
Una requisa conjunta de la PNC, el Sistema Penitenciario y el Ejército en la cárcel de máxima seguridad Renovación I, en Escuintla, dejó el decomiso de una pistola, municiones, drogas y 34 celulares, en un penal donde las autoridades buscan frenar el ingreso de objetos prohibidos y el uso de teléfonos para delitos como la extorsión.
El operativo se realizó este sábado en el centro ubicado en el kilómetro 68,5 de la ruta hacia Taxisco, Chiquimulilla, a unos 70 kilómetros de la Ciudad de Guatemala. Según información oficial, el procedimiento seguía en desarrollo y el inventario de ilícitos podía aumentar conforme avanzaran las inspecciones en distintas áreas del penal.
Entre lo localizado figuran una pistola, una tolva y municiones calibre 9 mm. En distintos reportes oficiales se consignaron 15 y 27 cartuchos, además de una tableta electrónica, cuatro tarjetas SIM, una memoria USB, dos baterías externas, 10 cargadores, cinco módems y una pesa digital.
También fueron incautadas 29 bolsas con marihuana, desglosadas en 22 pequeñas y tres grandes en otro detalle oficial, 17 bolsas con cocaína y 60 piedras de crack. Las autoridades indicaron que todos esos objetos estaban en poder de los internos.

Renovación I acumula al menos seis requisas mayores en 2026
La cárcel Renovación I, antes conocida como El Infiernito, ha sido intervenida al menos seis veces este año, de acuerdo con registros del Ministerio de Gobernación y reportes oficiales. El historial de 2026 incluye operativos el 6 y el 24 de enero, el 15 de marzo, el 25 de abril, el 16 de mayo y el 4 de julio.
La primera requisa del año se enfocó en retomar el control del penal tras motines y en destruir casetas utilizadas para ingresar ilícitos. En enero también se reportó un operativo de varios días que terminó con decomisos de armas, municiones y celulares, mientras que en marzo participó apoyo de binomios K-9.
El centro carcelario está en el departamento de Escuintla y el trayecto desde la capital toma entre una hora y una hora y media por la ruta CA-9 Sur, con desvío hacia la costa en dirección a Taxisco. Las inspecciones actuales fueron ejecutadas por agentes de la Policía Nacional Civil y personal especializado del sistema penitenciario, con el objetivo de localizar armas, drogas, dispositivos de comunicación y otros artículos prohibidos.

Las autoridades vinculan los celulares decomisados con redes de extorsión
Según datos del Sistema Penitenciario, la población privada de libertad asciende a 23.955 reos en 24 centros de detención del país. El organismo reportó además 223 requisas entre enero y el 17 de mayo de 2026, una cifra que las autoridades presentan como parte de una estrategia de control basada en inteligencia.
El viceministro de Seguridad Estuardo Solórzano dijo a Noticiero Guatevisión el 1 de junio que en algunas cárceles las requisas de este año permitieron detectar sectores que funcionaban como centros de llamadas para cometer extorsiones. El funcionario sostuvo que los operativos no han sido aleatorios, sino dirigidos a partir de análisis previos.
Solórzano añadió al medio que parte del problema radica en la participación de algunos guardias penitenciarios en el ingreso de objetos ilícitos. Precisó que existen procesos administrativos y penales contra personal señalado de facilitar la entrada de teléfonos celulares y otros artículos prohibidos.
El viceministro también explicó que las limitaciones tecnológicas dificultan los controles dentro de las prisiones. Señaló que el único escáner corporal que funcionaba en Renovación I fue destruido durante los motines de enero, de modo que gran parte de la revisión de personas, encomiendas y alimentos se realiza de forma manual.
Ante esa situación, informó que el Ministerio de Gobernación impulsa la compra de nuevos equipos de inspección y sistemas para bloquear señales de telefonía dentro de las cárceles.













