El primer ministro australiano, Anthony Albanese, observa durante una conferencia de prensa (Lukas Coch/REUTERS/Archivo)

Australia anunció una inversión de USD 2.800 millones de como “pago inicial” para una nueva instalación destinada a la construcción de submarinos nucleares bajo el pacto de seguridad AUKUS con Gran Bretaña y Estados Unidos.

El acuerdo pretende dotar a Australia de una flota de submarinos de última generación de origen estadounidense y abarca la cooperación en el desarrollo de nuevas tecnologías militares.

La inversión se destinará al Astillero de Construcción de Submarinos de Osborne, ubicado cerca de Adelaida, considerado clave para la entrega de submarinos convencionales y de propulsión nuclear, según expuso en un comunicado el primer ministro Anthony Albanese.

A largo plazo, la iniciativa prevé una inversión total de unos 30.000 millones de dólares australianos. La venta de los submarinos comenzará en 2032 y estos se posicionan como el eje de la estrategia australiana para reforzar sus capacidades de ataque de largo alcance en el Pacífico, especialmente frente los ejercicios militares de China.

El acuerdo podría implicar un gasto de hasta USD 235.000 millones en los próximos 30 años y contempla la transferencia de tecnología para la construcción local de buques en el futuro.

El ministro Richard Marles afirmó que la nueva instalación será central para la defensa de Australia (REUTERS/Kevin Lamarque/Archivo)

El ministro de Defensa, Richard Marles, afirmó que la nueva instalación será central en ese proceso. “La transformación que se está llevando a cabo en Osborne demuestra que Australia está en camino de ofrecer la capacidad soberana para construir nuestros submarinos de propulsión nuclear durante las próximas décadas”, señaló.

Australia enfrentó un conflicto diplomático con Francia en 2021, tras cancelar un contrato multimillonario para adquirir submarinos diésel y optar por el programa AUKUS.

Desde Estados Unidos, el Pentágono confirmó, el 5 de diciembre pasado, su apoyo al acuerdo de seguridad AUKUS, el programa que busca dotar a Canberra de “al menos tres submarinos nucleares de clase Virginia dentro de 15 años”.

La administración del presidente estadounidense Donald Trump, que ordenó revisar el pacto AUKUS acordado durante el gobierno de Joe Biden, concluyó tras cinco meses de análisis que el acuerdo “está alineado con la agenda América Primero del presidente Trump”.

El portavoz del Departamento de Defensa, Sean Parnell, destacó que el análisis enfatizó la necesidad de “consolidar a AUKUS en la posición más sólida posible”, siguiendo la directiva de Trump de avanzar “a toda máquina”.

Un hombre pasa junto a un cartel de AUKUS el primer día de la Exposición Marítima Internacional Indo-Pacífico en Sídney, Australia, el 4 de noviembre de 2025 (REUTERS/Hollie Adams/Archivo)

El ministro de Industria de Defensa de Australia, Pat Conroy, expresó su satisfacción tras la confirmación estadounidense de que AUKUS sigue adelante sin cambios.

“Hemos dicho públicamente durante los últimos dos años que donde podamos mejorar la entrega y el rendimiento de AUKUS, lo haremos”, sostuvo Conroy. Añadió que su cartera participará activamente para optimizar el pacto, aunque precisó que corresponde a Washington la difusión del documento de la revisión.

El tratado de seguridad AUKUS, firmado en 2021 por Australia, Reino Unido y Estados Unidos, contempla la construcción y desarrollo de submarinos nucleares en territorio australiano, en el contexto de la competencia estratégica entre EE.UU. y China en la región del Indopacífico.

El plan prevé la adquisición, a principios de la década de 2030, de tres submarinos estadounidenses de la clase Virginia, con la opción de sumar otros dos. Esta medida permitirá que Reino Unido entregue su primer submarino a Australia hacia finales de esa misma década.

(Con información de AFP)