El Bermejo alcanzó los 4,50 metros en Embarcación con imágenes tomadas desde el puente Manuel Elordi (Martín Katz)

Por tercer día consecutivo, el Paso de Chalanas, que une Aguas Blancas en Salta con Bermejo en el sur de Bolivia, permanece inhabilitado. La medida, adoptada por las cooperativas y operadores del servicio fluvial ante el aumento del caudal, afecta el tránsito habitual entre ambas localidades. El nivel del río Bermejo se encuentra fuera de control, lo que mantiene en vilo a las comunidades ribereñas que dependen de este cruce.

El cierre podría extenderse al menos dos o tres días más, debido a las condiciones meteorológicas adversas. Las lluvias intensas en la cuenca alta del río intensifican la corriente y la turbiedad del agua, factores que representan un peligro para la navegación de las embarcaciones.

Según informó el medio regional El Tribuno, el puente internacional que conecta ambos países se convirtió en la única vía habilitada para el tránsito, escenario que derivó en largas filas y demoras para quienes buscan atravesar la frontera. La situación no solo complica la circulación de personas, sino que también genera preocupación entre comerciantes y transportistas, acostumbrados a utilizar el cruce fluvial para sus actividades cotidianas.

Los registros hidrométricos dan cuenta de la magnitud del fenómeno. El Bermejo alcanzó los 4,50 metros a la altura de Embarcación a las 8 de la mañana. A través de una imagen tomada desde el puente Manuel Elordi, se puede observar el agua a punto de igualar la estructura del puente ferroviario.

El Paso de Chalanas sigue inhabilitado entre Aguas Blancas y Bermejo por la crecida del río

Las autoridades advierten que, si bien en Rivadavia Sur el nivel del río aún no presenta un crecimiento importante, la crecida podría trasladarse aguas abajo en cuestión de horas.

El Comité de Emergencia Climática de Salta, presidido por Mario Mimessi, mantiene un monitoreo permanente de la evolución de los ríos y coordina la asistencia junto a organismos nacionales y provinciales. Según detalló el funcionario, “las asistencias destinadas a los municipios afectados se realizarán vía aérea”, aunque la ejecución de los operativos depende de la confirmación de vuelos por parte de Aviación Civil y de la mejora de las condiciones meteorológicas. Esta dinámica anticipa desafíos logísticos para llegar a comunidades aisladas.

Alerta por la crecida del Pilcomayo

Mientras las miradas se concentran en el Bermejo, el río Pilcomayo también mantiene en vilo a las autoridades y pobladores del norte de Salta. El Comité de Emergencia Climática vigila de cerca el comportamiento de este curso de agua, cuya evolución podría desencadenar complicaciones adicionales en las próximas horas. Según la Secretaría de Recursos Hídricos, el nivel del Pilcomayo en Villa Montes (Bolivia) llegó a 3,87 metros a las 17 horas del sábado, superando la marca previa del año hidrológico.

Las proyecciones oficiales estiman que, durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, el caudal en Misión La Paz podría alcanzar los 6,10 metros. Este umbral implica alerta naranja, con probabilidades altas de desbordes y desmoronamientos en las zonas ribereñas.

Advierten sobre el riesgo inminente de desbordes y derrumbes de barrancas (Foto: El Tribuno)

El Sistema de Alerta Pilcomayo emitió un comunicado dirigido a las comunidades ubicadas entre Villa Montes y Misión La Paz–Pozo Hondo, advirtiendo sobre el riesgo inminente de desbordes y derrumbes de barrancas, sobre todo en los sectores considerados críticos.

Vecinos de Misión La Paz comenzaron a reforzar defensas y a implementar medidas preventivas para proteger viviendas y caminos, según consignó El Tribuno. La inquietud se extiende a otros municipios salteños como Rivadavia Banda Norte, Rivadavia Banda Sur, General Mosconi y Aguaray, donde el Ministerio de Desarrollo Social de Salta articula acciones de asistencia y monitoreo permanente.

Mientras tanto, los operativos de vigilancia y ayuda humanitaria permanecen activos a la espera de la evolución del caudal en las próximas horas.

La coordinación entre los distintos niveles de gobierno y la colaboración de los habitantes resultan claves en un escenario marcado por la incertidumbre y la necesidad de respuestas rápidas ante la amenaza de las crecientes.