
Los rumores que circulaban entre los operadores internacionales intentaban justificar por qué bajaba el petróleo si el estrecho de Ormuz está casi bloqueado y los aliados a Estados Unidos se resisten a colaborar en mantener esa zona abierta. Es difícil imaginar que en ese escenario el Brent haya quedado al cierre de ayer en los mismos valores del viernes de USD 100,80 por barril.
El volumen de negocios en el mercado de futuros del crudo hizo que se sospechara que Estados Unidos está aplicando “la gran Bessent”, en alusión a la intervención que hizo el secretario del Tesoro estadounidense para defender el valor del peso en la Argentina la semana previa a las elecciones de octubre. En otras palabras, habría manos muy grande vendiendo futuros cortos del crudo para evitar la suba a USD 150, según las estimaciones de analistas.
De hecho, en el overnight el petróleo abría la noche en decidida alza, mientras rebotaba el oro tras la caída del dólar de 0,52% frente a las principales monedas del mundo.
La Argentina se está defendiendo de esta crisis del exterior por dos razones: acumula reservas y se convirtió en un país petrolero. Si no tiene una mejor performance es porque la política interfiere en la economía, sin participación necesaria de la oposición.
En lo que va del año, EE.UU. y Europa tienen sus Bolsas en franco retroceso y ven que el dinero viaja hacia territorio latinoamericano donde la evolución de bonos y acciones los supera largamente.
Por caso, ayer el ETF, índice que representa a los mercados emergentes, subió 2,8% y el de Brasil, 3 por ciento. Mientras las Bolsas norteamericanas caen hasta más de 3% en lo que va de 2026, la Bolsa de San Pablo acumula ganancias de casi 11% en reales y de casi 15% en dólares, porque la moneda brasileña se revaluó frente a la divisa norteamericana.
El contraste es evidente por eso los inversores argentinos están en un estado de “wait and see” (esperar y ver) y no se apresuran a comprar ni vender. Todas las operaciones son selectivas.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron USD 371 millones y el dólar mayorista bajó $4 (-0,3%) a 1.396 pesos. El Banco Central compró USD 50 millones, pero las reservas bajaron USD 871 millones a USD 44.788 millones porque se pagaron USD 275 millones al BID y USD 110 millones al BIRF, una institución que es parte del Banco Mundial. Por demás, hubo una caída importante del oro de más de 1 por ciento.
En el mercado financiero, los dólares tuvieron comportamientos dispares. El MEP quedó sin cambios en $1.425 y el contado con liquidación (CCL) subió $4,42 (+0,3%) a 1.474 pesos. En tanto, el “blue” avanzó $10 a 1.425 pesos.
Por su parte, los bonos soberanos tuvieron caídas de entre 0,6% y 1,7% en los de plazo más largo. El riesgo país aumentó 17 unidades (+2,3%) a 601 puntos básicos.
Para Inversiones Pergamino “con tasas de caución en niveles atractivos, un dólar relativamente estable en torno a los $1.400 y el Merval cerca de los USD 1.800, el escenario financiero empieza a acomodarse. Si el ingreso de dólares se sostiene en los próximos meses -impulsado por la liquidación del agro y el aporte creciente del sector energético- el contexto podría habilitar mejores precios para el equity (acciones) argentino”.
Según la ALyC “en las próximas semanas comenzará la etapa de mayor liquidación de divisas del sector agroexportador, lo que volverá a poner sobre la mesa el debate sobre retenciones, presión impositiva y nivel del tipo de cambio. A pesar de una mejora en los precios internacionales -con la soja subiendo cerca de 24% respecto de enero de 2025- hay productores que sostienen la necesidad de un tipo de cambio más competitivo, es decir, por encima del promedio actual cercano a los $1.400. Sin embargo, la posibilidad de ver un dólar acercándose a los $1.600 parece responder más al deseo que a una presión cambiaria real”.
Sobre los bonos soberanos observan que “uno de los rasgos más llamativos es que continúan operando con rendimientos cercanos al 10% en dólares, niveles que históricamente aparecen en contextos de fuerte estrés financiero”.
En tal sentido, los analistas manifiestan que “el escenario base que observa parte del mercado es diferente: una eventual baja de tasas de la Reserva Federal en los próximos trimestres, continuidad del programa económico local y una compresión gradual del riesgo país. Si la curva soberana convergiera hacia tasas del orden del 6%, el potencial de suba en los precios de los bonos podría ubicarse cerca del 20% desde los niveles actuales”.
El S&P Merval, el índice de las acciones líderes, cayó 1,4% en pesos y 1,7% en dólares. Los bancos siguen influyendo en la baja y ayer se sumaron las petroleras, donde hubo toma de ganancias tras la tregua de los precios del crudo.
En el día de la liquidación de la licitación del jueves, aparecieron pesos y los bonos a tasa fija aumentaron por la mayor demanda lo que llevó a retroceder a las tasas. Las LECAP rinden entre fin de abril y noviembre entre 2 y 2,3% efectivo mensual, bastante por debajo de la inflación esperada. Los inversores, por ahora, se inclinan a los BONCER que subieron hasta 1 por ciento.
Según la consultora F2 que dirige Andrés Reschini “en (dólares) futuro se operaron 1,1 millones de contratos con desarme neto de 18,5 millones de los cuales podemos responsabilizar al contrato que vence a fin de marzo que terminó con un desarme de poco más de 49 millones. Pero, a diferencia del viernes, las implícitas se corrieron al alza provocando compresión en los rendimientos de sintéticos. Sin embargo, el Riesgo País cerró en alza, en torno a los 600 puntos, algo que estuvo a contramano del ánimo que atravesaron Emergentes y Brasil. Por lo tanto, la curva pesos no reflejó la pesadez que se notó en el Merval y en la curva de soberanos hard dollar”.
Cerca de las 22.00 en el overnight, se diseñaba lo tenso que puede ser la rueda de hoy. Las Bolsas de Nueva York estaban en baja decidida y no se podían recuperar de tres semanas de caídas. El petróleo abría con alzas superiores al 1,5% y cotizaba a USD 102,5 por barril. También se recuperaba el dólar, aunque el mercado ya descuenta que en la reunión de mañana y del jueves, la Reserva Federal mantendrá elevadas las tasas de interés de Estados Unidos.
América Latina sigue atrayendo los dólares, pero los bonos de la deuda argentina son los menos beneficiados por el clima político entre Gobierno y empresarios. El inversor extranjero o los que manejan fondos del exterior, son prudentes en exceso cuando vienen a buscar renta en la región.