
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) denunció ante organismos de control la venta de aceite rotulado como “aceite de girasol 100%” que, según sus análisis, está mezclado con otro aceite y podría alcanzar “cerca del 10% del mercado».
En su comunicado, la entidad precisó la escala del presunto fraude: “De cada 40 millones de litros que se venden por mes, unos 4 millones son fraudulentos». La cámara indicó que los resultados provienen de “análisis de empresas socias”.
CIARA enumeró tres tipos de perjuicios para el consumidor y advirtió que el primero es una merma en la cantidad: “Envases con hasta 122 mililitros menos de lo que declara la etiqueta». También cuestionó que el rótulo no coincida con la composición real: “Se vende como aceite de girasol puro, pero está mezclado con otro aceite”.
Como señal técnica de esa posible adulteración, la cámara apuntó a un marcador químico: “El ácido linolénico, que en el aceite de girasol no supera el 0,3%, aparece hasta veintiséis veces por encima”. Según el documento, ese desvío funciona como indicio de mezcla.
La entidad sumó alertas por eventuales riesgos sanitarios. En el comunicado mencionó “una declaración ‘0% trans’ que resultó falsa” y señaló “un producto con olor a solvente, hoy bajo análisis de aptitud”.
Sobre el marco de control, CIARA reclamó que “el etiquetado debe reflejar el contenido real del producto” y sostuvo que acompaña “el fortalecimiento de los controles y la transparencia en toda la cadena”. También pidió “una respuesta coordinada y urgente de los organismos de control para proteger a los consumidores y la integridad del sector aceitero argentino”.

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