
Un turista de nacionalidad costarricense fue localizado sin vida este martes 7 de julio en el Centro de Visitantes San Francisco de Sales, ubicado en el Parque Nacional Volcán de Pacaya.
Según el Cuerpo Voluntario de Bomberos (CVB), la emergencia fue atendida por elementos destacados en la Subestación de San Vicente Pacaya, quienes acudieron al lugar.
Al llegar, los socorristas localizaron sin vida a la víctima. De acuerdo con la evaluación preliminar realizada por los bomberos, el fallecimiento pudo haber sido consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.
No obstante, la institución aclaró que serán las autoridades del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) las encargadas de establecer oficialmente la causa del deceso.
El turista, de nacionalidad costarricense, fue identificado como Andrés Gold, precisaron fuentes del servicio de información del cuerpo de bomberos.
Los socorristas coordinaron con fiscales del Ministerio Público (MP) y agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) el resguardo de la escena mientras las autoridades realizaban las diligencias de ley.

Ampliamente visitado
Las autoridades del Parque Nacional Volcán de Pacaya y del Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) estiman que el coloso recibe un promedio de 60 mil visitantes al año.
El turismo internacional predomina fuertemente en esta ruta. Aproximadamente 40 mil de los visitantes anuales son extranjeros (principalmente de origen estadounidense y europeo), mientras que los 20 mil restantes corresponden a turismo nacional.
Esto representa un promedio constante de entre 100 y 170 excursionistas al día, cifra que se dispara considerablemente durante los fines de semana o cuando el volcán presenta flujos de lava visibles y seguros para la observación.
Constante erupción
El Parque Nacional Volcán de Pacaya y Laguna Calderas se consolidan como uno de los motores principales del turismo de aventura en Centroamérica.
De acuerdo con el Inguat y la Cámara de Turismo de Guatemala, esto ocurre debido a tres factores clave: una ubicación privilegiada, un nivel de dificultad moderado y la inusual experiencia de caminar sobre un terreno en constante transformación geológica.
A diferencia de otros colosos de la región cuya conquista exige jornadas de alta montaña y pernoctación, el Pacaya destaca por su accesibilidad geográfica. Ubicado a poco más de 30 kilómetros de la Ciudad de Guatemala y de la ciudad colonial de Antigua Guatemala, el parque permite realizar excursiones de medio día, un formato ideal para los itinerarios de viajeros internacionales con tiempos ajustados.
El sendero principal presenta un ascenso catalogado como de dificultad baja a media. El trayecto, que toma entre una hora y media y dos horas a pie, permite que familias, entusiastas del senderismo y turistas de diversas edades puedan aproximarse al cráter activo sin requerir una preparación física de alto rendimiento.

Para quienes la caminata supone un reto mayor, las comunidades locales han estructurado un sistema de transporte alternativo a caballo, conocido popularmente en la zona como el “taxi volcánico”.
Un paisaje lunar interactivo
El verdadero factor de diferenciación del Pacaya radica en su dinamismo. Al ser un volcán de actividad constante tipo estromboliana, el entorno cambia de forma regular.
Los excursionistas no solo buscan la panorámica, sino la experiencia sensorial: caminar sobre extensos campos de lava petrificada y percibir directamente el calor que emana de las fisuras de las rocas.
Esta interacción ha dado pie a atractivos que se han viralizado a nivel global, como la preparación de pizzas cocinadas con el calor termal de las piedras o el clásico tostado de malvaviscos en los respiraderos volcánicos.

El modelo de gestión comunitaria complementa la experiencia. A través de las asociaciones de guías locales de San Francisco de Sales y El Patrocinio, la comunidad no solo asegura la guianza obligatoria para mitigar los riesgos inherentes a un área activa, sino que traslada al visitante el valor histórico y geológico del coloso, transformando una caminata recreativa en un recorrido de interpretación ambiental que sigue posicionando al Pacaya en la cima de los destinos más visitados del país.













