
Argentina y Suiza volverán a enfrentarse este sábado por un lugar en las semifinales del Mundial 2026. Mientras la Selección buscará imponerse en la cancha, la comparación entre ambos países exhibe un marcado contraste económico. Con escalas y estructuras muy diferentes, mantienen desde hace años un estrecho vínculo comercial. Pero ese intercambio gira casi exclusivamente en torno de un único producto: el oro.
Suiza es uno de los países más desarrollados del mundo y lidera varios indicadores económicos y sociales entre las selecciones que disputan el campeonato de fútbol. Ocupa el tercer lugar en capacidad económica, el primero en esperanza de vida al nacer (84 años) y el tercero en el Índice de Desarrollo Humano.
En términos comparativos, según un informe de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), aunque Argentina tiene una población cinco veces mayor, genera apenas dos tercios del producto suizo. Como resultado, el PBI per cápita del país europeo es casi ocho veces superior.

Además, mientras que las exportaciones locales ascienden a unos USD 94.000 millones anuales, las suizas se elevan a USD 601.000 millones, impulsadas por una matriz productiva altamente diversificada que abarca desde servicios de tecnología de la información (IT), seguros y servicios financieros hasta metales preciosos, productos farmacéuticos, químicos y relojes.
El comercio bilateral es bastante parejo: Argentina exporta 1,6 dólares por cada dólar que importa desde Suiza y entre 2014 y 2025 acumuló con este socio un superávit de casi USD 6.000 millones.
El oro es el gran protagonista del intercambio, dado que Suiza se consolidó como uno de los grandes centros mundiales de refinación y comercialización. Durante la última década, este metal representó el 97% de las exportaciones argentinas hacia Suiza. En menor medida, figuran productos agroindustriales, como vinos y carnes premium.

Por su parte, Argentina importa bienes de alto valor agregado, como fármacos, químicos orgánicos, maquinaria y relojería.
Para la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el rubro con mayor potencial de crecimiento es la agroindustria. Se espera que aumente la demanda de carnes, miel, lácteos, frutas frescas, trigo, maíz, aceites vegetales y vinos, en un mercado de 14 millones de habitantes cuyo PBI por habitante casi triplica al argentino.
Mercosur – EFTA
La entidad resaltó también la firma del Tratado de Libre Comercio Mercosur – EFTA, bloque del cual Suiza forma parte. El acuerdo, rubricado en septiembre pasado, integrará una zona económica de casi 300 millones de personas, con un PBI combinado de más de USD 4,3 billones y mejores condiciones para más del 97% de las exportaciones de ambos.
Como el pacto entra en vigor de manera bilateral a medida que cada país completa su aprobación interna, resta ahora el aval parlamentario de Argentina y Paraguay, y las ratificaciones de Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza.
Las ventas argentinas al EFTA ascendieron a USD 2.094 millones en 2025, un récord histórico. De esta manera, se incrementaron 25% respecto del 2024.
Es importante mencionar que las exportaciones a Suiza suponen más del 98% de los bienes despachados al bloque. En tanto, las importaciones totalizaron USD 779 millones en el mismo periodo.
Así, el intercambio comercial con el EFTA superó los USD 2.870 millones y se logró un superávit de USD 1.315 millones, acumulando once años consecutivos de resultados positivos para Argentina.
Inversiones
Por otro lado, entre 2017 y 2025, Suiza se ubicó entre los principales inversores extranjeros en Argentina. A nivel global, ocupa el sexto lugar por stock (5% del total) y, entre los países europeos, el tercero, detrás de España y Países Bajos.
“Este dato debe interpretarse con cautela ya que algunos países funcionan como plataformas para canalizar inversiones internacionales”, advirtió la Unsam.
Los capitales suizos se destinan a la industria manufacturera (elaboración de alimentos y el sector químico), el comercio y las minas y canteras.

Entre las empresas con presencia en Argentina, se destacan Nestlé, Just, Novartis y Glencore.
Esta última anunció una inversión de USD 14.000 millones para dos proyectos de cobre en Catamarca y San Juan, en el marco del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI).
“Dos economías con estructuras muy distintas pueden construir un vínculo estrecho: mientras Argentina aporta fundamentalmente recursos naturales, Suiza agrega valor mediante la refinación, la industria y los servicios especializados. El oro resume mejor que ningún otro producto la relación económica”, concluyó la Unsam.













