Anticipación, destreza y reflejos aceitados al máximo. Con las piernas algo abiertas, el “héroe” esperó el acercamiento del objeto metálico tal cual lo hizo el arquero de la Selección con el delantero Kolo Muani, en aquel infartante mano a mano final del Mundial Qatar 2022 que le habría dado la Copa a Francia.
Pero no, acá no había un esférico que impactara contra el botín izquierdo del portero del Aston Villa, sino un calculado movimiento en short rojo y en cuero por parte del bañero Mauro Triviño que vio llegar a una sombrilla totalmente desbocada, producto del incesante viento en Playa Unión, el principal balneario de la ciudad de Rawson, en la provincia de Chubut. Y la atrapó sin dudar.

Lo que podía haberse transformado en una tragedia, como casi ocurre durante la previa de Nochebuena del 2021 en Mar del Plata, cuando las ráfagas volaron una sombrilla y la misma terminó clavada en la pierna de un hombre, en esta ocasión fue contenida por el rescatista chubutense.
El video registrado muestra la intervención inmediata del hombre lo que también puso en evidencia otra ineficiencia de los turistas: la escasa o nula supervisión a la hora de colocar correctamente una sombrilla en la playa y cotejar desde qué dirección sopla el viento para evitar el “embolsamiento” de aire con la tela del accesorio playero.

Y en varios de los comentarios del posteo se comparó la rápida acción del rescatista con la atajada salvadora de Martínez. Desde la cuenta de los guardavidas de Playa Unión además recomendaron asegurar adecuadamente las sombrillas, utilizando bolsas de arena, sobre todo cuando las condiciones climáticas pueden cambiar de forma inesperada ya que una sombrilla mal sujeta puede convertirse en un objeto peligroso para quienes concurren a la playa.
Recomendaciones playeras
Otro aspecto central es la hidratación. La combinación de exposición solar y actividad física acelera la pérdida de líquidos corporales, por lo que se recomienda beber entre uno y tres litros de agua al día, dependiendo del peso de cada individuo. La única hidratación adecuada proviene del agua simple mientras que las bebidas rehidratantes solo se justifican para deportistas de alto rendimiento.
La protección de la piel es esencial ante el riesgo de quemaduras y otros daños cutáneos derivados del contacto directo con el sol. La aplicación de bloqueadores solares con un factor de protección mayor a 50 (FPS +50), reaplicados cada dos horas o inmediatamente luego de entrar al mar.

Además, esto debe complementarse con el uso de sombreros de ala ancha, lentes con protección ultravioleta y ropa ligera de manga larga. También hay que evitar la exposición solar entre las 10 y las 16 horas.
Entre las recomendaciones figura el uso de repelentes de insectos para evitar picaduras, riesgo frecuente en zonas costeras y durante campamentos. Finalmente, síntomas como vómitos, diarrea o fiebre requieren acudir con urgencia a un centro de salud cercano.
Con respecto a la alimentación los alimentos secos como frutos secos y galletas integrales mantienen su calidad nutricional incluso expuestos al calor, representando una alternativa segura. Y se desaconseja transportar comidas preparadas tales como arroces o guisos, ya que pueden fermentarse, incluso antes de consumirse, y ocasionar cuadros de intoxicación.
Respecto a las fuentes de proteínas, se recomiendan las conservas en agua, como el atún, por su practicidad y bajo nivel de riesgo de contaminación.