
El viernes por la tarde, Jorge Zabala, un hombre de 37 años con antecedentes penales, fue víctima de un violento ataque en Rosario. Fue apuñalado dentro de un vehículo y tuvo que ser trasladado para recibir atención médica.
Por esta herida cortante en el cuello, la víctima permanece internada en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) con asistencia respiratoria. Mientras tanto, los investigadores creen que el hecho podría estar relacionado tanto con su pasado delictivo o con supuestas actividades actuales de préstamo informal.
Fuentes del caso le confirmaron al medio local Rosario3 que el ataque ocurrió en las inmediaciones de Benito Juárez al 1600, una zona cercana al domicilio de Zabala en Villa Flammarion.
Los agentes encontraron un Fiat Punto abandonado, con restos de sangre y el cabo de un cuchillo. La escena fue el resultado de un choque, ya que el vehículo impactó contra una vivienda. Según reconstruyeron, segundos antes había impactado contra una Ford EcoSport.
De hecho, las imágenes captadas por testigos permitieron conocer los momentos posteriores al inicdente. En ellos, se vio a Zabala, completamente herido, mientras pedía auxilio.
De acuerdo con los datos recabados en la parte final de la investigación, la víctima había descendido del Fiat y llegó caminando hasta una gomería próxima a la esquina de Entre Ríos y Uriburu. Allí, dos trabajadores lograron asistirlo y detener una ambulancia, que lo trasladó inicialmente al Hospital Roque Sáenz Peña. Más tarde, fue derivado al HECA, donde permanecía en estado grave hasta la última actualización.
El pasado reciente de Zabala refuerza las sospechas de que se habría tratado de un ataque premeditado. Según la misma publicación de Rosario3, en agosto de 2023 fue condenado en La Pampa a tres años de prisión en un juicio abreviado por su rol en la llamada “Banda de los Medidores”.
Este grupo, conformado por rosarinos y cordobeses, se dedicaba a robar comercios mediante una modalidad que consistía en cortar los cables del medidor eléctrico para desactivar las alarmas. De ahí, el origen de su nombre.
Además, indicaron que los delitos se produjeron entre el 13 y el 15 de mayo de 2023. Todos los ataques tuvieron como blanco joyerías, inmobiliarias y tiendas de indumentaria en Santa Rosa. Incluso, Zabala admitió dos “escruches” y daños en otros cinco locales.

El operativo que culminó con su captura involucró a la ex Agencia de Investigación Criminal, que lo detuvo en su domicilio de Córdoba y lo extraditó a La Pampa. La condena, confirmada por el juez Carlos Ordás, aún no había expirado cuando Zabala fue atacado en Rosario.
No era la primera vez que su nombre aparecía en crónicas policiales de resonancia nacional. En 2015, aunque nunca fue condenado por ese hecho, Zabala fue allanado e imputado por la fiscal Valeria Haurigot como supuesto partícipe del robo al Banco Municipal de Juan José Paso al 5700, cometido en mayo de ese año. Los indicios en su contra resultaron insuficientes, por lo que solo se le impuso prisión domiciliaria durante un mes.
Las primeras hipótesis sobre el motivo del ataque todavía no se confirmaron, pero según información obtenida por Rosario3, los investigadores indagan si las actividades de prestamista informal que Zabala ejercía recientemente podrían estar relacionadas con la agresión. Al mismo tiempo, los detectives tratan de identificar al agresor.
Diversos elementos hallados en la escena, entre ellos la gran mancha de sangre sobre la puerta del conductor y la hoja ensangrentada próxima al vehículo, refuerzan la pista de que el ataque fue perpetrado dentro del coche, posiblemente luego de un forcejeo. Testigos indicaron que dos hombres forcejearon dentro del Fiat antes de la huida, extremo que permanece bajo investigación.