Como si se tratara de una película del género Western, la Ciudad de Buenos Aires quedó completamente vacía y en silencio, mientras el mundo era testigo del gran duelo por el pase a los cuartos de final entre Argentina y Egipto.
Infobae recorrió gran parte de las calles y avenidas más transitadas y fue testigo de cómo la capital porteña, como marca la tradición futbolera argentina, se transformó en un set de filmación sin rodaje. En Plaza Italia, los autos y colectivos apenas pasaban frente a La Rural, sobre la Avenida Santa Fe.

El recorrido continuó por Avenida Sarmiento, donde el Ecoparque y todo el espacio verde invitan a realizar actividades libres, bajo un cielo parcialmente nublado y una temperatura ideal de 17°C.

Sin embargo, hay un plan que sobresale por el resto: mirar a la selección argentina desde el Fan Fest y a través de una pantalla gigante. Ubicado en la Plaza Seeber de Palermo, el espacio se convirtió en un punto de encuentro para la marea de camisetas celestes y blancas.

Desde Avenida Libertador hasta Leandro N. Alem, el tránsito es más que fluido. En Plaza de Mayo, dos buses para turistas descansan sobre Bolívar, mientras las palomas colonizan todo el espacio público. En el comienzo de Avenida de Mayo hasta Callao, el caudal de autos aumenta, mientras la Plaza del Congreso se mantiene sobria y desierta.

Las cuatro cuadras que separan las avenidas Rivadavia de Corrientes repite el mismo patrón, con algunos locales con el partido en vivo. Sin embargo, sobre Corrientes, las actividades de los riders y los taxistas se mantienen a tope. Y el Obelisco, epicentro del multitudinario festejo nacional del mundial 2022, apenas tiene banderas argentinas.


La Avenida Córdoba se convierte en una autopista, casi sin vehículos. Solo con una salvedad: en el cruce con la Avenida Callao, patrullas de policías y servicios médicos atienden a un motociclista, que yace en el suelo.
Con el tiempo del partido corriendo al compás del sueño de todo un país, la ciudad porteña se mantiene expectante y en silencio, a la espera de que la hora pico vuelva todo a la normalidad. O al menos por un rato.













