
La reducción del riesgo país en las últimas semanas, con registros cercanos a los 430 puntos básicos (p.b.), impulsó nuevos reclamos desde el sector financiero para que el ministro de Economía, Luis Caputo, avance con una colocación en el mercado internacional. Diversos analistas advirtieron que, aun cuando el equipo económico tenga otros instrumentos para cubrir el programa financiero, la coyuntura podría representar una oportunidad que no conviene dejar pasar. Frente a ese escenario, el director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del Ministerio de Economía, Felipe Núñez, afirmó que esperan un “portón” y no una ventana de oportunidad para emitir deuda en el exterior.
Es que el directivo remarcó que la emisión de deuda en los mercados internacionales representa una alternativa y no una imposición. “El endeudamiento en el mercado internacional de capitales es una opción, no una obligación. Nuestra obligación es que el Tesoro se refinancie a tasas cada vez más bajas. ¿Si ustedes tienen que tomar un crédito lo tomarían a diez o a seis de tasa? A seis. Es lo mismo que estamos haciendo nosotros”. De esta manera, Núñez defendió la elección de fuentes de financiamiento más convenientes y la preferencia por el mercado local y préstamos con respaldo.

En relación a la percepción internacional sobre la deuda argentina, Núñez se refirió a la discusión sobre las oportunidades de emisión de deuda y el acceso a los mercados. “Se han hablado en tantas ocasiones de ventanas, van a perder una ventana. No sé cuántas ventanas, ya tenemos una casa gigante con un ventanal. Nosotros estamos esperando un portón que nos van a recibir y van a querer refinanciar la deuda”, graficó. La metáfora enfatizó una perspectiva optimista sobre la disposición de los mercados a aceptar emisiones futuras y la magnitud de las oportunidades venideras.
De cara ello, Nuñez reconoció que si bien Argentina ya tuvo una mejora en calificación por parte de Fitch y Standard and Poor’s, Moody’s todavía no lo hizo, aunque eso no restringe el acceso al mercado internacional. “Se necesita para acceder a ese pull de inversores más grandes, dos de tres y ya las tuvimos. Pero obviamente cualquier upgrade es positivo”, comentó.
El asesor del Ministerio de Economía remarcó que el equipo ya definió el programa financiero del Tesoro para los años 2026 y 2027, con una presentación pública prevista en el corto plazo y que en el corto plazo la vamos a estar presentando. El cual consistirá en lo que ya vienen anunciando diferente miembros del Palacio de Hacienda: el endeudamiento en el mercado local, los préstamos con garantías.
La explicación a la suba del dólar
Ante la suba del dólar de los últimos días, que ayer el minorista cerró el miércoles en $ 1.510, y la baja en el ritmo de compra por parte del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Nuñez sostuvo que no existe ningún cambio en la política vigente y ratificó el funcionamiento del esquema de bandas. “Tenemos un esquema de bandas cambiarias en el cual el Banco Central interviene en el techo o en el piso ante un shock, hoy estás lejos de ambos. El tipo de cambio flota”, detalló. Y que la causa de la suba en la cotización responde al fortalecimiento reciente del dólar a nivel internacional impactó en las monedas emergentes y el peso argentino acompañó ese movimiento global.
Núñez puso en contexto el comportamiento del Banco Central en el mercado de cambios y remarcó que el volumen de compras superó las expectativas del inicio de año. “Más que fijarnos si está comprando menos el Banco Central, lo relevante es que cumpliste la expectativa de compra de USD 10.000 millones en cinco meses, hoy estás arriba de los USD 11.000 millones y no hay ninguna duda que va a seguir comprando, probablemente a un menor ritmo en algún mes del año porque hay pago de energía, porque hay alguna demanda mayor en algún mes. Estamos en un escenario mucho más positivo de que lo que habíamos previsto a principios de año”, afirmó. Según el directivo, el ritmo de acumulación de reservas permitió mantener la previsibilidad del mercado y reforzar la confianza en la capacidad de intervención de la autoridad monetaria.
De cara a los próximo meses, respecto al poder adquisitivo, Núñez señaló que el salario real comenzó a mostrar señales de recuperación tras el shock inflacionario vinculado a factores como la energía y la carne. “Lo que nosotros estamos viendo y los vimos en abril es que el salario real está comenzando a recuperarse después del shock de inflación que tuvimos por cuestiones puntuales energía, carne. Lo que vemos es que el salario real está empezando a recuperar, en abril tuvo una recuperación del 1,4%, la inflación sigue desacelerando y eso va a potenciar el salario real y eso va a hacer un motor para el crecimiento”, puntualizó. El funcionario evaluó que la combinación entre la estabilidad cambiaria y la recuperación salarial constituye una base para la expansión de la actividad económica y la menor presión inflacionaria.














