
Un estudio global reciente alerta sobre el deterioro de la salud mental juvenil: 4 de cada 10 jóvenes entre 18 y 34 años presentan dificultades emocionales de relevancia clínica. El informe Global Mind Health in 2025, que incluyó a más de 2.5 millones de personas conectadas a internet en 85 países —entre ellos Perú—, utilizó el Coeficiente de Salud Mental (MHQ) para medir la capacidad de afrontar los desafíos cotidianos.
Factores que afectan la salud mental de los jóvenes
Especialistas señalan que la hiperconectividad, la presión académica y el debilitamiento de los lazos familiares están afectando el bienestar emocional de las nuevas generaciones. La Dra. Sandra Fuentes Chávez, docente de la Escuela de Psicología de la Universidad César Vallejo (UCV), advirtió: “Sobrevivir implica que la persona logra cubrir necesidades mínimas: comer, dormir, estudiar o trabajar, pero con altos niveles de estrés, ansiedad, apatía o desconexión emocional, mayormente sin experimentar satisfacción, motivación o sentido de propósito”.
La especialista añadió: “Gran parte de la juventud no está experimentando la salud mental como un terreno fértil para crecer, sino como un campo de batalla donde apenas logran sostenerse”.
El estudio identifica como causas principales el debilitamiento de vínculos familiares, la disminución de la espiritualidad, el acceso temprano a smartphones y el consumo elevado de alimentos ultraprocesados. Fuentes subrayó que “el debilitamiento de vínculos familiares, la falta de apoyo emocional y de un entorno estable aumentan la vulnerabilidad a la ansiedad y la depresión. Además, quienes recibieron su primer smartphone a edades muy tempranas muestran problemas de sueño, exposición al ciberacoso y dificultades en el desarrollo de habilidades sociales”.

Estrategias universitarias para fortalecer el bienestar emocional
Frente a este panorama, la Universidad César Vallejo ha implementado la estrategia “Blindaje para el Cora” para promover el autocuidado y el bienestar emocional en su comunidad. Catalina Velásquez Viloche, vocera del programa, explicó: “Buscamos que los estudiantes no solo reciban apoyo cuando enfrentan dificultades, sino que también desarrollen habilidades para cuidar su salud mental de manera constante”.
La iniciativa incluye talleres de conexión creativa y juego de roles, orientación psicológica individual, espacios de escucha, conversatorios con especialistas, festivales de integración estudiantil y actividades de voluntariado. Velásquez añadió:
“Creemos que el éxito académico también depende del bienestar emocional, por eso las acciones se articulan con actividades académicas, campañas dentro del campus, espacios formativos y actividades de bienestar universitario”.La UCV sostiene que, en su modelo formativo, comprender las emociones, fortalecer la resiliencia y construir relaciones saludables es tan relevante como adquirir conocimientos profesionales en la formación de los jóvenes.