
El presidente Bernardo Arévalo confirmó la construcción de un segundo nivel en la Calle Martí de la Ciudad de Guatemala el cual podría estar listo a finales de 2027.
Este proyecto se ha propuesto como parte de un plan de infraestructura vial impulsado por el Gobierno para mejorar la movilidad en la Ciudad y en otros puntos clave del país.
Además se enmarca en un acuerdo entre el gobierno guatemalteco con el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos de América, quienes no solo elaborarán un estudio de factibilidad, sino que también crearán el diseño.
“Este proyecto lo estamos haciendo y es parte del acuerdo que tenemos con el Cuerpo de Ingenieros de los Estados Unidos de América, ya está pagado también y tiene que estar terminado antes de qué termine el año entrante”, ha dicho el mandatario durante un evento con la Cámara de Comercio de Guatemala.
El acuerdo con el Cuerpo de Ingenieros estadounidense se firmó el pasado 15 de enero y tiene un costo de 110 millones de dólares (unos Q850 millones), el cual abarca seis megaobras de infraestructura estratégica impulsadas por el Gobierno de Guatemala.
Aunque aún faltan definiciones clave como cuándo comenzarán los trabajos, cuál será el cronograma de construcción o cómo se manejará el impacto en la circulación mientras avance la obra, el mandatario considera que el proyecto estaría a finales de 2027.

Sin embargo, los estudios de factibilidad y posible diseño ya están en ejecución y con financiamiento económico garantizado.
El proyecto
El proyecto no es nuevo, aunque no se encuentra dentro del Plan Maestro de Movilidad de la Agencia Nacional de Alianzas para el Desarrollo de Infraestructura Económica (ANADIE), en 2021 la Municipalidad de Guatemala junto con la Fundación Nacional para el Desarrollo (Fundesa) incluyó la construcción de un segundo nivel en la Calle Martí.
En este proyecto la obra tendría una longitud de 1.5 kilómetros y pasaría por la ruta actual iniciando en la Avenida Simeón Cañas, la Calle Martí y terminaría en La Parroquia, zona 6 capitalina.
Según el documento “Infraestructura de la Ciudad de Guatemala”, en 2019 circulaban 196 mil vehículos en ambos sentidos por ese corredor. Ese dato sostiene el argumento oficial a favor de una mayor fluidez vial, aunque especialistas cuestionan que ampliar la capacidad de las vías resuelva la congestión a mediano plazo.

Análisis del Centro de Estudios Urbanos y Rurales (CEUR) de la Universidad de San Carlos de Guatemala, este tipo de obras responde a una lógica de segregación del tránsito, pero carecen de una visualización más efectiva como mejoras en el transporte público que deberían de contar con, por lo menos, una vía exclusiva que no interrumpa la movilidad de usuarios de la ruta.
Para el CEUR proyectos como este sólo buscan aumentar la capacidad vial para que circulen más automóviles, pero no introduce medidas para mover más personas con menos vehículos. El problema es que entre más capacidad vial, más tráfico
Expertos en movilidad también subrayan que los pasos a desnivel tienen efectos urbanos negativos más allá del tránsito, debido a que crean barreras en la ciudad, generando que los transeúntes no puedan movilizarse con libertad para hacer sus compras, por lo que la ciudad se vuelve hostil para sus habitantes “de a pie”.













