El Banco Nación volvió a salir al mercado de capitales local para colocar deuda, en el marco de la estrategia que la entidad viene desplegando este año para diversificar sus fuentes de financiamiento. La operación se suma a una serie de emisiones que la entidad pública inició meses atrás y que continúa ejecutando de manera escalonada.
La entidad bancaria cerró este miércoles su segunda emisión de Títulos de Deuda en el mercado de capitales doméstico, con un monto total equivalente a 270 millones de dólares. La colocación correspondió a las Clases 4, 5 y 6, destinadas a obtener fondos para sostener el liderazgo del banco en el otorgamiento de préstamos al sector privado argentino.
El objetivo inicial del Banco Nación era obtener el equivalente a USD 150 millones, cifra que terminó siendo ampliamente superada. Según indicó la entidad, con el monto, las tasas y los plazos obtenidos podrá seguir protagonizando el financiamiento a las familias y a las pymes del país.
Las condiciones de cada clase
Cada una de las tres clases colocadas tuvo condiciones diferenciadas según la moneda y el instrumento. La Clase 4, en pesos, pagará una tasa de TAMAR más 3,25 por ciento. La Clase 5, en dólares MEP, ofreció una tasa del 6%, mientras que la Clase 6, en UVA, quedó con una tasa del 6,5 por ciento.
De esta manera, el banco combinó nuevamente instrumentos en las tres monedas y referencias que había utilizado en la última colocación. Con esta operación, la entidad continúa ejecutando su programa global de emisiones por hasta USD 1.500 millones y profundiza su estrategia de diversificación de fuentes de fondeo.

Sobre el resultado de la colocación, el Banco Nación remarcó que fortalece su capacidad para acompañar el crecimiento de la economía real mediante instrumentos transparentes y competitivos en el mercado de capitales. “De esta manera, el mercado demostró nuevamente su confianza en la gestión profesional del Banco”, señaló la entidad en su comunicado.
La primera colocación se había realizado en mayo
Esta segunda emisión se da apenas dos meses después de que el Banco Nación realizara su primera colocación de este tipo en más de tres décadas. En aquella oportunidad, la entidad había obtenido el equivalente a USD 370 millones a través de las Clases 1, 2 y 3, también en pesos, dólares y UVA.
En ese primer tramo, la Clase 1 en pesos había pagado TAMAR más 4,25 por ciento, la Clase 2 en dólares MEP había ofrecido 5,50 por ciento y la Clase 3 en UVA, destinada a financiar la línea de hipotecas del banco, había quedado con una tasa de 5,25 por ciento.
El financiamiento al sector privado
Ahora bien, el destino declarado de los fondos obtenidos en esta nueva emisión se vincula con el desempeño que el Banco Nación viene mostrando en el otorgamiento de créditos al sector privado. Según un informe de la propia entidad correspondiente al primer cuatrimestre de 2026, el banco alcanzó una participación del 20,3 por ciento en el mercado de préstamos al sector privado en pesos, con una suba de 2,1 puntos porcentuales respecto de diciembre de 2025.

Los créditos otorgados en dólares por la entidad registraron en ese período un incremento del 19,4%, mientras que la cartera total creció un 6,8 por ciento en términos reales. El mismo informe señaló que el ratio de irregularidad del Banco Nación se mantuvo por debajo del promedio del mercado.
En el primer cuatrimestre del año, el sistema financiero total incrementó los préstamos al sector privado en pesos en 5,2 billones, de los cuales el Banco Nación aportó 3,2 billones, equivalente al 61 por ciento del total. Sobre este contexto, la entidad había señalado que, en el marco de la normalización macroeconómica en curso, con la inflación retomando una senda descendente y las tasas convergiendo hacia niveles de mayor estabilidad, el costo del financiamiento cedió de manera sostenida, lo que abrió el acceso al crédito a un universo más amplio de empresas y familias.














