
Estados Unidos respaldó las alertas sobre Nicaragua, amenaza, región y Ortega al sostener que sus agencias investigan la situación del país y concluyen que el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo representa un riesgo para la estabilidad regional, en un momento en que Costa Rica llevó ante la OEA denuncias sobre presencia de organizaciones como Hamas y Hezbolá y sobre actividades de minería ilegal en la frontera.
La preocupación expuesta en la Organización de los Estados Americanos también incluyó el deterioro de los derechos humanos en Nicaragua, con denuncias de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y restricciones a libertades fundamentales, en el marco de una declaración aprobada por los países del organismo hemisférico.
Según 100% Noticias, la vocera en español del Departamento de Estado de Estados Unidos, Natalia Molano, evitó entrar en información de inteligencia puntual, pero ratificó la posición de Washington sobre el papel del gobierno nicaragüense. “Estados Unidos hace sus propias investigaciones y tenemos agencias que se dedican a eso, pero en general Nicaragua es una amenaza para la estabilidad de la región”, afirmó.
La denuncia que encontró eco en Washington había sido presentada por Costa Rica durante la Asamblea General de la OEA. Allí, el canciller costarricense Manuel Tovar dijo que su país observa “con enorme preocupación la persistente y creciente presencia en Nicaragua de fuerzas militares rusas y de organizaciones terroristas como Hamas y Hezbolá”.

Tovar añadió que la inquietud de San José alcanza también a los delitos asociados a la minería ilegal en las zonas limítrofes con Nicaragua. “Además, dejamos en evidencia la proliferación de delitos vinculados a las actividades de minería ilegal, particularmente en la zona colindante y fronteriza con Nicaragua”, declaró ante los Estados miembros.
Washington amplió la preocupación a Irán, Rusia y China
Molano sostuvo ante el medio que la posición estadounidense no se limita a las denuncias sobre Hamas o Hezbolá. La funcionaria vinculó la situación nicaragüense con las relaciones que Managua mantiene con gobiernos que Washington considera adversarios estratégicos.
“Hemos visto lo brutal que ha sido y lo abierto que han sido hacia las amenazas y las influencias malignas fuera del hemisferio, ya sea de Irán, de Rusia, de China, actores que están teniendo una influencia negativa en nuestra región”, expresó.
La vocera agregó que esa apertura no es reciente y señaló también a Cuba dentro de ese esquema. “Sabemos que Nicaragua y Cuba les han abierto las puertas desde hace años y eso representa una amenaza para la región y también para Estados Unidos”, indicó.

Molano recordó además declaraciones previas del secretario de Estado Marco Rubio, cuya postura hacia el gobierno sandinista sigue siendo crítica. “Estados Unidos y por medio del secretario Marco Rubio, el año pasado y no se ha retractado de esa frase y la repetimos siempre, que la dictadura Murillo-Ortega es una enemiga de la humanidad”, sostuvo.
Estados Unidos evitó prever cambios políticos, pero reafirmó su apoyo a los nicaragüenses
Consultada sobre la posibilidad de cambios políticos en Nicaragua durante la administración del presidente Donald Trump, Molano dijo que no podía anticipar escenarios. Aun así, reafirmó el respaldo de Washington a quienes esperan una transición democrática en el país.
“Es imposible predecir el futuro, pero sí te puedo decir que estamos comprometidos con el pueblo nicaragüense y que nos unimos a ellos en la esperanza de que va a haber un cambio”, afirmó a 100% Noticias.
La funcionaria añadió que Estados Unidos seguirá usando herramientas diplomáticas y políticas para exigir rendición de cuentas por las violaciones de derechos humanos. También dijo que Washington buscará mantener la atención internacional sobre la situación de los presos políticos y de las víctimas de la represión.
“Esperamos que veamos un cambio en Nicaragua pronto”, concluyó.














