
El Banco Central de Honduras mantuvo sin cambios la Tasa de Política Monetaria, una decisión que su presidente, Roberto Lagos, vinculó con las condiciones del mercado financiero y con la política de la Reserva Federal de Estados Unidos. El organismo también destacó la aprobación de la cuarta y quinta revisión del programa con el FMI.
Lagos dijo que la decisión respondió a un análisis de las condiciones actuales del mercado financiero, en el que no se identificaron presiones para modificar la tasa de referencia que guía el costo del dinero en la economía hondureña.
De acuerdo con el funcionario, la política monetaria del país continúa en sintonía con las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos, lo que ha permitido mantener coherencia en el manejo de los instrumentos financieros en un contexto global marcado por ajustes graduales en las tasas de interés internacionales.
El mantenimiento de la TPM implica que el Banco Central considera que no existen riesgos inmediatos de inflación o desequilibrios financieros que obliguen a encarecer o abaratar el costo del crédito en el corto plazo.
Qué implica mantener la tasa
En este escenario, la autoridad monetaria busca preservar la estabilidad de precios y evitar movimientos bruscos que puedan generar incertidumbre en el sistema financiero, en un entorno donde los bancos centrales de la región han optado por estrategias de cautela.
Lagos enfatizó que la política actual está “totalmente acoplada” a la tasa de la Fed, lo que reduce la necesidad de realizar ajustes independientes que puedan provocar distorsiones en el mercado cambiario o en los flujos de inversión.

Este tipo de alineación es común en economías altamente vinculadas al dólar estadounidense, donde las decisiones de la Reserva Federal tienen impacto directo en el comportamiento del crédito, la inflación y el tipo de cambio.
La estrategia del Banco Central
La decisión del Banco Central se enmarca en una estrategia de estabilidad macroeconómica orientada a evitar sobresaltos en los principales indicadores financieros del país.
Mantener la tasa sin cambios permite dar señales de previsibilidad a empresas, inversionistas y entidades financieras que dependen de condiciones claras para planificar sus operaciones.
En términos prácticos, la TPM funciona como una referencia clave para determinar el costo del crédito en la economía. Su estabilidad suele traducirse en condiciones más predecibles para préstamos, inversiones y operaciones del sistema bancario.
El BCH ha insistido en que la prioridad en esta etapa es preservar la estabilidad macroeconómica, controlar la inflación y mantener el equilibrio en el mercado cambiario, factores que influyen directamente en la confianza de los actores económicos.
El respaldo del FMI
En paralelo a la decisión sobre la tasa de política monetaria, el Banco Central destacó la reciente aprobación de la cuarta y quinta revisión del programa económico suscrito entre Honduras y el Fondo Monetario Internacional.
Para las autoridades, este visto bueno representa una señal sobre la conducción de la política económica del país y el cumplimiento de los compromisos establecidos en el acuerdo con el organismo multilateral.
La aprobación de estas revisiones permite el acceso a desembolsos programados y envía un mensaje a los mercados internacionales, que suelen seguir de cerca la relación de los países con el FMI como indicador de disciplina fiscal y monetaria.
Efectos sobre el financiamiento
Según explicó Lagos, el respaldo del FMI contribuye a mejorar la percepción de riesgo país, un factor clave para la atracción de inversión extranjera y el acceso a financiamiento en mejores condiciones.
Cuando un país mantiene acuerdos vigentes con el Fondo y cumple con sus metas, los mercados suelen interpretar esto como una señal de mayor credibilidad institucional, lo que puede traducirse en tasas de interés más favorables en los mercados internacionales.
En ese sentido, la estabilidad macroeconómica no solo se mide en términos internos, sino también en la forma en que los inversionistas globales perciben la capacidad del país para cumplir con sus obligaciones financieras.

Lagos subrayó que mantener reglas claras en la gestión económica es fundamental para fortalecer la confianza del sector privado y de los organismos multilaterales, lo que a su vez facilita la llegada de capital y la expansión de proyectos productivos.
Destino de los recursos
Otro de los puntos señalados por el funcionario es el uso previsto de los recursos derivados del programa con el FMI, que serán destinados principalmente a inversión pública e infraestructura.
Este tipo de asignación busca cumplir con los compromisos del programa económico e impulsar el crecimiento a mediano plazo mediante obras que mejoren la competitividad del país.













