Estudiantes de colegio privado reciben sus clases con normalidad./(Redes Colegio García Flamenco)

La matrícula en los colegios privados de El Salvador permanece abierta, ofreciendo a las familias la oportunidad de inscribir a sus hijos hasta mediados de febrero. Así lo confirmó Javier Hernández, presidente de la Asociación de Colegios Privados, quien explicó que el sistema educativo privado ajusta sus plazos de inscripción para adaptarse a la realidad económica de los hogares salvadoreños. El sector inició su año escolar con una matrícula aproximada de 160,000 estudiantes, pero estima que la cifra puede alcanzar los 175,000 este mes.

A diferencia del sistema público, que concentra la inscripción de alumnos durante noviembre para organizar la entrega de paquetes escolares y recursos tecnológicos, los colegios privados extienden su periodo de matrícula para responder a las condiciones financieras de las familias. Hernández detalló que muchos padres y madres de familia esperan recibir ingresos de aguinaldo, sueldos de diciembre y enero, o remesas de familiares en el extranjero antes de formalizar la inscripción de sus hijos.

“El límite que da el sistema educativo nacional para ingresar estudiantes es todo el mes de febrero. Las primeras dos semanas suelen registrar el pico más alto de inscripciones en el sector privado”, explicó Hernández. Una vez cerrado el periodo ordinario de matrícula, solo se admiten traslados entre centros educativos. Esta flexibilidad busca evitar la deserción escolar y facilitar la continuidad educativa, especialmente para quienes enfrentan dificultades económicas temporales.

El ciclo escolar 2026 inició con un leve incremento en la matrícula privada respecto al año anterior, reflejando la demanda sostenida por este tipo de servicios educativos a pesar del contexto económico. Hernández indicó que, cada viernes, los colegios privados reportan el avance de las inscripciones a través de una plataforma supervisada por el Ministerio de Educación. “Esperamos que la cifra siga aumentando. El reporte definitivo estará disponible al finalizar el mes”, precisó.

Los colegios privados cerrarán matrícula hasta la segunda semana de febrero./(Redes Colegio García Flamenco)

Hernández destacó que la mayoría de sus estudiantes provienen de hogares con ingresos limitados. Contrario a la percepción de que la educación privada está reservada para familias solventes, subrayó que muchos padres hacen esfuerzos significativos para cubrir las cuotas escolares. De acuerdo con el dirigente, parte de los estudiantes son hijos de empleados públicos o trabajadores cuyos salarios no permiten grandes márgenes para gastos adicionales.

Este año, los colegios privados han enfrentado nuevos retos financieros. A pesar de la inflación y de las inversiones en infraestructura, tecnología y capacitación docente requeridas por la reforma educativa, la mayoría de instituciones decidió no aumentar las cuotas de matrícula ni las mensualidades. “El gasto de la inflación y los proyectos de modernización se han asumido en los colegios sin trasladar esos costos a las familias”, detalló Hernández. Entre las inversiones recientes figuran la remodelación de espacios, la actualización de mobiliario y la contratación de empresas para la formación docente en áreas clave como la primera infancia y las tecnologías educativas.

El presidente de la Asociación mencionó la importancia de mantener la matrícula abierta hasta febrero para dar tiempo a las familias a organizar sus finanzas. Además, insistió en que esta política permite a los colegios privados adaptarse a los cambios económicos y sociales que impactan a la población salvadoreña. Hernández señaló que, aunque el proceso de inscripción es flexible, la calidad educativa y la implementación de la nueva currícula se mantienen como prioridades para el sector.

La expectativa es que la matrícula total para el ciclo 2026 supere los 175,000 estudiantes, un dato que se confirmará en las próximas semanas cuando se cierre el periodo de inscripción. Hernández reiteró el compromiso de los colegios privados con la educación de calidad y el acompañamiento a las familias, asegurando que la flexibilidad en las fechas de matrícula es una forma de responder a las necesidades reales de la sociedad salvadoreña.