Un abogado, acusado de una millonaria estafa piramidal en el partido bonaerense de Ituzaingó, quedó detenido tras una serie de allanamientos dispuestos por el Juzgado de Garantías N° 3 de Morón. Sobre su socio pesa una orden de captura tras haberse dado a la fuga.
La maniobra, que habría captado más de un millón de dólares de al menos cinco víctimas, se canalizó a través de una firma denominada Avalon Capital Futures Investments.
El detenido es un hombre de 45 años identificado con las iniciales A.E.G. quien se presentaba como socio y dueño de la empresa. Lo encontraron en un domicilio de la calle Rodríguez Flores al 300, en Ituzaingó.
En tanto, la jueza Laura Mariel Pinto emitió una orden de captura para su par, J.I.L. de 35, a quien no lograron encontrar en el allanamiento a su vivienda del barrio privado Buenos Aires Golf Club, en la localidad de Bella Vista, San Miguel.
Al primero le incautaron dos teléfonos celulares, una notebook, carpetas con el membrete de la firma, un pendrive y dinero en efectivo en pesos. También quedaron a disposición de la justicia tres vehículos: un Mercedes Benz SLK 350, un Mini Countryman Cooper gris y una camioneta Dodge RAM 1500 blanca. La causa es investigada por el fiscal Lucio Rivero, de la UFI Descentralizada N° 2 de Ituzaingó, junto a su secretaria, Gisele Rima.
De acuerdo con lo informado por Primerplanoonline, las denuncias apuntan a que ambos letrados —quienes simulaban pertenecer a la Cámara de Comercio de Argentina— prometían importantes ganancias en dólares mediante inversiones en criptomonedas y en la bolsa de valores. Operaban desde una oficina comercial del complejo Thays de Villa Udaondo, sobre la avenida Martín Fierro al 3300 en Parque Leloir, y utilizaban publicidades en redes sociales para captar a sus víctimas.

La mecánica de la estafa seguía un patrón existente: los primeros meses se devolvía una parte del dinero para generar confianza, y luego los pagos cesaron por completo. El mismo portal indicó que uno de los damnificados entregó 100.000 dólares en mayo de 2025 a través de un contrato de comisión para operaciones en el mercado de futuros, con promesa de reintegro en 180 días y un interés mensual del 3%. En octubre aportó otros 30.000 dólares más. Desde entonces no recibió ninguna devolución y los acusados dejaron de responderle.
Otra víctima fue convencida de invertir 350.000 dólares bajo la promesa de una rentabilidad superior a la del mercado financiero, con un interés pactado del 2,5% mensual. Solo recibió pagos durante tres meses y por montos muy inferiores a los estipulados. Las tres denuncias restantes rondarían en sumas muy abultadas que superarían los 600.000 dólares. El interés prometido llegaba al 5% mensual según los contratos firmados encontrados en el allanamiento.
En el procedimiento realizado en la oficina del complejo Thays se secuestró una gran cantidad de esta documentación que la justicia analiza para determinar si existen nuevas víctimas.
El fiscal aguarda informes sobre la composición societaria de Avalon Capital Futures Investments por parte del Banco Central, la Agencia de Recaudación (ARCA) y la Inspección General de Justicia (IGJ). En paralelo, el juzgado dispuso la inhibición general de bienes de ambos imputados. La acusación que pesa sobre los letrados es la de estafa reiterada en al menos cinco hechos en concurso real, aunque la investigación no se cierra en los dos detenidos. Desde la fiscalía no descartan “la participación de otras personas, porque esto no es una operación de dos personas solamente”.














