La directora del FMI, Kristalina Georgieva, y el ministro de Economía argentino, Luis Caputo

(Desde Washington, Estados Unidos) A diferencia de otros momentos históricos de la Argentina, la negociación entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) fluye sin fricciones políticas y se encamina a una reunión de directorio que aprobará la segunda revisión del acuerdo.

Voceros de la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda, consultados durante las reuniones del Argentina Week en New York, aseguraron a Infobae que la negociación se encuentra en el tramo final y que habrá un waiver (perdón) por el incumplimiento de la meta de reservas en 2025.

El Banco Central se había comprometido a tener reservas netas por 2.400 millones de dólares al cerrar el cuarto trimestre de 2025, pero esa meta no se alcanzó por la estrategia de contener el tipo de cambio en las semanas previas a las elecciones de medio término.

Este incumplimiento obligará al board del FMI a conceder un nuevo waiver sobre la meta de reservas, como sucedió durante la primera revisión del acuerdo.

Pero a diferencia de 2025, el Banco Central inició desde enero de 2026 un raid de compra de divisas que fue aplaudido por el staff y los directores del Fondo.

Luis Caputo, ministro de Economía, y Santiago Bausili, presidente del Banco Central, durante una conferencia de prensa (Buenos Aires, Argentina)

Durante el primer trimestre de 2026, la entidad monetaria compró más de 3.000 millones de dólares, alcanzando así el 30% de la meta anual acordada con el FMI.

Las compras extraordinarias no implicaron movimientos bruscos en el mercado y el equipo económico evalúa que la adquisición de divisas irá in crescendo por los ingresos que aportará el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).

El análisis comparativo de las compras del Banco Central exhibe un registro por encima de las divisas acumuladas en los gobiernos de Alberto Fernández, Mauricio Macri y Cristina Fernández de Kirchner.

Un gráfico diseñado por el Banco Central expone una curva ascendente para el ciclo de gobierno de Milei, que al cierre de febrero ya había alcanzado los USD 28.000 millones en compras.

En la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda aún no vaticinan que la guerra en Medio Oriente pueda cambiar la actual estrategia de compra que ejecuta Santiago Bausili, titular del Banco Central.

Atentos al impacto de la guerra

Pero observan todos los días cómo puede impactar el conflicto en Irán respecto al plan de ajuste y la marcha de la economía.

Javier Milei y Donald Trump durante la presentación del Escudo de las Américas, (Miami, Estados Unidos)

Al cumplimiento de las metas –emisión monetaria y déficit fiscal– y la compra constante de divisas para reservas del Banco Central, se suma la alianza estratégica que tiene Javier Milei con Donald Trump.

Esa alianza geopolítica permite explicar la afabilidad habitual de Kristalina Georgieva con el equipo económico y la extensa reunión que mantuvieron Milei y Quirno con Scott Bessent -secretario del Tesoro-, durante el lanzamiento del Escudo de las Américas en Miami.

Estos gestos políticos tiñen a favor la negociación con el staff del FMI que lidera José Luis Daza, viceministro de Economía. Daza es respetado en el Fondo, se comunica sin intermediarios con Bessent y conoce las entrañas del plan de ajuste económico.

Luis Caputo y José Luis Daza en el Ministerio de Economía, (Buenos Aires, Argentina)

En DC explican que la hoja de ruta del Caso Argentino prevé tres fases finales:

  1. Última negociación entre el gobierno y los técnicos del FMI para desembocar en el Staff Level Agreement (SLA), que terminaría a fin de marzo.
  2. Elevación del SLA al directorio del FMI, que podría convocar a una reunión informal antes de un encuentro oficial.
  3. Reunión del board del Fondo para aprobar -con el waiver- la segunda revisión del acuerdo con Argentina.

El FMI tiene sus sesiones de primavera a mediados de abril. Eso significa que el directorio se reuniría a continuación, ya que necesita del SLA diez días antes para hacer una convocatoria oficial

Conclusión, si no hay cisnes negros que puedan llegar por la guerra en Irán, Argentina lograría pasar la segunda revisión antes que concluya abril.

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, junto a los ministros Luis Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado)

“Estamos bien con el Fondo, con todo ordenado. Nadie nos corre”, comentó a Infobae un caracterizado integrante del Gabinete, durante su viaje a New York por la Argentina Week.