Las acciones de las petroleras estadounidenses subían en las operaciones previas a la apertura de la sesión del lunes, ya que los inversores apostaban a que las acciones del presidente Donald Trump contra el liderazgo de Venezuela permitiría a las firmas estadounidenses un mayor acceso a las mayores reservas de petróleo del mundo.
A las 10:30 horas las acciones de Chevron, la única de las grandes petroleras estadounidenses que opera actualmente en los campos petroleros de Venezuela, subían un 6%, mientras que las refinerías Phillips 66 (+5,5%), Marathon Petroleum (+5,3%), Valero Energy (+7,8%) y PBF Energy (+11,1%) acompañaban la tendencia.
Mientras que el precio del oro -un activo de cobertura- avanzaba 2,1% a USD 4.420 la onza, cerca de su máximo histórico, el Bitcoin ganaba 1,7% a 92.700 por token.
Las bolsas asiáticas reaccionaron al alza, con un rebote destacado del índice Nikkei de Tokio (+3%), mientras que los principales mercados europeos subían en un rango de 0,2 a 0,6 por ciento.
En cuanto a los precios del petróleo, la variedad del crudo ligero de Texas gana 0,8%, a USD 57,80 el barril en los contratos con entrega en febrero, mientras que la variedad Brent del Mar del Norte sube 0,7%, a USD 61,20 el barril.
Asimismo, los bonos soberanos de Venezuela escalan un 8%, mientras que las Obligaciones Negociables de la petrolera estatal PDVSA (Petróleos de Venezuela ) ascienden un 30% en el día. Hay que subrayar que el país atraviesa un período de profunda crisis económica e hiperinflacionaria, aislado de los mercados internacionales de capitales y en default desde fines de 2017, con el mayor riesgo país del mundo, en los 12.000 puntos básicos según la medición de JP Morgan.
Impacto global por la detención de Maduro
Las alzas se produjeron después de que Trump dijo que Estados Unidos necesitaba “acceso total” a las vastas reservas de petróleo de Venezuela tras la detención del presidente Nicolás Maduro, agudizando las expectativas de que Washington podría aliviar las restricciones a las exportaciones de crudo venezolano.
“Vamos a hacer que nuestras muy grandes compañías petroleras estadounidenses, las más grandes en cualquier parte del mundo, entren, gasten miles de millones de dólares, arreglen la infraestructura malograda, la infraestructura petrolera, y comiencen a hacer dinero para el país”, dijo Trump el sábado.
“Los mercados globales iniciaron la semana procesando un evento geopolítico de alto impacto tras la decisión de Estados Unidos de derrocar al presidente venezolano Nicolás Maduro durante el fin de semana, sumado a más escenarios de amenaza a otros países. La reacción inicial fue una revalorización importante de los activos refugio, una mayor dispersión entre clases de activos y una lectura relativamente ordenada por ahora en los mercados energéticos”, afirmó Felipe Mendoza, CEO de IMB Capital Quants.
Venezuela llegó a producir 3,5 millones de barriles diarios (bpd) en la década de 1970, lo que suponía más del 7% de la producción mundial.
La producción cayó por debajo de 2 millones de bpd en la década de 2010 y promedió alrededor de 1,1 millones de bpd el año pasado, o aproximadamente el 1% de la oferta mundial, después de años de falta de inversión y sanciones.
“En el caso de Venezuela, aunque cuenta con una de las mayores reservas del mundo, su peso actual en el suministro global sigue siendo limitado tras años de sanciones y deterioro operativo. Por eso, el mercado está mirando más el mediano plazo, posibles cambios políticos y escenarios de normalización, que un impacto inmediato en los flujos de crudo”, señaló Diego Albuja, analista de mercados de ATFX Latam.
El petróleo venezolano es un crudo agrio pesado con alto contenido de azufre, lo que lo hace adecuado para la producción de diesel y combustibles más pesados, aunque con márgenes más bajos en comparación con otros grados, en particular los de Oriente Medio.
“Este tipo de crudo se ajusta bien a la configuración de las refinerías estadounidenses de la Costa del Golfo, históricamente diseñadas para procesar tales calidades”, dijo a Reuters Ahmad Assiri, estratega de investigación de Pepperstone.
La presencia actual de Chevron en Venezuela en virtud de una exención de Estados Unidos la posicionó como un posible beneficiario temprano de cualquier cambio de política, mientras que las refinerías pueden beneficiarse de una mayor disponibilidad de crudo pesado más cerca de casa.
No obstante, los analistas advierten que cualquier recuperación significativa de la producción petrolera venezolana llevará tiempo, dada la incertidumbre política, el deterioro de las infraestructuras y los años de falta de inversión.