Un empresario joyero de Turquía se convirtió en uno de los rostros más reconocibles del Mundial 2026 sin patear un balón. Necdet Ölçerman, conocido en redes sociales como Udi Neco, apareció en la transmisión televisiva del partido entre Turquía y Australia, disputado el 13 de junio, con el rostro pintado de negro azabache y los ojos, el pelo y la barba de blanco. En cuestión de horas, su imagen recorrió plataformas digitales de todo el mundo y generó una avalancha de preguntas sobre su identidad y el significado de su singular caracterización.
Para gran parte del público internacional fue una novedad absoluta. Pero en Turquía, Udi Neco es una figura ampliamente conocida dentro del ambiente futbolero, con una presencia habitual en las tribunas y una identidad construida durante años, no para un Mundial ni para las cámaras, sino por una pasión que antecede a cualquier viralización.
El look que hoy sorprende a millones no es nuevo ni improvisado. Ölçerman lleva años alentando al Beşiktaş de Estambul con esa misma caracterización, un homenaje a los colores del club. La pintura negra que cubre su rostro y los detalles blancos que resaltan su cabello y barba responden a los colores tradicionales de uno de los clubes más populares y laureados de Turquía. Su presencia en competiciones internacionales comenzó a ganar atención durante la Eurocopa 2024, cuando la prensa de varios países reparó en él. El Mundial, sin embargo, amplificó esa visibilidad a una escala sin precedentes.

El apodo que lo acompaña tiene su propia historia. “Neco” es una forma coloquial de su nombre, Necdet, mientras que “Udi” es un término turco para referirse a quienes interpretan el ud, un instrumento de cuerda tradicional muy popular en la región. Un detalle que dice algo sobre el peso cultural que carga ese nombre, más allá del fútbol. Antes de convertirse en un personaje reconocido entre los aficionados, Ölçerman formó parte de la Gendarmería turca y luego trabajó en el sector de la joyería, una trayectoria profesional alejada de los estadios hasta que su pasión por el deporte le dio una notoriedad que ningún otro oficio le había dado.
El empresario acumula más de un millón de seguidores en su cuenta de Instagram, donde documenta su vínculo con el Beşiktaş. En uno de sus videos fijados aparece junto al expresidente del club, Hasan Arat, y muestra una camiseta que recibió como reconocimiento por la difusión que le da a la institución en el mundo. “Colgué la noble camiseta que me regaló nuestro presidente en mi esquina con gran orgullo”, escribió. Los medios turcos lo ubican entre los hinchas más queridos de la selección desde su aparición en la Eurocopa, y el medio Sözcü lo sintetizó con una frase directa: “El mundo está hablando de este turco”.

Lo que terminó de disparar su fama fue el contraste. Junto a las imágenes de Udi Neco en las tribunas del Mundial comenzaron a circular otras que lo muestran sin maquillaje, con el aspecto con el que transita su vida cotidiana: el de un hombre común, sin rastro de la figura que paraliza miradas en los estadios. Ese contraste entre el personaje y la persona fue, para muchos usuarios en redes, tan llamativo como la caracterización misma.
El empresario estuvo presente también en el partido ante Paraguay, segundo compromiso de Turquía en el Grupo C. La selección acumula dos derrotas —0-2 frente a Australia y 0-1 contra Paraguay— y enfrenta a Estados Unidos en su último partido de la fase de grupos, con la clasificación prácticamente fuera de su alcance. Udi Neco, fiel a su costumbre, estará en la tribuna.














