Cande Ruggeri y Nicolás Maccari celebraron el tercer cumpleaños de su hija con una temática de Frozen (Instagram)

En un rincón del universo digital donde la vida cotidiana se mezcla con la fantasía, Cande Ruggeri eligió celebrar un nuevo hito familiar: el tercer cumpleaños de su hija Vita. Lejos de las rutinas comunes, la influencer y su pareja, Nicolás Maccari, convirtieron el festejo en una auténtica experiencia de cuento de hadas. Con la complicidad de padres primerizos y la ilusión intacta, prepararon una fiesta temática inspirada en Frozen, donde cada detalle, desde la decoración hasta la emoción de la homenajeada, fue pensado para que la pequeña viviera su día rodeada de magia y alegría.

Había una vez… Vita 3”, escribió Cande como introducción a un posteo repleto de imágenes que capturaron la magia de la gran fiesta, organizada en un reconocido hotel de la zona de Pilar. Como apertura, la protagonista absoluta: la cumpleañera, vestida como Elsa, la reina de hielo, acompañada de una animadora personificando al mismo personaje. La imagen, con ambas tomadas de la mano y una sonrisa que lo decía todo, marcó el tono de la celebración.

La cumpleañera junto a una animadora disfrazada de Elsa, la protagonista de la película animadaLa torta de dos pisos y decorada con detalles invernales a tono con la temática

El recorrido visual continuó con una postal familiar. En dicha imagen se pudo apreciar a Vita abrazada por sus padres frente a una torta de dos pisos en tonos celestes y blancos, decorada con copos de nieve y motivos inspirados en la película. El brillo en los ojos de la nena y las sonrisas de Cande y Nicolás reflejaron la emoción del momento, mientras los flashes capturaban la complicidad de los tres.

La influencer y su pareja prepararon hasta el último detalle para la fiesta de su hija

La ambientación fue uno de los grandes aciertos de la jornada. Una de las imágenes mostró una impresionante escenografía inspirada en Frozen: figuras de cartón de Elsa y Anna, flores blancas y globos transparentes enmarcando la escena. En el centro, una tarima circular sostenía la torta decorada en colores invernales, rodeada de souvenirs y un fondo que simulaba un castillo de hielo. Cada rincón del salón invitaba a sumergirse en el mundo de la fantasía.

El detalle también se reflejó en la mesa de dulces, donde Cande posó sonriente con el cabello suelto y ondas suaves, luciendo un top negro y jeans de tiro alto. Sobre la mesa, bandejas y torres repletas de mini tartas, sándwiches y pastelería variada, todo dispuesto con una elegancia luminosa y pensada para el deleite de grandes y chicos.

Cande posó junto a una de las mesas del catering para la fiestaLos personajes de Elsa y Ana estuvieron presentes como figuras de decoración junto a un castillo de nieveEl vaso y cajita de souvenir para cada uno de los invitados a la fiesta invernal de Vita

Otra de las imágenes del registro mostró la mesa de los niños: vasos plásticos con pajilla, platos rosados y cajas temáticas de Frozen personalizadas con el nombre “Vita” y la imagen de Elsa. Manteles y caminos de mesa en tonos azules y blancos completaban el conjunto, reforzando el clima de fantasía y la atención al detalle en la ambientación. Todo pensado para que cada invitado, sin importar su edad, pudiera sentirse parte del cuento.

Para Cande y Nicolás, la celebración de este nuevo año en la vida de Vita no fue un hecho aislado. Apenas unas semanas antes, la familia había vivido otra experiencia mágica: diciembre los encontró de viaje por los parques temáticos de Disney. El arranque de la aventura fue en el Magic Kingdom, con una imagen icónica: Cande, de espaldas y con la vincha de orejas de Mickey Mouse, sostiene a Vita mientras ambas observan el desfile frente al castillo de Cenicienta. La pequeña, con un moño celeste brillante y vestido blanco, mira embelesada las carrozas y personajes que pasan a su lado.

Las escenas de la fiesta y el viaje compartido son parte de un hilo conductor: la búsqueda de momentos felices, la dedicación a los detalles y la alegría de construir recuerdos en familia. Cande, que supo reinventarse y crecer con cada etapa, elige mostrar la maternidad como un territorio de juego, amor y celebración, donde cada nuevo cumpleaños es una oportunidad para honrar la infancia y la complicidad.