Una imagen de la hermana de uno de los líderes de la notoria organización criminal La Banda del Millón, cuya identidad se mantiene en reserva, en un contexto relacionado a investigaciones recientes.

Armas, vehículos, delitos y dólares. Esa podría ser el resumen de una nueva saga de Rápido y Furioso, pero se trata de imágenes y evidencia halladas en el celular de Lucas Ezequiel Flores Mereles, preso en la cárcel de Melchor Romero e integrante con jerarquía de La Banda del Millón, en un intercambio de mensajes con su hermana, identificada como “Kimey”.

Qué hay. ¿Bastante plata?”, le envió la joven a su hermano, el 3 de enero, a las 21.47, como una respuesta a estado de whatsapp de Mereles que rezaba: “Quién pone la movilidad para robar hoy”.

La foto del perfil de Lucas Mereles, la Banda del Millón

“Laburar un rancho en Martínez o San Isidro, pero es pica, yo estoy acá con mi rancho, mi rancho ayer agarró diez mil dolares, pero astilla tres, cuatro, hermana”, explicó el jefe de la organización que recluta menores para cometer robos en la zona del conurbano. “Si es fijo rescato el móvil ya”, dice la joven con ansiedad y su interlocutor se emociona: “Vamo a robar, vamo a robar, dale dale dale”.

Ya cerca de las 22, Mereles le advirte que, en caso de conseguir un vehículo para cometer el golpe, “hay que enlatarlo”. ”Yo me ocupo de eso, tranqui, si ustedes me bancan para las doce yo ya estoy re en línea», le indica su hermana.

La Bersa calibre 22 que ofrece Kimey a su hermano

Necesitaban “un auto legal”. Luego de evaluar algunas opciones, como un Gol en venta y la ayuda de “un compañero que tiene coche”, se deciden por un Vento. “Mira que es gente grande a la que le estoy hablando para ir”, advierte Kimey. Entonces, el hermano le envía un audio con explicaciones: “Armamos la coreo con los wachos, rescatamos cosas todo, ya tenemos el rancho y todo listo, vos tenes celular para hacer llamada de afuera y hay que rescatar otro que tenga celu para llamada de adentro y hacemos videollamada con los wachos y ustedes se quedan afuera».

El plan incluye reclutar a otras personas para el asalto. “Tengo unas ganas de robar, estoy en el auto de papi”, le indica Kimey pasada la medianoche del 4 de enero. Al día siguiente, vuelve a responder otro estado de su hermano: “Alguna Bersa 22″. “700 gambas la mía, es la nueva”, le ofrece la joven, quien aclara que cree que tiene 10 balas.

La foto fue enviada por Kimey tras el supuesto asalto a una farmacia en Burzaco

Veinte días más tarde, el 25 de enero, cerca de las 16.40, vuelven a contactarse. “Le dimos a la farmacia de Burzaco”, le cuenta Kimey. Luego, envía una foto de varios billetes de 100 dólares apilados en una mesa. Mereles celebra: “Bien ahí hermana”. El 7 de febrero le informa sobre otro golpe: “Estoy en La Mantanza, gato. Robando”.

El 11 de febrero se registró la joven le envía fotos y un video: “Nos trajimos una V6 y un Z400, a la venta”. “Un palo dos queremos por la moto, y por la chata no sé ahí le pregunto a mis compañeros”, le señala en un audio. Mereles le pregunta si están en La Matanza. “En Morón gato”, responde ella.

Por la causa de “La Banda del Millón”, el fiscal de San Isidro Patricio Ferrari reclama que les saquen los celulares a los 40 integrantes detenidos en cárceles e institutos de menores bonaerenses, ya que la organización criminal planea los golpes desde el penal e, incluso, hacen videollamadas durante los robos.

Hugo Isaías Castillo San Martín, líder de la estructura, desde la cárcel realizó con su celular el análisis y marcación de 167 objetivos casas para la comisión de futuros ilícitos.

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