
Manincho, el burro de cinco años que había ganado el título de campeón mundial en el Festival del Burro y participaba de las celebraciones religiosas de Aimogasta, fue robado de un corral y luego faenado, según las autoridades riojanas. Dos hombres de 32 y 36 años quedaron detenidos e imputados por abigeato, mientras la muerte del animal provocó indignación entre los vecinos de esta ciudad del departamento Arauco, en La Rioja.
El asno vivía en el barrio Tiro Federal II y era reconocido por su presencia en las actividades comunitarias. Su desaparición fue denunciada el lunes por uno de sus cuidadores.
La investigación permitió identificar cortes de carne que fue secuestrada por orden judicial. El procedimiento también derivó en allanamientos en los barrios Estación y Universitario, donde la Policía identificó y arrestó a los acusados.
El rastreo desde Tiro Federal hasta Barrancas de Otacio
Manincho tenía pelaje pardo y se había convertido en una figura habitual para familias, niños y fieles de Aimogasta. Cada Semana Santa participaba de la representación del Domingo de Ramos, en la que acompañaba al párroco durante la evocación de la entrada de Jesús a Jerusalén.
Su historia también estaba ligada al Festival del Burro, donde había obtenido un reconocimiento como campeón mundial. Para los habitantes de la localidad, su presencia excedía el ámbito de las fiestas religiosas: formaba parte de encuentros sociales y de una tradición sostenida año tras año.

La denuncia activó un operativo del Departamento de Investigaciones de la Policía, bajo las directivas del oficial principal Mauro Hernández. Los efectivos siguieron las huellas desde el corral del barrio Tiro Federal II hasta una finca ubicada en las afueras de Barrancas de Otacio.
En ese lugar hallaron vísceras y manchas de sangre. El recorrido continuó hasta una vivienda de la calle Catamarca, domicilio de José Guillermo Oliva, de 36 años, de acuerdo con La Red La Rioja.
La jueza de Instrucción Sandra del Valle Molina y el perito en criminalística Emmanuel Stubbia participaron de las diligencias judiciales. La magistrada ordenó un allanamiento en la casa de Nancy Raquel Juárez, de 55 años, situada en el barrio Estación.
Dentro del inmueble, los policías secuestraron abundantes cortes de carne que estaban sobre una mesa. Durante la requisa, uno de los agentes encontró a Franco Agüero, de 32 años, oculto debajo de una cama.
Agüero fue detenido en ese momento. Horas después, las fuerzas de seguridad arrestaron a Oliva en una propiedad del barrio Universitario y ambos quedaron a disposición del Juzgado de Instrucción.
La causa fue caratulada como abigeato, delito contemplado en el artículo 167 ter del Código Penal Argentino. Los investigadores determinaron que Manincho había sido sustraído de su corral y posteriormente faenado.
El reclamo de justicia de los cuidadores y la parroquia
La familia del animal expresó su dolor tras conocer el resultado de la investigación. Aylén Ávila, cuidadora de Manincho, sostuvo que la pérdida afectó a quienes convivían con él y a quienes lo veían en las celebraciones locales.
“Nos dejaron un vacío enorme. No solamente nos quitaron a nuestro animal, nos arrebataron parte de nuestra familia. Pedimos justicia y que los responsables respondan ante la ley”, afirmó Ávila, citada por La Red La Rioja.
La Comunidad Parroquial de la Inmaculada Concepción también difundió un comunicado junto con su párroco, catequistas y fieles. La institución recordó que el burro acompañaba cada año la celebración litúrgica del Domingo de Ramos.
“Manincho era parte de nuestra catequesis viva; cada Domingo de Ramos nos acompañaba a revivir la entrada de Jesús en Jerusalén. Que haya sido sacrificado con crueldad nos duele como comunidad creyente y nos hiere como sociedad”, señalaron desde la parroquia.
La muerte del animal generó mensajes de repudio en redes sociales y pedidos de una sanción para los responsables. Entre las expresiones de los vecinos se repitió una idea: “No le hicieron daño a un animal, le hicieron daño a todo un pueblo”.
El vínculo con Manincho se había consolidado por su temperamento manso y sociable, especialmente entre los más chicos. La Unión Digital indicó que muchas familias asociaban al burro con las celebraciones y encuentros comunitarios de Aimogasta.













