
La Selección Argentina se enfrenta este viernes a un rival inesperado en el Mundial 2026: Cabo Verde, una nación insular de poco más de 550.000 habitantes que, fuera del radar futbolístico, avanza con un ambicioso plan para convertirse en el principal polo tecnológico del Atlántico.
Más allá de la sorpresa que generó el seleccionado de los “Tiburones azules” al igualar con potencias como España y Uruguay, el país africano despliega una estrategia de innovación que apunta a conectar continentes y atraer inversiones millonarias.
La transformación de Cabo Verde como centro de startups tecnológicas no pasó desapercibida entre los analistas internacionales. Según Forbes África, el gobierno impulsa desde 2023 un ecosistema digital que combina infraestructura de punta, incentivos fiscales y financiamiento internacional para posicionarse como un nodo entre Europa, África y América Latina. Esta apuesta, que involucra cables submarinos y parques tecnológicos, coloca al país en el foco de la economía del conocimiento.
De las playas al ecosistema digital

Durante décadas, la economía del país giró principalmente alrededor del turismo, gracias a sus playas y su ubicación estratégica a unos 600 kilómetros de la costa africana. La independencia, alcanzada en 1975, dejó como legado el portugués como idioma oficial en un archipiélago de diez islas volcánicas. Hoy, el país apuesta por un nuevo modelo de desarrollo: convertirse en un hub digital entre continentes.
El salto de calidad llegó en 2021, cuando Cabo Verde se conectó al cable submarino EllaLink, que enlaza Europa con América Latina. Según el informe Global Startup Ecosystem Index 2026 elaborado por Startup Blink, ese avance multiplicó la capacidad de ancho de banda y transformó la isla en un puente digital.
“Creemos que podemos ser un hub en el Atlántico, y creemos que ser pequeños no significa no ser relevantes, porque ser pequeño en el mundo de la tecnología también significa ser rápido en las decisiones”, afirmó Pedro Lopes, secretario de Estado de la Economía Digital, en declaraciones a Forbes África.
Desde entonces, el país diseñó una infraestructura pensada para atraer empresas tecnológicas. El proyecto más visible es el TechPark CV, inaugurado en Praia en 2023 y expandido a Mindelo un año después. Fue financiado con unos USD 56,5 millones, principalmente aportados por el Banco Africano de Desarrollo. El primer ministro Ulisses Correia e Silva lo definió como “un espacio que conecta a Cabo Verde con el mundo”, de acuerdo con el artículo.
Incentivos fiscales y financiamiento para startups

La revolución digital caboverdiana incluye una serie de ventajas fiscales inéditas en la región. En 2022, el gobierno estableció la Zona Económica Especial para Tecnologías (ZEET), que ofrece a las empresas tecnológicas una tasa de impuesto corporativo del 2,5%, además de exenciones de IVA e impuestos a la importación. Las compañías que reinvierten sus utilidades pueden quedar exentas del impuesto a las ganancias si destinan al menos el 7,5% de su facturación a investigación y desarrollo o si son startups jóvenes incubadas en centros certificados.
El régimen fiscal, vigente hasta 2038, permite deducir hasta el 40% de los gastos elegibles en I+D, con una tasa incremental del 50% sobre los montos que superen el promedio de los dos años anteriores. Según el informe Cabo Verde Corporate – Tax Credits and Incentives de la firma PwC, estos beneficios buscan atraer a emprendedores internacionales y favorecer el crecimiento de nuevas empresas tecnológicas en el país.
El parque tecnológico ya muestra resultados: alberga a más de 400 personas, organizó más de 50 eventos desde 2024 y cuenta con 23 empresas residentes de siete países, incluidas firmas de Angola, Portugal, Alemania, Bélgica, Italia, España y el propio Cabo Verde. El plan oficial prevé que para 2030 operen 30 compañías dentro del parque, generando 1.000 empleos directos y 2.000 indirectos.
La financiación también forma parte del paquete. En octubre de 2025, el gobierno lanzó el Fondo Morabeza, dotado con USD 27 millones, para estimular la creación de startups y acelerar la transición digital. La agencia Cabo Verde Digital impulsa programas de preincubación y capacitación, mientras que la aceleradora privada Djassi Africa apoya proyectos en etapas tempranas y startups de la diáspora africana de habla portuguesa.
Un ecosistema nacido global y modelo de inspiración

De acuerdo con el Global Startup Ecosystem Index 2026, el país revelación de la Copa del Mundo 2026 ocupa el puesto 74 a nivel mundial, su mejor posición histórica, con un crecimiento anual del 31,3%, muy por encima de la media global. A nivel africano, el país es el segundo ecosistema más fuerte de África Occidental y el quinto en el continente. Además, el índice destaca que en “Actividad de la Comunidad de Startups” —que mide eventos y participación— se ubica en el puesto 13 del mundo, una cifra destacable para un país de su tamaño.
En las ciudades, Praia ingresó en el top 500 global, mientras que Mindelo figura en el puesto 1.549. El sector con mayor proyección es el de software y datos, donde el país se posiciona en el lugar 70 a nivel global y quinto en África.
Este año, Cabo Verde fue elegido como sede del Web Summit Spotlight, el primer evento del Web Summit que se celebrará en África. Según Forbes Africa, esto representa un hito simbólico y práctico en la estrategia de internacionalización del país.
La clave de este ecosistema es su perspectiva global desde el inicio. “Cuando desarrollás infraestructura de calidad, como estamos haciendo, vas a empezar a atraer a la diáspora. Les estamos enviando un mensaje a los caboverdianos que viven en el exterior: mentes brillantes, es hora de volver”, afirmó Pedro Lopes a Forbes Africa.
Mientras la atención mundial se concentra este viernes en el desafío deportivo que representa Cabo Verde para la Selección Argentina, en los círculos de inversión y tecnología el interés por el archipiélago se dispara por motivos muy distintos: su salto al mapa global de la innovación digital.













