El sector asalariado privado formal registró en diciembre de 2025 su séptimo mes consecutivo de caída. (Freepik)

Hay innumerables formas de evaluar el desempeño de la actividad económica en el país, pero una de las más sensibles, es sin duda la que tiene que ver con el empleo. En ese sentido, no son buenas las noticias par el Gobierno nacional: en los últimos doce meses el sector asalariado formal privado perdió a 88.848 trabajadores.

Los números son contundentes. Según el último informe el Ministerio de Capital Humano, elaborado en base a datos del SIPA, en diciembre de 2024 había un total de 6.285.719 argentinos trabajando como empleados para alguna empresa. Un año más tarde, en diciembre de 2025, la cantidad de asalariados registrados se redujo a 6.196.871. De ahí se desprende la diferencia de más de 88.800 empleos.

Lejos de torcer el rumbo, el sector privado sigue cayendo. La “serie desestacionalizada” demuestra que entre noviembre y diciembre se destruyeron 12.399 empleos. De esa forma, ya se acumulan siete meses consecutivos sin creación de puestos de trabajo.

Qué sectores despidieron a más trabajadores

En concordancia con el resultado general del sector privado, las estadísticas muestran que la mayoría de las actividades económicas sufrió una caída de la cantidad de empleados en los últimos doce meses. De 14 sectores económicos relevados, diez tuvieron números negativos.

En términos porcentuales, el rubro de peor desempeño en lo que refiere al mercado de trabajo fue el de explotación de minas y canteras, que registró una caída del 8,6% y perdió a 8.071 empleados. El resultado llama la atención, teniendo en cuenta que la minería fue una de las actividades pujantes del 2025, con el litio y otros minerales creciendo con fuerza. De hecho, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) indica que en todo el 2025 ese rubro creció 8%.

Es diferente el caso para la industria manufacturera, que también cayó, pero con un resultado que no sorprende. De acuerdo a las estadísticas oficiales, ese sector perdió a 38.971 trabajadores entre diciembre de 2024 e igual mes de 2025 (-3,3%), en un año que fue particularmente difícil para la actividad.

El tercer sector con mayor caída de empleo asalariado formal fue el de intermediación financiera. Una vez más, no se encuentra correlación con el nivel de actividad de ese rubro económico, que según indicó el EMAE, se expandió 24,5% en 2025. Según el Ministerio de Capital Humano, las empresas de esa categoría despidieron a 4.307 trabajadores en el año (-2,8%).

Asimismo, se encuentran otros siete sectores con datos negativos. En contraparte, hubo cuatro ramas de actividad que crecieron en términos de empleo, pero sin un impacto significativo. En términos porcentuales el mejor resultado lo tuvo la pesca, que mejoró 5,7% y creó 811 empleos nuevos.

También crecieron el suministro de electricidad, gas y agua, la construcción y la enseñanza, pero todos con mejoras inferiores al 1% anual. Entre los tres sumaron a 5.853 trabajadores nuevos.

El resto del mercado laboral

El mal momento del sector asalariado formal privado se replica también en otras categorías del mercado laboral. De acuerdo a los datos del SIPA, en los últimos doce meses el Estado despidió a 18.652 trabajadores. En total había 3.446.932 empleados públicos en diciembre de 2024 y el número descendió a 3.428.280 trabajadores en igual mes de 2025.

También cayó la categoría de “trabajadores independientes autónomos”, aunque en ese caso la variación fue mínima. Se pasó de 400.246 ocupados en 2024 a 398.207 a finales de 2025 (-0,5%).

En línea con los objetivos fiscales, el empleo estatal también mostró una contracción, con la desvinculación de 18.652 trabajadores durante el último año. (Reuters)

En ese mismo período, se contrajo 2,4% la cantidad de trabajadores independientes del monotributo social. En total, se pasó de 259.193 a 253.014 personas inscriptas en esa categoría. La sangría de empleos se produjo luego de que el Ministerio de Capital Humano iniciara un “proceso de reempadronamiento del sistema. En paralelo, a finales del 2024 los trabajadores pertenecientes al monotributo social debieron comenzar a pagar la mitad de los aportes a la obra social, algo que antes era cubierto en su totalidad por el Estado. Eso generó un desincentivo que provocó la baja de trabajadores por decisión propia.

