El Presidente de la Argentina, Javier Milei, y su par de Ecuador, Daniel Noboa (Reuters)

La proximidad del proceso electoral y los audios que denuncian maniobras de corrupción en el Gobierno golpearon con fuerza a los activos argentinos. Sin embargo, muchos inversores se mantienen optimistas sobre lo que podría suceder luego de las elecciones, si es que el resultado es favorable para el oficialismo.

Un informe elaborado por Delphos Investment insinúa que el riesgo país de Argentina podría caer con fuerza en dicho escenario. Y para graficarlo cuentan lo que ocurrió recientemente en varias elecciones latinoamericanas, donde se dieron fuertes compresiones de este indicador.

El caso más claro es el de Ecuador. El riesgo país había tocado los 1.900 puntos básicos a principios de año. Sin embargo, inesperadamente consiguió la reelección el candidato promercado Daniel Noboa. Al no haberse descontado ese escenario, el desplome lo hizo bajar a 1.200 puntos a los cuatro días para luego descender a 750 puntos básicos, su nivel actual.

Algo similar sucedió en Bolivia hace pocos días. El riesgo país bajó de 2.240 puntos básicos a fines de abril hasta 1.200. En el medio, hubo elecciones en las que el MAS, el partido de Evo Morales, apenas sacó el 3% y desapareció del Congreso.

“No vemos una derrota por paliza de los libertarios en provincia de Buenos Aires, por más que el mercado empiece a asignarle esa probabilidad. Los bonos en dólares cortos ya rinden como los de Ecuador cuando se descontaba el regreso de la candidata de Rafael Correa”.

“El pesimismo preelectoral -indican en Delphos- nos parece exagerado, aunque entendible tras el trauma de 2019. Esta vez llegamos con precios de activos muy castigados y un consenso inversor que teme una floja elección de LLA”.

Un informe de Cocos Capital también en esa dirección: “Si la elección es favorable al oficialismo es esperable que los bonos soberanos registren una tendencia alcista, con bastantes subas en sus precios. Si el riesgo país se va a 550 puntos básicos, podríamos ver que bonos como por ejemplo el AE38, en este caso más sensible, subiría alrededor de un 13,1% en dólares directo”.

Con estos antecedentes, los inversores más optimistas recomiendan comprar activos locales sin esperar el resultado de la elección legislativa, el 26 de octubre. Si se da un buen escenario electoral para el Gobierno, podría ya ser demasiado tarde para conseguir una buena rentabilidad.

Claro que tomar este tipo de decisiones es sumamente arriesgado. Si en la provincia de Buenos Aires en la elección del 7 de septiembre es muy favorable para los candidatos de Fuerza Patria, entonces el impacto sobre los bonos y las acciones argentinas podría ser muy negativo al menos en el corto plazo.

El economista Ricardo Arriazu dio algunos otros datos que también permiten avizorar el futuro con cierto optimismo. “Con las lluvias caídas y lo que se proyecta hacia adelante, mi estimación es que el año que viene la cosecha estará USD 6.000 millones por arriba de este año”. Además, consideró que el nivel de deuda extranjera es muy bajo. “El problema es que los inversores no tienen todavía confianza en Argentina, entonces siguen preguntando si hay peligro de un nuevo default”

Ayer, por lo pronto, fue una jornada que trajo algo de alivio al mercado después de muchas bajas consecutivas. Los ADR argentinos en Wall Street tuvieron subas generalizadas, aunque terminaron lejos de los máximos del día. Los bonos también tuvieron una jornada favorable y los más largos terminaron con mejoras de hasta 1,5%.

El dólar retrocedió otro escalón en el mercado local hasta los $ 1.345. Entre las fuertes intervenciones en futuros y el aumento de las tasas, el Central busca terminar mejor posicionado para el cierre de los contratos futuros de agosto. La intención es que el tipo de cambio no termine demasiado alto, lo que obligaría al BCRA a pagar una suma significativa a los inversores que contrataron la cobertura.