Pasaron 20 años de que elñ cuerpo de Paulina fue encontrado a la verda de la ruta

Este lunes comienza el juicio por el homicidio de Paulina Lebbos, ocurrido hace 20 años en Tucumán. En el banquillo de los acusados estarán César Soto, ex pareja de la joven y padre de su hija, imputado como presunto autor del asesinato, y Sergio Kaleñuk, señalado como presunto encubridor. El padre de la joven de 23 años, cuyo cuerpo apareció tirado al costado de la ruta, denunció que “sigue funcionando una estructura de impunidad”.

Se espera que el proceso judicial dure al menos dos meses frente a un tribunal conformado por Gustavo Romagnoli, Luis Morales Lezica y Fabián Fradejas, con la acusación encabezada por el fiscal Carlos Sale. Se trata de una nueva etapa en una causa que arrastra varias condenas previas a ex funcionarios y policías de alto rango como el ex fiscal Carlos Albaca quien fue sentenciado en 2021 a seis años de prisión por encubrimiento agravado, aunque el fallo incluyó la advertencia de que no “comparta espacios comunes” con otros detenidos ni permanezca en comisarías. En 2023, finalmente, fue arrestado y trasladado a un penal.

También quedaron tras las rejas el ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, los ex jefes policiales Hugo Sánchez y Nicolás Barrera, y el ex titular de la Unidad Regional Norte, Héctor Rubén Brito. El rol de la Policía tras la denuncia por desaparición en 2006 también fue juzgado, luego de haber alterado las actas del procedimiento para informar que el hallazgo fue producto de un rastrillaje realizado por efectivos de la comisaría local, lo que constituyó el primer indicio de una cadena de irregularidades en la investigación.

En el lugar donde encontraron el cuerpo de Paulina, ahora hay un santuario en su recuerdo

El proceso estaba programado para que comience el lunes 2 de marzo, pero el cambio de Fiscalía llevó a que su inicio se postergara para hoy. En esa misma audiencia, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán ratificó el rechazo al pedido de prescripción presentado por la defensa de Kaleñuk.

Paulina Lebbos desapareció la madrugada del 26 de febrero de 2006 tras haber salido con amigos y haberse dirigido al domicilio de Soto, ubicado en la calle Estados Unidos al 1200. Los investigadores sostienen que allí se produjo una discusión que derivó en la muerte de la joven por asfixia. Su cuerpo fue hallado el 11 de marzo del mismo año a la vera de la ruta 341, camino a Raco, donde las pericias determinaron que fue arrojada el mismo día en que ocurrió el asesinato.

En las horas previas al asesinato, la joven había ido a bailar al boliche “Gitana” y a la salida se subió a un remis Fiat Duna junto a una amiga, Virginia Mercado, quien ahora está imputada por encubrimiento. A mediados de febrero pasado, la ex compañera de la carrera de Ciencias de la Comunicación de Lebbos admitió ante la Justicia que había encubierto el crimen con mentiras y omisiones clave. Los abogados defensores le recomendaron que reconociera las mentiras y omisiones, teniendo en cuenta la gravedad de los hechos y el carácter sensible del caso para la sociedad tucumana. Lo hizo en una audiencia en donde los letrados solicitaron un juicio abreviado que el juez Patricio Agustín Prado rechazó e indicó que continúe su curso normal.

El padre de la joven de 23 años denunció irregularidades en la causa (Nicolás Nuñez)

El magistrado entendió que el acuerdo no cumplía con los estándares exigidos por el Código Procesal Penal de Tucumán para validar este tipo de procedimiento, cuando Mercado indicó: “A mí me encantaría poder recordar, pero ya no puedo recordar”.

“Le quiero pedir a Virginia, en nombre de lo que ella ha dicho, de la amistad que la unía con mi querida Paulina, mi amada hijita, que diga la verdad. Si ella tanto la quería y eran tan amigas, ¿cómo se puede olvidar estos acontecimientos tan impactantes?“, declaró el padre de Paulina, Alberto Lebbos, quien estuvo presente en la audiencia.