría a suavizarse.
El jujeño Carlos Sadir fue uno de los cinco mandatarios que posó en la foto con los hermanos Milei en la previa del Argentina Week. Esto no quiere decir que la relación entre ambas esferas sea de fluidez, aunque tampoco es ríspida. Por otro lado, el cordobés, Martín Llaryora, ha sido de los gobernadores que más se permitió criticar al oficialismo nacional sin abandonar cierto pragmatismo para poder negociar. Ejemplo de esto último es que consiguió que Luis Caputo le incrementara los fondos enviados de Nación para incrementar la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Aun así, ya mira de reojo a las elecciones del año próximo, donde La Libertad Avanza buscará arrebatarle la posibilidad de reelegirse.