La causa del fallecimiento fue diagnosticada como paro cardiorrespiratorio según el parte médico

Apenas había comenzado la noche del domingo en barrio Ituzaingó, cuando un encuentro entre amigos en una cancha de fútbol amateur terminó abruptamente luego de que un joven de 23 años falleciera tras descompensarse mientras jugaba un partido en la ciudad de Córdoba.

El episodio ocurrió en un predio deportivo situado en la intersección de calle Fulton y Galvani. Allí, el joven, que se encontraba celebrando su cumpleaños junto a un grupo de allegados, cayó inconsciente de forma repentina en pleno partido. El llamado de auxilio no tardó en activar el despliegue policial y de los servicios de emergencia, aunque los intentos por revertir el cuadro fueron infructuosos.

De acuerdo con información del medio cordobés La Voz, la secuencia se desencadenó cuando el joven colapsó desde su propia altura, ante la mirada de quienes compartían la jornada. Personal policial llegó en primer lugar y alternó maniobras de reanimación cardiopulmonar, mientras aguardaban la llegada de las ambulancias al complejo de canchas.

Según testigos, la demora de los servicios médicos desencadenó malestar entre los presentes, ya que denunciaron que arribaron aproximadamente cuarenta minutos después del primer aviso.

El personal de salud continuó con las maniobras de asistencia, pero poco después se constató la muerte del joven por paro cardiorrespiratorio. El deceso ocurrió cerca de la 1.30 de la madrugada del lunes, confirmaron los médicos que intervinieron.

La víctima, que residía a pocas cuadras del complejo deportivo, era conocida en la zona. La Justicia intervino desde el primer momento para investigar las circunstancias exactas del fallecimiento, mientras se mantienen las actuaciones correspondientes en el predio donde se produjo el hecho.

La conmoción permanece latente entre familiares y allegados, mientras la investigación judicial busca esclarecer todos los elementos vinculados a la descompensación y posterior muerte en el predio de barrio Ituzaingó.

Tenía 12 años, se fue de campamento a Neuquén y murió luego de que se le cayera un arco de fútbol encima

Joaquín Stefano Gatto tenía 12 años y vivía en Ramos Mejía (Foto/Gentileza Familia Gatto)

Sucedió el domingo 4 de enero. Serena Campos Lobos (46) pedaleaba desde su casa en Ramos Mejía rumbo al trabajo cuando sonó el celular. Faltaban quince minutos para las 14 y la noticia que recibió la desesperó: su hijo Joaquín (12) había tenido un accidente y lo estaban trasladando de urgencia a un hospital de alta complejidad en San Martín de los Andes, Neuquén.

“Joa”, como lo llamaba su papá, había viajado el día anterior con los Exploradores de Don Bosco a un campamento en Junín de los Andes. Era la primera vez que iba. Mientras jugaba con sus compañeros, se colgó de un travesaño, el arco cedió y cayó sobre su cuerpo. El impacto afectó principalmente la zona del pecho.

Según la reconstrucción de sus padres y la información preliminar incorporada a la investigación, el arco no estaba fijado al suelo. Medía aproximadamente ocho metros de largo por dos de alto y estaba construido con caño tubing de siete centímetros de diámetro. “Una persona sola no lo podía levantar, era muy pesado”, describen.

Tras el impacto, Joaquín fue trasladado en una camioneta hasta el hospital de Junín de los Andes, donde sufrió un paro cardiorrespiratorio. Lograron reanimarlo, pero el cuadro era crítico: tenía una contusión pulmonar, fracturas costales múltiples, una lesión en la aurícula del corazón y había perdido una importante cantidad de sangre.

Ante la gravedad, lo derivaron en código rojo al hospital de San Martín de los Andes, con custodia policial. Ingresó directamente a terapia intensiva. Allí los médicos constataron una laceración de dos centímetros en el corazón y lo operaron de urgencia para colocarle un catéter cardíaco.

Mientras era intervenido, sus padres volaban desde Buenos Aires hacia Neuquén. Esa misma tarde, los médicos le confirmaron que Joaquín tenía muerte encefálica. El caso, caratulado como “homicidio culposo”, es investigado por la fiscalía de Junín de los Andes, a cargo de Gastón Ávila.