
Desde las elecciones legislativas de octubre de 2025, las empresas argentinas colocaron deuda en los mercados internacionales por más de USD 7.000 millones y la liquidación de parte de esas divisas en el plano local contribuyó a mantener la estabilidad cambiaria en los últimos meses.
El resultado electoral favorable al gobierno de Javier Milei generó una fuerte caída en el riesgo país, lo que mejoró el panorama financiero argentino y abrió la puerta a nuevas emisiones de títulos por parte de compañías y gobiernos provinciales.
Firmas como YPF, Pampa Energía, Telecom, Banco Galicia, Vista Energy y Edenor realizaron emisiones de Obligaciones Negociables (ON) con montos que fueron desde USD 2 millones hasta USD 750 millones, a tasas anuales entre 7,62% y 10,37%. Las primeras operaciones se concretaron en los últimos días de octubre y, con la baja en la prima de riesgo, el ritmo de colocaciones se intensificó en noviembre, diciembre y parte de enero. Las últimas estuvieron protagonizadas por Telecom, que tomó USD 600 millones a una tasa de 8,5% y a un plazo de 9,5 años,.y Banco Macro, que emitió USD 400 millones a 8% mensual a 5 años tras haber recibido ofertas por USD 1.150 millones.
Según estimaciones privadas, durante el undécimo mes del año pasado se registró el mayor volumen de emisiones primarias de ON de la última década, lo que refleja la reapertura del crédito corporativo y la participación del Tesoro, aunque sin absorber por completo la demanda del mercado. Este récord evidencia que las compañías aprovecharon la coyuntura para refinanciar obligaciones y fortalecer su capital de trabajo. De acuerdo a estimaciones del jefe de Research de Romano Group, Salvador Vitelli, el monto total de colocaciones corporativas en dólares desde el proceso electoral asciende a USD 6.925 millones, de las cuales USD 5.555 se liquidación vía contado con liquidación (CCL) y los USD 1.370 restantes mediante dólar MEP. A ese monto deben sumarse los USD 400 millones de Banco Macro, por lo que totalizan USD 7.325 millones.
El crecimiento de las colocaciones en mercados internacionales por parte de empresas generó una entrada de divisas en un período marcado por una reducción en la oferta del sector agroexportador. Este flujo contribuyó a la estabilidad del tipo de cambio registrada durante noviembre, diciembre y lo que va de enero, ya que una porción de esos dólares se liquidó en el mercado cambiario o mediante operaciones en bloque.
Una por una, las emisiones corporativas
- Tecpetrol: USD 750 millones
- YPF: USD 500 millones
- Banco Comafi: USD 38 millones
- Mirgor: USD 20 millones
- Banco Patagonia: USD 47 millones
- Banco Galicia: USD 144 millones
- Pampa Energía: USD 450 millones
- Pluspetrol: USD 500 millones
- Edenor: USD 201 millones
- TGS: USD 500 millones
- Credicuotas Consumo: USD 12 millones
- CGC: USD 300 millones
- Banco Hipotecario: USD 34 millones
- Banco de la Provincia de Buenos Aires: USD 26 millones
- Genneia: USD 400 millones
- Tarjeta Naranja: USD 90 millones
- YPF: USD 195 millones
- CNH Industrial Capital: USD 56 millones
- Capex: USD 71 millones
- Banco Supervielle: USD 27 millones
- Oldelval: USD 116 millones
- Banco BBVA: USD 50 millones
- Vista Energy: USD 400 millones
- Cresud: USD 30 millones
- Richmond: USD 2 millones
- YPF Luz: USD 45 millones
- IRSA: USD 180 millones
- Edemsa: USD 5 millones
- Banco Galicia: USD 72 millones
- San Miguel: USD 48 millones
- Pan American Energy: USD 375 millones
- Scania: USD 41 millones
- John Deere: USD 80 millones
- BTS S.A.: USD 11 millones
- Cresud: USD 41 millones
- Cresud: USD 47 millones
- Telecom: USD 600 millones
- Banco Macro: USD 400 millones
- Fyo S.A.: USD 21 millones
Al mismo tiempo, Vitelli señaló que si se suma el endeudamiento de provincias, la cifra total trepa a USD 8.325 millones. En el plano subnacional, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires emitió la Serie 13 del Bono Tango por USD 600 millones a una tasa del 8,12% bajo ley inglesa, con una demanda de USD 1.700 millones. Santa Fe también accedió al mercado internacional con una colocación a nueve años por USD 800 millones al 8,37%, tras recibir ofertas por un total de USD 1.800 millones.

¿Argentina vuelve a los mercados internacionales?
Tras las elecciones de medio término y la victoria del oficialismo, el riesgo país registró una baja superior a los 500 puntos básicos, alejándose de las 1.100 unidades que marcaba antes de los comicios. En diciembre, el indicador llegó a retroceder hasta 553 puntos, el valor más bajo desde 2018, aunque desde entonces se mantuvo en la zona de 560/570 y hoy se sitúa en 564. El equipo económico busca que el continúe el descenso para facilitar el acceso al financiamiento internacional y avanzar en la refinanciación de los compromisos de deuda previstos para 2026 sin tener que sacrificar reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El índice elaborado por JP Morgan refleja la probabilidad de que la Argentina no cumpla con sus pagos de deuda soberana. Esta variable mide el nivel de incertidumbre que enfrentan los inversores, ya que compara el rendimiento de los bonos argentinos frente a los títulos del Tesoro de Estados Unidos, considerados libres de riesgo y con una tasa cercana al 3,75%. Con los valores actuales, la Argentina solo podría obtener crédito externo a tasas algo superiores al 9% anual en dólares, un costo que no resulta del todo cómodo para el Ministerio de Economía.
De hecho, el pasado 10 de diciembre, la Secretaría de Finanzas obtuvo USD 910 millones (USD 1.000 millones en valor nominal) mediante el BONAR 2029N, con una tasa anual del 9,26%. Este rendimiento quedó levemente por encima de lo proyectado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien había anticipado la intención de ubicarse por debajo del 9%. Al tratarse de un instrumento bajo ley argentina, la operación no implica un regreso a las emisiones orientadas al mercado internacional, a pesar de haberse realizado en dólares.
Esos fondos se utilizaron para cancelar compromisos de deuda por más de USD 4.200 millones el pasado 9 de enero. Al no haber podido emitir un monto mayor, el Tesoro debió apelar a comprar parte de los dólares que el BCRA adquirió a través de un REPO con bancos internacionales por USD 3.000 millones. En adelante, el Palacio de Hacienda buscará reducir las tasas de interés y extender los plazos de los próximos compromisos financieros en moneda dura.