En contraste, hubo dos modalidades de empleo que crecieron en el último año. Una es la que corresponden a los trabajadores del monotributo. Los datos del SIPA indican que había 2.084.244 monotributistas en el país a finales del 2024 y el número creció a 2.197.263 personas en diciembre de 2025, lo que marcó una diferencia de 5,4%, que reflejó la incorporación de 113.019 trabajadores.

Por último, se debe mencionar el caso del empleo en casas particulares. Tras atravesar una larga tendencia de caída, el servicio doméstico logró recuperarse levemente en 2025, sumando a 1.268 empleados nuevos y llegando al total de 445.888 trabajadores.

De esta manera, tomando en consideración a todo el universo de trabajadores (asalariados privados, empleados públicos, trabajadores de casas particulares, trabajadores independientes y monotributistas tradicionales y sociales), se observa una situación de estancamiento. El mercado laboral no creció, pero tampoco cayó. Estadísticamente en todo el país se perdieron 1.431 empleos en el año (-0,01% interanual) y se cerró el 2025 con 12.919.523 trabajadores formales.

Queda al margen la discusión de la “calidad de empleo”. Para los especialistas en mercado laboral, no vale lo mismo un puesto de trabajo en el sector asalariado privado, que en la categoría del monotributo. Lo que sí está claro, es que en los últimos doce meses se el mercado de trabajo fue particularmente dinámico, con personas saltando de una categoría a otra.

La “era Milei” y la defensa del Gobierno

Los números de empleo no vienen pasando desapercibidos por el entorno político. La oposición se aferra a los datos duros para cuestionar el impacto del plan económico del Gobierno nacional sobre el mercado laboral, mientras que el Estado busca en las cifras la forma de defenderse.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, asegura que en los primeros dos años de Milei se crearon 400 mil empleos, impulsados por el trabajo independiente y la informalidad. (Reuters)

¿Cuál es la realidad? Los datos publicados por el Ministerio de Capital Humano muestran que el total de trabajadores registrados cayó 3,7% desde noviembre de 2023 (justo antes de la asunción de Milei) hasta diciembre de 2025 (último dato disponible), lo que representa la pérdida de 500.352 puestos de trabajo.

Una vez más, se encuentran grandes diferencias según la categoría. Según la serie desestacionalizada, en el período analizado se perdieron unos 200 mil empleos asalariados del sector privado y 70 mil empleos estatales. También se destruyeron 17.500 puestos de trabajo en casas particulares y se perdieron 381.706 monotributistas sociales, con los atenuantes que ya fueron mencionados. En total, entre esas cuatro categorías se perdieron 670.500 empleos. Esa baja fue parcialmente compensada por la aparición de 10.600 nuevos trabajadores autónomos y 159.500 trabajadores independientes del monotributo.

Ante estos números, las críticas han sido más que contundentes. Sin embargo, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, compartió en su cuenta de X una explicación que da cuenta de una situación diferente. Según su argumento, desde que Milei llegó al Gobierno “se crearon 400.000 puestos de trabajo”. Para llegar a esa cifra, el ministro toma en consideración todo lo que pasa fuera del empleo formal. Si bien admite que hubo una caída de más de 200 empleos registrados, argumenta que “hubo un aumento de 630.000 puestos informales e independientes”.

Con el mismo fin, comparó la cantidad de personas que figuran con empleo en la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del tercer trimestre de 2023 con el número de trabajadores que se contabilizaron en igual período de 2025. Efectivamente, la EPH muestra que se pasó de 13.396.000 a 13.606.000 trabajadores en ese período.

Por último, Sturzenegger respondió también a las críticas sobre la “calidad del empleo”. En su publicación, detalló que un trabajador independiente ganaba en promedio $1.460.000 en 2025, contra un salario medio de $1.300.000 de un asalariado. No mencionó, sin embargo, cuál fue el ingreso promedio de los trabajadores informales.