
En agosto de 2022, el Jeep Renegade estrenó la combinación del motor turbo 1.3 litros, la caja automática de 9 marchas y tracción integral con una experiencia off-road por los caminos de la Patagonia norte argentina.
Esa no fue una actualización más sino la que permitió a este simpático e inconfundible vehículo que devolvió a las calles y caminos un nombre clásico de la rica historia de la marca norteamericana, “convertirse en adulto” por alcanzar el nivel de potencia, versatilidad y equipamiento que a esa altura se hacían cada vez más necesarios.
Cuatro años más tarde llegó ahora la renovación estética para Renegade, justo unos meses después de cumplir 10 años en los mercados de Argentina y Brasil (país donde se fabrica). Esta actualización también era un pendiente que se esperaba con ansias en los usuarios de un vehículo que es distinto, no sólo por tener esa silueta Boxy que ahora está de moda, sino porque representa la herencia de uno de los 4×4 más icónicos de la industria automotriz en toda su extensión.
Para reafirmar este nuevo estatus, Stellantis Argentina relanzó la versión en Villa Pehuenia, en el centro oeste de la provincia de Neuquén, con idea también de hacer una actividad que permita tomar conciencia medioambiental, algo común en la marca hace varios años.

La nueva generación de Renegade 2026 mantiene el conocido y potente impulsor T270 turbo de 1.3 litros y 170 CV de potencia y los 270 Nm de torque que le dan nombre al motor. Pero esta versión introduce una serie de cambios mecánicos, estructurales y de equipamiento.
La versión 2026 adopta una parrilla frontal de siete ranuras rediseñada, en conjunto con nuevos paragolpes y faros circulares Full LED, que incluyen la clásica “X” en las luces traseras, inspirada en los modelos históricos de Jeep.
El aspecto clave en esta nueva generación es la combinación de distintas cajas de velocidades de acuerdo a la versión que se trate. La caja automática de seis velocidades está reservada para las versiones Altitude, Night Eagle y Sahara, mientras que la caja automática de nueve velocidades es exclusiva para la versión Willys.
En el aspecto de seguridad, el Renegade 2026 mantiene seis airbags (frontales, laterales y de cortina) en toda la gama. Además, desde la versión Altitude, el modelo incorpora un paquete completo de asistencias inteligentes a la conducción (ADAS), entre las que se encuentran el control de crucero, limitador de velocidad, asistente de mantenimiento de carril, alerta de precolisión, indicador de punto ciego, detector de señales de tránsito y alerta de fatiga para el conductor.

Estéticamente, el otro gran cambio se da en el interior, ya que la nueva generación introduce un sistema multimedia Uconnect de 10 pulgadas con interfaz mejorada y emparejamiento inalámbrico para smartphones, además de un tablero digital de 7 pulgadas y puertos USB para ambas filas de asientos, además del nuevo volante que también equipa a los Jeep Compass.
Las versiones disponibles son Altitude, Night Eagle, Sahara y Willys, y cada una presenta un esquema de equipamiento diferenciado. La versión Altitude tiene techo bi-tono, llantas de 17 pulgadas, barras longitudinales, climatizador automático, alerta de cansancio y sensor de presión de neumáticos. Los Renegade Night Eagle cambian por llantas de 18 pulgadas en negro, faros antiniebla, emblemas oscurecidos y techo panorámico con apertura.
El Sahara dispone de llantas diamantadas de 18 pulgadas, sensor de estacionamiento delantero y detector de punto ciego. Y el tope de gama es el Willys, que además es el único con tracción integral. Esta cualidad define su carácter y uso, y además incluye llantas de 17 pulgadas con neumáticos ATR Plus, sistema de gestión de terrenos Selec Terrain, levas para cambiar marchas sin sacar las manos del volante, techo panorámico corredizo, y tapizado exclusivo con la firma Willys.
El desempeño del Renegade Willys se puso a prueba en una extensa travesía que recorrió la región de Aluminé y Villa Pehuenia, en la que la dificultad de grandes extensiones de terreno virgen cubierto con nieve fueron un desafío que el vehículo debía sortear.

El sistema de tracción integral automático fue el modo de conducción cuando la acumulación de nieve era menor y sólo se trataba de pisar poca profundidad. En este sistema automático, el Renegade funciona con tracción delantera permanente y aplica potencia a las ruedas posteriores a demanda del terreno.
Una vez que la nieve empieza a superar la altura del talón del neumático y aparecieron algunos vados, se seleccionó el modo nieve (tiene 4 modos de terreno diferentes), que reparte la administración electrónica de la tracción de modo tal que no haya patinamiento, y cuando la dificultad aumentó aún más, hubo que activar el bloqueo de diferencial y el modo de tracción 4L (Low), con el que se circula en el cambio más bajo, que está mucho más reducido en su multiplicación y actúa como una primera baja sin serlo. Cuando no se usa este modo, el auto usa las marcas desde segunda (falsa primera) hasta novena velocidad.
El desempeño fue perfecto, sin problemas tanto para subir como para bajar pendientes de mucho ángulo sobre piso resbaladizo, y el vehículo mostró un desempeño off-road muy superior al esperado para su concepción de SUV 4×4 compacto.
La nueva generación del Jeep Renegade tiene garantía transferible de tres años o 100.000 kilómetros (lo que ocurra primero), y con precios que van subiendo a medida que asciende el equipamiento
Renegade Altitude 1.3T AT6 4×2 cuesta $46.340.000; el Renegade Night Eagle 1.3T AT6 4×2 tiene un precio de $47.900.000; la versión Sahara 1.3T AT6 4×2 está en $48.900.000; y el Willys 1.3T AT9 4×4 en $55.900.000.













