
La Comisión Permanente de Uruguay –que actúa durante el receso parlamentario– se reunió este 27 de enero con un único tema en su orden del día: adherirse al día de la memoria a las víctimas del Holocausto. La sesión fue un motivo propicio para que legisladores adviertan por comentarios antisemitas que se dieron en el último tiempo en Uruguay y por un aumento de los discursos de odio.
Sebastián Da Silva, senador del Partido Nacional, fue quien lo planteó de manera más explícita. “Ese país en donde uno convivía empezó a mostrar símbolos de antisemitismo, de neonazismo, de neorracismo nunca vistos. Por uruguayos y uruguayas en el siglo XXI”, dijo Da Silva en la sesión. “Todo aquello que terminó en una fosa, en donde se enterraban cadáveres, donde no había nadie que dijera: ‘Paremos esto’, en este país está pasando”, señaló.

El legislador dijo que en legislaturas anteriores el Holocausto parecía algo del pasado, lejano. Según Da Silva, se planteaba como algo “teórico” aunque lamentó que eso “cambió” en los últimos años. Como muestra, recordó que hubo expresiones antisemitas durante una marcha por el Día Internacional de la Mujer y que hubo manifestaciones en centros educativos en los que “lo único que hay son gurises de religión judía”.
“Estamos viviendo en carne propia una especie de neo cancelación”, lamentó el senador.
El legislador del Partido Colorado Pedro Bordaberry, en tanto, se refirió a una polémica de las últimas semanas. Un cuplé de la murga uruguaya Doña Bastarda expresaba que se convertirían en “jabón” quienes los acusaran de nazis, una referencia que generó fuertes cuestionamientos en la opinión pública.

“Diversas voces han señalado una preocupación que creo que es atendible: la utilización explícita de referencias al nazismo y la exterminio de judíos. Aún con intención crítica, corre el riesgo de banalizar un horror que no admite banalización”
Por el oficialismo, en tanto, se expresó la diputada Margarita Libschitz, integrante del Frente Amplio. En su exposición, consideró que el Holocausto “no fue el resultado de un puñado de fanáticos fuera de control” sino la “consecuencia de un régimen criminal”, que fue sostenido políticamente.
“[El régimen] utilizó todo el poder del Estado para convertir el odio en política pública”, comentó.
El mensaje del gobierno
Además de la sesión del Parlamento, el gobierno uruguayo realizó una cadena nacional por el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto. El canciller Mario Lubetkin fue el orador que representó al Poder Ejecutivo en el mensaje en simultáneo emitido por radio y televisión.
Lubetkin sostuvo que la memoria es un deber que trasciende fronteras y generaciones, y señaló que la fecha no es solo para rememorar un hecho histórico sino para “reafirmar un compromiso moral irrenunciable para defender la dignidad humana”.

El canciller uruguayo dijo en la cadena nacional que se debe impulsar a la educación como la herramienta fundamental para prevenir futuros genocidios y advirtió que el análisis de esta historia demuestra los peligros de normalizar el odio y la deshumanización de las políticas de Estado.
“Estos no son accidentes de la historia, son las consecuencias de decisiones, de omisiones y de complicidades. Por eso, la memoria no es pasiva, la memoria interpela, la memoria exige, la memoria compromete y debe garantizarnos un mundo diferente”, dijo Lubetkin en su mensaje.
El ministro recordó que Uruguay fue una tierra de refugio y esperanza para quienes huyeron del nazismos y enfatizó en las víctimas uruguayas del exterminio. Citó el caso de Ana Balog, una niña nacida en Montevideo que fue asesinada en Auschwitz en 1945. Para el canciller uruguayo, recordar estos nombres es un acto de justicia histórica y memoria nacional que debe permanecer en la conciencia colectiva.