
Saif Al Islam Gadafi, hijo del ex dictador libio Muamar el Gadafi y su heredero designado hasta la caída del régimen en 2011, fue asesinado este martes en la localidad de Zintan, 136 kilómetros al suroeste de Trípoli, según confirmaron funcionarios de seguridad libios. El hombre que durante años se presentó como el rostro reformista del régimen familiar murió a los 53 años en circunstancias que las autoridades judiciales libias están investigando, aunque medios locales atribuyen su muerte a un ataque de hombres armados en su residencia.
Dos oficiales de seguridad del oeste de Libia, que hablaron bajo condición de anonimato porque no están autorizados para informar a los medios, confirmaron la muerte. Khaled al-Zaidi, abogado de Seif al-Islam, confirmó el fallecimiento en Facebook sin ofrecer detalles sobre las circunstancias del ataque. Abdullah Othman Abdurrahim, quien representó a Gadafi en el diálogo político mediado por la ONU para resolver el conflicto libio, también anunció su muerte en redes sociales. El medio Fawasel Media citó a Abdurrahim asegurando que hombres armados mataron a Seif al-Islam en su hogar.

La muerte ocurrió en Zintan, la misma ciudad que lo mantuvo prisionero durante casi seis años tras su captura en 2011. Seif al-Islam había vivido allí desde junio de 2017, cuando fue liberado tras recibir amnistía de uno de los gobiernos rivales de Libia, aunque su libertad siempre estuvo limitada por la presencia de milicias locales que lo vigilaban. Un tribunal libio lo había condenado a muerte en ausencia en 2015 por incitar a la violencia y asesinar manifestantes durante la revolución de 2011. La Corte Penal Internacional también lo buscaba por crímenes de lesa humanidad relacionados con el levantamiento que derrocó a su padre.
Nacido en junio de 1972 en Trípoli, Seif al-Islam fue el segundo hijo de Muamar el Gadafi y su segunda esposa, Safiya Farkash. Estudió un doctorado en Filosofía en la London School of Economics y durante años fue considerado el rostro reformista del régimen gadafista. Se dio a conocer internacionalmente por su papel como mediador en el caso de las enfermeras búlgaras liberadas en 2007 y lideró el proceso de reconciliación del régimen con Occidente. A través de la Fundación Gadafi para el Desarrollo, creada en 1999, indemnizó a familiares de víctimas del terrorismo libio.

Seif al-Islam fue capturado por combatientes de Zintan a finales de 2011 mientras intentaba huir hacia Níger tras la caída del régimen. En noviembre de 2021, reapareció públicamente tras años de ausencia y anunció su candidatura a la presidencia de Libia en un movimiento que generó rechazo entre las fuerzas políticas antiGadafi tanto del oeste como del este del país. El Comité Nacional Electoral de Alto Nivel lo descalificó, pero las elecciones nunca se celebraron debido a disputas entre las administraciones rivales y los grupos armados que han gobernado Libia desde el derrocamiento sangriento de Muamar el Gadafi.
El destino de Seif al-Islam contrasta dramáticamente con el de sus siete hermanos, cuyas vidas ilustran el colapso violento del clan Gadafi. Tres de los hijos del dictador murieron durante la revolución de 2011: Mutassim, presidente del Consejo de Seguridad Nacional, fue torturado y asesinado el mismo día que su padre en octubre de 2011. Jamis, jefe de las fuerzas de élite del régimen, y Seif al Arab, uno de los responsables de la represión en Bengasi, murieron en bombardeos de la OTAN. Mohamed, el primogénito del dictador nacido de su primer matrimonio con Fatiha Al Nouri, logró escapar a Argelia tras la caída de Trípoli y permanece en el exilio.

Saadi Gadafi, el tercer hijo del dictador y conocido por su carrera como futbolista profesional en Italia, huyó a Níger tras la revolución pero fue extraditado a Libia en 2014. Permaneció encarcelado hasta 2021, cuando fue absuelto y liberado. Tras su salida de prisión viajó a Turquía, aunque su paradero actual es incierto. Saadi había sido presidente de la Federación Libia de Fútbol y llegó a jugar en equipos de la Serie A italiana como Perugia, Udinese y Sampdoria, aunque su carrera estuvo marcada por acusaciones de dopaje y amaño de partidos.

Hanibal Gadafi, hijo de la segunda esposa del dictador, logró refugiarse inicialmente en Siria tras escapar con su madre a través de la frontera argelina. Sin embargo, en 2015 fue capturado por grupos chiíes libaneses y trasladado al Líbano, donde permanece encarcelado. Las autoridades libanesas intentan extraerle información sobre el paradero del imán Musa Sadr, líder chií que desapareció sin rastro en 1978 tras un viaje a Libia. Safiya Farkash, la segunda esposa de Muamar el Gadafi y madre de Seif al-Islam, se exilió en Omán junto a su hija Aisha, quien había sido abogada de profesión y embajadora de buena voluntad de la ONU.

El asesinato de Seif al-Islam cierra el capítulo de quien fue durante años el único miembro del clan Gadafi que intentó regresar a la política libia. Su muerte llega en un país que continúa fragmentado entre administraciones rivales y milicias armadas que se disputan el control desde 2011. Muamar el Gadafi fue derrocado en un levantamiento popular respaldado por la OTAN después de más de 40 años en el poder. Fue asesinado en octubre de 2011 en medio de combates que se convertirían en una guerra civil. Desde entonces, Libia se ha sumido en el caos y permanece dividida entre grupos armados y administraciones que no han logrado unificar el país ni celebrar elecciones presidenciales legítimas.