
Cuba enfrenta una crisis energética aguda, con reservas de petróleo suficientes para apenas «15 o 20 días“, según datos de la consultora Kpler publicados por Financial Times.
El flujo de suministro desde México y Venezuela se ha interrumpido tras el aumento de la presión del gobierno de Estados Unidos, lo que ha generado apagones frecuentes y la amenaza de un racionamiento más severo.
De acuerdo con Kpler, en lo que va del año Cuba solo ha recibido 84.900 barriles de petróleo debido a una única entrega mexicana realizada el 9 de enero. Esto representa poco más de 3.000 barriles diarios, una cifra muy inferior al promedio de 37.000 barriles diarios aportados por todos los proveedores en 2025.
Según la analista de Kpler Victoria Grabenwöger, la suma de este cargamento a los 460.000 barriles disponibles en inventario a inicios de año permitiría cubrir solamente “entre 15 y 20 días de consumo”, si se mantienen los niveles actuales de demanda.
El desencadenante inmediato de la crisis radica en el endurecimiento de la presión estadounidense sobre los proveedores regionales. A comienzos de enero, después de que fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente Donald Trump prometió: “No más petróleo para La Habana”; e intensificó su política para cerrar el acceso de la isla al crudo.
México, que en 2024 se consolidó como principal proveedor, suspendió envíos tras las crecientes amenazas de Washington. La mandataria Claudia Sheinbaum sostuvo que la decisión sobre los despachos de petróleo corresponde a México y definió las entregas como una “decisión soberana”.
Según declaraciones recogidas por Financial Times, reconoció que parte de los envíos obedecen a contratos con Petróleos Mexicanos (Pemex) y a ayuda humanitaria, pero no aclaró si la interrupción será permanente o temporal.
Analistas consideran que, a menudo, los cargamentos enviados a Cuba llegan con descuentos significativos o incluso sin costo alguno.

Suministro internacional y causas de la crisis energética
La crisis en Cuba se agravó con la interrupción total del suministro venezolano, que quedó en cero después de la captura de Maduro el 3 de enero.
El último cargamento de fueloil venezolano, vital para la generación eléctrica, se recibió en noviembre, según Kpler. Aunque Venezuela mantuvo en diciembre un promedio de casi 46.500 barriles diarios hacia la isla, desde enero no se han registrado nuevos envíos.
Los aportes puntuales de Rusia y Argelia tampoco han compensado el déficit: Moscú suministró crudo por última vez en octubre del año pasado y Argelia en febrero.
La presión de Estados Unidos sobre el comercio de hidrocarburos con Cuba ha contribuido a frenar los envíos desde el exterior. Analistas citados por Financial Times advierten que la amenaza de un embargo total, incluida la posible incautación de cargamentos mexicanos, ha influido en la decisión de México de restringir sus exportaciones por temor a una confrontación directa.
La renegociación clave del tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá también condiciona la posición mexicana, que intenta equilibrar la solidaridad con Cuba y la cautela ante posibles sanciones de Washington.

Impacto interno y perspectivas para la economía cubana
El impacto sobre la población se manifiesta en la intensificación de los apagones casi diarios y en el agravamiento de dificultades económicas. La economía cubana atraviesa una profunda recesión, con caídas sostenidas en los ingresos turísticos y en la producción agrícola, mientras que la dependencia de proveedores externos complica aún más el panorama. Crece la preocupación por la posibilidad de un colapso económico total, sin alternativas de suministro inmediatas.
Varios especialistas coinciden en lo delicado del escenario. Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, advierte: “Tienen una crisis importante en sus manos si no llegan más cargamentos en las próximas semanas”.
Gonzalo Monroy, consultor energético en Ciudad de México, alerta: “Si ahora solo le queda México y México no puede exportar, Cuba tiene un problema enorme”.
Para Nicholas Watson, de la consultora Teneo, la crisis económica amenaza la viabilidad misma del régimen cubano. Por su parte, Ricardo Pascoe Pierce, ex embajador de México en Cuba, advierte sobre el riesgo de una “provocación militar” si Estados Unidos decide incautar crudo mexicano con destino a la isla.
En respuesta, las autoridades cubanas han organizado marchas en respaldo al régimen y el dictador Miguel Díaz-Canel recurrió a las redes sociales para afirmar que la presión extranjera y las amenazas no impedirán que el país persevere en su rumbo: “La crudeza de estos tiempos y la brutalidad de las amenazas contra Cuba no nos detendrán”, manifestó.