
El consumo de carbohidratos tiene un impacto directo en las personas con diabetes mellitus, una enfermedad que afecta a más de 1.2 millones de salvadoreños, según datos proporcionados por la Asociación Salvadoreña de Diabetes (Asadi). Durante una entrevista televisiva, el doctor Norman Flores, internista y endocrinólogo, y el educador en diabetes Ricardo Domínguez profundizaron en las consecuencias del consumo de azúcares y almidones para quienes conviven con la enfermedad y ofrecieron recomendaciones prácticas sobre la alimentación adecuada.
La diabetes mellitus, explica Flores, se caracteriza por la dificultad del organismo para regular los niveles de glucosa en sangre. “El páncreas puede agotarse por el exceso de consumo de carbohidratos y azúcares refinadas, lo que genera resistencia a la insulina y, con el tiempo, diabetes tipo 2”, detalló el especialista.
Según los expertos de Asadi, la ingesta indiscriminada de azúcares simples y alimentos ultraprocesados obliga al páncreas a trabajar más de lo normal, lo que a largo plazo termina por afectar su funcionamiento y eleva el riesgo de complicaciones.
Domínguez enfatizó que la dieta de los salvadoreños suele estar basada en productos con alto índice glicémico, lo que favorece picos de glucosa en la sangre. “El azúcar blanca, los refrescos, los postres y el pan blanco tienen un alto índice glicémico, por lo que deben evitarse o consumirse con moderación”, indicó.

Los especialistas recalcaron que el índice glicémico mide la velocidad con la que los carbohidratos elevan la glucosa en sangre, por eso recomiendan elegir alimentos con bajo índice glicémico, que permiten una absorción más lenta y estable.
Dentro de los consejos más reiterados por los especialistas, destaca la importancia de moderar la cantidad y la calidad de los carbohidratos en la dieta diaria. “No es decirle a los pacientes: ‘Usted no debe comer tortillas, usted no debe de comer ninguna clase de carbohidratos’. No. Nuestro plato saludable debe tener la mitad de carbohidratos, pero en forma de vegetales y verduras”, explicó Flores.
El médico aclaró que restringir todos los carbohidratos sería un error, ya que estos son necesarios para el funcionamiento del organismo, pero deben provenir de fuentes saludables y consumirlos en proporciones adecuadas.
Sobre qué alimentos deben limitarse, el galeno enumeró: “El arroz blanco, el pan blanco, las papas fritas, el puré de papa, las galletas, las sodas, la sandía, la granola, el helado y la mermelada tienen un índice glicémico mayor de setenta”. Estos productos provocan una rápida elevación de la glucosa y exigen una mayor producción de insulina, lo que resulta especialmente perjudicial para las personas con diabetes.

Por el contrario, los especialistas de Asadi recomiendan priorizar alimentos como plátano, yogur, leche entera, kiwis, manzanas verdes, naranjas, peras, frutos secos, chocolate con más del 70% de cacao, tomate y una variedad de vegetales. “Si analizamos, nuestra dieta sí puede ser balanceada”, afirmó Flores. El consumo de fibra también cumple un rol esencial, ya que contribuye a la absorción lenta de la glucosa y ayuda a mantener niveles estables en sangre. Frijoles y otros cereales integrales son sugeridos como opciones preferentes.
Sobre las frutas, Domínguez recomendó prestar atención a la madurez, el tipo y el tamaño de las porciones. “La sandía es de muy fácil absorción porque la mayoría es agua, igual que el agua de coco, que tiene fructosa. Hay que servir porciones pequeñas y no consumirlas en exceso”, sostuvo el educador. También remarcó la importancia de la variedad y la responsabilidad individual en el manejo de la dieta, incluso en personas sin diagnóstico de diabetes.
Durante la entrevista, los especialistas recordaron que la educación alimentaria es fundamental para prevenir complicaciones como amputaciones, infartos y accidentes cerebrovasculares. El control regular de la glucosa, la consulta médica periódica y la atención a los síntomas como sed excesiva, micción frecuente y pérdida de peso son esenciales para el cuidado de las personas con diabetes.
La alimentación adecuada, basada en carbohidratos de absorción lenta, porciones controladas y el reemplazo de azúcares refinadas por fibra y vegetales, constituye el eje de los consejos de Asadi para la población salvadoreña. “Nuestro objetivo es acompañar a la población salvadoreña, en especial a los adultos mayores, para que puedan mantener calidad de vida y bienestar”, resumió Flores.