
¿Escucharon hablar de burnout? La imagen metáforico suele ser un fósforo recién apagado. Algunos le llaman síndrome de “estar quemado”. El término burnout lo acuñó el psicoanalista estadounidense Herbert Freudenberger a mediados de la década de 1970. Describió este fenómeno como una pérdida de energía progresiva, agotamiento emocional y desmotivación. ¿Cómo se traduce eso a nuestro presente?
El que mejor lo definió fue Byung-Chul Han, un filósofo y ensayista surcoreano que da clases en la Universidad de las Artes de Berlín. Sus libros son breves y profundos. Se destacó en el pensamiento contemporáneo por su crítica al capitalismo, la sociedad del trabajo, la tecnología y la hipertransparencia. Fue un libro el que lo puso en boca de todos: La sociedad del cansancio, publicado originalmente en 2010.

El ensayo describe el paisaje patológico de la sociedad actual, caracterizado por el auge de enfermedades neuronales como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno del espectro autista (TEA). Han sostiene que cada sociedad tiene su enfermedad característica. Si en el siglo XX fue de tipo inmunológico, entre lo idéntico y lo extraño iniciada por la Guerra Fría, ¿cuál es la del XXI?
La nuestra, dice, es de carácter neurológico y no inmunológico. Una violencia neuronal ha provocado el exceso de positividad actual que nos anula manteniendo nuestro sistema nervioso autónomo simpático en constante alerta debido a la necesidad de mantener la competitividad y productividad. No hay ningún descanso mental, tenemos que estar activos. Somos sujetos del rendimiento. No podemos dejar de producir.

“El sujeto de rendimiento se explota a sí mismo hasta que se quema”, se lee en La sociedad del cansancio. Con la falsa ilusión de que somos nuestros jefes, de que solo nos debemos a nosotros mismos, vivimos sin parar, dándolo todo, no a nosotros, no a la sociedad, sino al sistema. Por eso el cansancio, por eso el rendimiento. Nos explotamos a nosotros mismos. El síndrome de “estar quemado”. Burnout.
Quién es Byung-Chul Han
Byung-Chul Han nació en Seúl, Corea del Sur, en 1959. Estudió metalurgia antes de mudarse a Alemania, donde se doctoró en Filosofía en la Universidad de Friburgo. Posteriormente, amplió su formación en la Universidad de Múnich y desarrolló su carrera docente en instituciones como la Universidad de Basilea y la Universidad de las Artes de Berlín. Ha centrado su reflexión en temas como la sociedad digital, el poder y la psicopolítica. Su enfoque se caracteriza por el análisis crítico de la cultura contemporánea y la influencia de la tecnología.
Entre sus libros más destacados se encuentran La sociedad del cansancio, La expulsión de lo distinto y La agonía del Eros. Ha publicado numerosas obras que abordan la globalización, la vigilancia y la transformación de la subjetividad en la era digital. Su pensamiento ha tenido un impacto notable en el debate filosófico y social europeo. Su influencia se refleja principalmente en la discusión académica y mediática sobre la sociedad actual. Ha recibido los premios Bristol des Lumières (Francia, 2016) y Salzburg State Prize for Future Research (Austria, 2016). En 2025, fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades, reconocido por su análisis crítico de la sociedad tecnológica, la hiperproductividad y la deshumanización.