
Ningún día se parece al anterior. La guerra en Medio Oriente, que presiona al alza la inflación global, tiene la misma incidencia que los datos relacionados con las empresas de inteligencia artificial culpables de la rueda negativa de las Bolsas de Nueva York.
Estos datos se sumaron a las noticias adversas sobre el crecimiento de las solicitudes de desempleo y la tenue alza de 0,2% de los gastos del consumidor en Estados Unidos. El combo se transformó en una amenaza de suba de las tasas de interés, un tema que ayer se había esfumado tras conocerse el martes los buenos datos de inflación.
Sin embargo, la presidenta del Banco de la Reserva Federal del estado norteamericano de Dallas, Lorie Logan, derrumbó a los optimistas. Señaló que “unas tasas de interés ligeramente más altas equilibrarían mejor las perspectivas y los riesgos” para frenar la inflación y elevar el empleo.
Los inversores recordaron que la opción de aumento de tasas está en la mente de la mayoría de los integrantes del Comité Federal de Mercado Abierto que se reunirá dentro de 11 días. No son pocos los que apuestan que de esa reunión de dos días que finaliza el 29 de julio, podría salir una suba de un cuarto de punto de las tasas de interés.
Con estos datos, el dólar se revalorizó, los bonos del Tesoro norteamericano siguieron pagando las tasas más altas de los últimos dos años, las Bolsas de Nueva York cayeron, el oro se derrumbó a USD 3.986 por onza y el petróleo se mantuvo por encima de los USD 80. Un escenario complicado e imprevisible porque varía diariamente; caídas y rebotes son una alarmante monotonía.
Este panorama es necesario para valorar el comportamiento de los activos argentinos que están bajo fuego cruzado. Sin el ajuste que se hizo, el país estaría en una situación de real emergencia y cerca del default. Tener un riesgo país que ayer subió apenas 5 unidades a 410 puntos básicos, mientras el índice de Emergentes caía 2,1% y el de Brasil, 1,5%, es un buen resultado.
Si se observa de forma más detenida, la confianza de los inversores locales está marcada en el récord de depósitos de privados que superó los USD 40.000 millones, el mayor nivel en 26 años, porque buena parte lo que cobraron por el pago de capital e intereses de los bonos que vencieron la semana pasada quedaron en bancos locales.
A esto hay que sumarle la buena licitación de ayer donde se captaron USD 150 millones por la segunda vuelta del AO29 y se rechazaron 126 millones de dólares. Estos bonos vencen después de las elecciones presidenciales y en plenos comicios de medio término. En la Argentina apostar a esa fecha es el largo plazo.
El mercado local registró una fuerte caída. El índice Merval retrocedió 3,2% en pesos y 3,6% en dólares, impulsado principalmente por los bancos, con bajas de hasta 5,3% como ocurrió con Supervielle. También se sumaron las pérdidas de las empresas energéticas, entre ellas Metrogas, que descendió 4,7%, e YPF, con una baja de 3,2%. Este comportamiento refleja que los inversores optan por realizar ganancias rápidas ante la volatilidad. Por eso, las acciones que lideraron las subas el miércoles fueron las que más retrocedieron ayer.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron USD 684 millones y el Banco Central hizo otra notable compra de 230 millones de dólares. Esta vez no tuvo que salir del MLC para hacerse de dólares debido a que la oferta fue abrumadora. De hecho, el dólar mayorista cerró con una leve suba de $1,50 a 1.476 pesos.
En la plaza financiera, el MEP se mantuvo en $1.512 y el contado con liquidación (CCL) aumentó $6,63 (+0,4%) a 1.567 pesos. el “blue” cedió $5 y cerró a 1.525 pesos. El MEP sigue siendo el dólar libre más bajo.
Según la consultora F2 que dirige Andrés Reschini el banco Central acumula en la semana “USD 1.115 millones, que es un nivel propio de pico de cosecha gruesa, aunque a mediados de julio, la sospecha de esta remontada recae en la cuenta financiera. Según los datos del BCRA, se deduce que le habría vendido al Tesoro USD 920 millones el 8 de julio superando levemente el límite de USD 6.700 millones fijados para este año en el Programa Financiero. De modo que el resto de las compras de este año de la autoridad monetaria, pasarían a engrosar reservas si es que se cumple el programa”.
La contracara, para F2, fue “el resultado fiscal de junio que arrojó un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones. El acumulado de 12 meses para el primario es el menor desde setiembre de 2024 y el acumulado del primer semestre es el menor desde 2024. No se ha alcanzado la meta del FMI, pero presumiblemente habrá waiver (perdón). Bajar la presión tributaria sin una respuesta del nivel de actividad hace que el desafío de sostener el resultado fiscal sea mayor para el Gobierno”.
Anoche en el overnite, había tensiones. Todos los índices de las Bolsas de Nueva York estaban operando en bajas definidas. El oro seguía sin detener su caída, mientras el dólar se revalorizaba ante las seis principales divisas del mundo. El petróleo no marcaba tendencia, pero el Brent cotizaba en 85 dólares.
La noticia que conmovía a los inversores era el fallido lanzamiento del Starship de SpaceX que se postergó unos días por fallas en los motores. Las acciones de la compañía caían 4% después del cierre y cotizaron a USD 126,77, 10 dólares menos que los USD 135 del lanzamiento y lejos del máximo de 176 dólares. Esta acción es un ejemplo del cambio de humor de los inversores. Estas variaciones se dieron en un mes calendario.
En este escenario, es difícil prever que sucederá hoy, pero los inversores siguen apostando a los bonos soberanos y a las tasas de interés en pesos a través de las LECAP que elevaron su rendimiento a más de 1,8% efectivo mensual, en línea con la inflación esperada.













