La diplomacia argentina encadenó, en las últimas 72 horas, una serie de posicionamientos políticos en organismos internacionales que ratificaron el alineamiento total del gobierno libertario con Washington. En las reuniones extraordinarias convocadas por la ONU, la CELAC y la OEA, para analizar la situación de Venezuela, se ratificó el respaldo a la intervención militar en Caracas y la detención de Nicolás Maduro.
Durante la reunión extraordinaria de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), celebrada el domingo por videoconferencia, el canciller argentino Pablo Quirno tuvo un papel clave al conformar un bloque de diez países que rechazaron sumarse a la condena regional a la intervención militar estadounidense. Esta moción, liderada por los gobiernos de Colombia, Brasil y México, fue respaldada por Chile, Uruguay y España, entre otros, pero no logró consenso por la negativa del grupo encabezado por Buenos Aires.
El desacuerdo evitó la emisión de un comunicado conjunto y marcó una división en la región en relación a las implicaciones de la operación de EEUU en Venezuela. El propio Milei, en esta línea, aseguró que trabaja para conformar un bloque de 10 países cuyo objetivo será plantarse «al cáncer del socialismo del Siglo XXI o de los woke». Se espera un comunicado sobre el caso Maduro.
La oposición de los gobiernos de Colombia, Brasil, México, Chile, Uruguay y España se expresó a través de denuncias públicas, al considerar que la operación en Caracas constituyó una “violación a la soberanía” venezolana. En contraste, la diplomacia argentina argumentó que la detención de Maduro representa “un avance decisivo contra el narcotráfico” y una oportunidad para recuperar la democracia y los derechos humanos en el país caribeño.
En el ámbito de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Argentina reafirmó su apoyo a Estados Unidos a través de la intervención de Carlos Cherniak. El embajador, durante su discurso, respaldó la operación militar y reclamó la liberación del gendarme argentino Nahuel Gallo, detenido a finales de 2024 por el régimen venezolano.
El diplomático argentino destacó que los recientes acontecimientos en Venezuela abren la posibilidad de una nueva etapa de democracia y libertad en la región. Añadió que es fundamental “poner fin a la diplomacia del silencio” ante crímenes de lesa humanidad, en una crítica hacia el propio rol de la OEA, e insistió en la exigencia de la inmediata liberación y retorno seguro de Gallo.
En este mismo sentido también se manifestó el pasado lunes Francisco Tropepi, embajador argentina en la ONU, durante su intervención en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, convocada de urgencia para analizar el impacto en la región de los hechos sucedidos en Caracas y la captura de Maduro, detenido para comparecer ante la justicia de EEUU.
Desde el inicio de su exposición, Tropepi estableció el posicionamiento del Gobierno argentino. “El Gobierno de la República Argentina valora la decisión y la determinación demostradas por el Presidente de los EEUU y por su gobierno en las recientes acciones adoptadas en Venezuela que derivaron en la captura del dictador Nicolás Maduro, líder del Cartel de los Soles, declarada como organización terrorista por el Gobierno argentino en 2025, mismo año que declaró también organización terrorista al Tren de Aragua”, planteó el diplomático.
Y amplió: “Desde la asunción del Presidente Javier Milei, la Argentina ha sido clara y consistente en su posicionamiento frente a esta situación. Hemos denunciado sin ambigüedades la falta de libertades y las graves violaciones a los derechos humanos, y hemos contribuido activamente, con determinación y responsabilidad, a los esfuerzos internacionales orientados al retorno de la democracia en Venezuela”.
Luego de estos movimientos geopolíticos, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, conversó telefónicamente con Quirno para agradecer “la continua cooperación de Argentina para confrontar el narcotráfico y fortalecer la seguridad en América Latina”. Según informaron las autoridades del gobierno de Trump, la acción en Venezuela forma parte de una política conjunta para enfrentar las organizaciones criminales y el tráfico de drogas en el continente, ambos puntos centrales en la agenda entre los dos países.
EEUU y China
En las últimas horas, Milei negó que su alineación con EEUU implique una afectación del vínculo comercial que el Argentina tiene con China. “Yo no voy a romper lazos”, aseveró. Y agregó: “Siempre hablé de alianza geopolítica, porque una cosa es la geopolítica y después está la cuestión comercial”.
Durante una entrevista para el canal de streaming Neura, el Jefe de Estado sostuvo que Trump “está rediseñando el orden mundial”, donde “se dejó de pensar en términos de globalización, para pensarse en términos de geopolítica”. En este sentido, Milei señaló que “parte de la discusión de la geopolítica es terminar con el socialismo asesino. Llámese Venezuela, Cuba, Nicaragua y otro que va a ser superado en las elecciones, sin lugar a dudas”.
Al ser consultado sobre la intervención en Caracas, el mandatario recordó la vinculación de Maduro con Irán, Hezbollah y el apoyo logístico que brindó al grupo Hamas. Incluso, mencionó el rol clave en inteligencia que representaban para Cuba, tras apuntar que, de las 40 personas que murieron en el bombardeo, 32 eran militares cubanos.