
Flávio Bolsonaro llegó con una ventaja numérica de uno a dos puntos sobre Luiz Inácio Lula da Silva en los últimos sondeos antes de la segunda vuelta presidencial de Brasil, aunque todos los estudios difundidos el sábado por la noche situaban la disputa dentro de sus respectivos márgenes de error.
El senador y candidato del Partido Liberal (PL) obtenía el 51% de los votos válidos frente al 49% del presidente y aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), de acuerdo con las proyecciones de Datafolha. El resultado configuraba un empate técnico, dado que la encuesta tenía un margen de error de dos puntos porcentuales.
Los datos de Datafolha, que incluyen votos blancos, nulos y abstenciones, asignaban 48% de las intenciones de voto a Flávio Bolsonaro y 47% a Luiz Inácio Lula da Silva. Un 3% de los consultados indicó que votaría nulo y otro 2% aún no había definido su elección.
La firma entrevistó en persona a 4.050 electores entre el viernes y el sábado, último día de campaña. En su medición anterior, divulgada el jueves, ambos aspirantes reunían 50% de los votos válidos.
El estudio de Quaest también mostraba al hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro por delante, con 46% de las preferencias frente al 45% de Lula. La diferencia se mantenía respecto del sondeo que esa firma divulgó el miércoles, dentro de un margen de error de dos puntos.
Quaest consultó a 3.702 personas durante el mismo período. Su estimación de 46% para Bolsonaro y 45% para Lula sostenía la brecha de un punto que ya registraba el miércoles.
La encuesta de CNT/MDA, elaborada a partir de 2.032 entrevistas entre el 21 y el 23 de octubre, otorgaba al senador 46,3% y al mandatario 45%. Su margen de error era de 2,2 puntos porcentuales.
Por su parte, AtlasIntel/Bloomberg proyectaba 49,9% para Bolsonaro y 48,4% para Lula. El relevamiento incluyó a 4.990 personas entre el 18 y el 23 de octubre y tenía un margen de error de un punto porcentual.
El sondeo de BTG/Nexus, con 2.000 entrevistados entre el 23 y el 24 de octubre, situaba al candidato del PL con 47% y al presidente con 46%. El margen de error informado era de 2,2 puntos.
Este domingo, tras votar, ambos candidatos hablaron con la prensa. Lula, que votó en São Bernardo do Campo, en el estado de San Pablo, dijo que “el pueblo fue a la calle a defender sus conquistas” y advirtió: “El pueblo no va a permitir que un miliciano maneje el Planalto”.
Flávio Bolsonaro, que votó en Río de Janeiro junto a su esposa, afirmó: “Llegó la hora del cambio, Brasil no aguanta más”. Pidió a los brasileños que salgan a votar “llueva o haga sol”.
La segunda vuelta tiene lugar después de que Bolsonaro encabezara la primera ronda del 4 de octubre con 47% de los sufragios. Lula obtuvo 45%, una distancia de dos puntos porcentuales entre los dos candidatos más votados.
En números absolutos, la diferencia fue de 2,2 millones de votos sobre un padrón de 158,7 millones de electores. El resultado abrió una contienda cerrada para definir la Presidencia de Brasil.
Desde el fin de la dictadura militar, entre 1964 y 1985, el país celebró nueve elecciones presidenciales. En ninguna de ellas un candidato que terminó segundo en la primera vuelta revirtió el resultado en el balotaje.
Lula busca un cuarto mandato presidencial no consecutivo. El dirigente del PT modificó su estrategia después de la primera vuelta, con una mayor presencia en redes sociales y actos callejeros. La campaña del presidente también puso el foco en las sospechas de corrupción y en los supuestos vínculos con el crimen organizado que pesan sobre Bolsonaro.
El senador, en cambio, presentó una imagen de campaña más moderada y usó conceptos como “futuro”, “prosperidad” y “cambio” en su discurso. También asumió el compromiso de excluir a las “familias más necesitadas” de su plan de ajuste fiscal.
(Con información de REUTERS y AFP)













