El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva (REUTERS/Mateus Bonomi)

El Gobierno brasileño comunicó que busca agilizar el proceso interno para ratificar el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), a pesar de la decisión de la Eurocámara de frenar su aprobación.

El Ministerio de Relaciones Exteriores expresó en un comunicado dirigido a la agencia de noticias EFE que el Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva, considerado uno de los principales impulsores del tratado, otorga “toda la prioridad” a la ratificación y continuará “trabajando” para “acelerar sus trámites internos de aprobación”.

La Cancillería indicó que el objetivo es “garantizar” que las condiciones para la entrada en vigor del acuerdo estén satisfechas “con la máxima celeridad posible”.

El Parlamento Europeo resolvió remitir el acuerdo al Tribunal de Justicia de la UE para que revise su legalidad, tras una votación muy ajustada. Este proceso podría extenderse hasta dos años y, como resultado, retrasaría la ratificación.

La Cancillería brasileña señaló que “acompañará” los próximos pasos del proceso, que se llevará adelante en el marco de las instituciones europeas.

Los agricultores de toda Europa reaccionan después de que el Parlamento Europeo votara sobre si remitir el acuerdo comercial entre la UE y el Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), en Estrasburgo, Francia (REUTERS/Yves Herman)

La decisión de la Eurocámara generó diversas reacciones entre los gobiernos del Mercosur, bloque integrado por Brasil, Argentina, Uruguay, Paraguay y, en proceso de adhesión, Bolivia, cuyos Parlamentos también deben ratificar el acuerdo.

El presidente paraguayo, Santiago Peña, declaró que no considera que el pedido de revisión jurídica “vaya a ser un inconveniente”.

El canciller uruguayo, Mario Lubetkin, describió la noticia como un “tropiezo”, aunque manifestó tener “pocas dudas” de que el Tribunal validará el contenido del tratado.

Luego de una negociación de más de 25 años, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, y los representantes de los países del Mercosur firmaron el acuerdo el sábado pasado durante una ceremonia en Asunción (Paraguay).

El pacto representa un hito para ambas regiones, ya que crea una zona de libre comercio con alrededor de 720 millones de habitantes y un peso económico de 22 billones de dólares (19 billones de euros), equivalente a casi una cuarta parte del PIB global.

El acuerdo prevé una reducción o eliminación gradual de aranceles para aproximadamente el 90% de las exportaciones e importaciones.