
Erick Rojas, piloto del avión modelo Hércules C-130 accidentado el viernes en la ciudad de El Alto, la segunda ciudad más poblada de Bolivia, declaró ante la comisión de fiscales en calidad de testigo en el marco de una denuncia por la muerte de una persona en el siniestro. Según informó su abogado a los medios locales, Rojas relató que modificó la ruta de aterrizaje debido a una fuerte tormenta y que, una vez en tierra, los frenos no respondieron y el avión resbaló por la pista.
“Se activan los frenos y no responden porque la pista estaba como una pista de patinaje, llena de hielo”, señaló el abogado Ricardo Maldonado en una entrevista en el canal Unitel.
El jurista agregó que, debido a la tormenta, el piloto decidió cambiar de ruta al finalizar el viaje y aterrizar en otra pista del aeropuerto, en un sector con menor afluencia de personas, vehículos y edificaciones. “En el aspecto climatológico, había tormenta, una granizada persistente y lluvia; eso es lo que ha llevado a tomar la decisión de dar un viraje y aterrizar por la pista 2.8”, explicó el abogado.
La declaración de Rojas se enmarca en un proceso penal abierto por la muerte de una persona durante el accidente. Maldonado señaló que se están recibiendo testimonios y que los primeros convocados a declarar fueron los tripulantes de la nave.

El accidente del viernes provocó la muerte de al menos 24 personas y dejó 40 heridos cuando cerca de las 18:15, hora local, el avión militar de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) se salió de la pista del aeropuerto de El Alto y arrasó todo a su paso.
Según se observa en videos de cámaras de seguridad, el avión —una herencia del Gobierno de Estados Unidos que lleva más de 50 años de operaciones— rompió una de las vallas del aeropuerto tras el aterrizaje y arrolló al menos una decena de vehículos.
La aeronave transportaba varias toneladas de dinero destinado al Banco Central de Bolivia. Tras el siniestro, medios locales reportan que entre 5.000 y 15.000 personas se acercaron al lugar para sustraer los billetes que habían quedado esparcidos por el suelo en medio de las víctimas y los restos del avión.
El caos desatado provocó que bomberos y policías despejaran la zona con el uso de gases lacrimógenos y descargas de agua para proceder con el rescate de los heridos. En paralelo, las autoridades dispusieron la quema de los billetes que quedaban en la zona y la anulación de la serie para evitar su circulación.
El ministro de Defensa, Marcelo Salinas, anunció este lunes que se realizarán en paralelo tres investigaciones sobre el accidente. La primera está a cargo de una comisión de una junta militar de la FAB a la que se le entregó la caja negra de la aeronave para su análisis. Las otras dos serán realizadas por la compañía de seguros y la empresa fabricante del avión.
Salinas también explicó que el seguro cubre daños a terceros, lo que permitirá cubrir los gastos de asistencia a los familiares de los fallecidos, a los heridos y a las personas con daños en sus vehículos. “El avión tiene seguro, lo que quiere decir que se cubrirán todos estos daños que han sido ocasionados en este lamentable accidente (…) esto está garantizado y todos los daños ocasionados a terceros, incluyendo a las personas cuyos vehículos han sido dañados, serán repuestos por la compañía de seguros”, afirmó.