Flávio Bolsonaro, candidato de la derecha para las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, solicitó participar en una audiencia pública en Estados Unidos que analizará la posible imposición de nuevos aranceles a productos brasileños. El senador, de 45 años e hijo mayor del ex presidente Jair Bolsonaro, presentó su petición para intervenir en la audiencia del 6 de julio, organizada por la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR.
Según documentos consultados por la agencia AFP, la USTR propuso a comienzos de mes un arancel general del 25% sobre diversas exportaciones brasileñas, tras investigar supuestas prácticas comerciales desleales.
“Me inscribí en esta audiencia pública para representar los intereses de nuestro país”, afirmó Flávio Bolsonaro en un video difundido en redes sociales. El debate arancelario adquirió centralidad en la campaña electoral brasileña, donde el presidente Lula da Silva y Flávio aparecen como los principales candidatos.
En mayo, ambos candidatos mantuvieron reuniones separadas en la Casa Blanca con el presidente estadounidense Donald Trump. Poco después de la visita de Flávio Bolsonaro, Washington calificó como terroristas a los dos mayores grupos criminales de Brasil y propuso una nueva ronda de gravámenes, medidas que recibieron fuertes críticas del actual mandatario brasileño.
Durante la cumbre del G7 de la semana pasada, Trump calificó a Brasil como un país “políticamente difícil” tras conocerse la condena del ex diputado Eduardo Bolsonaro. Trump sostuvo que Brasil “juega bastante duro”, aunque advirtió: “Nadie juega más duro que Estados Unidos”.

El año pasado, Estados Unidos impuso aranceles del 40% a productos brasileños, luego de que Trump denunciara el juicio a Jair Bolsonaro como una “cacería de brujas”. El ex presidente cumple prisión domiciliaria por tentativa golpista. Lula se pronunció en defensa de la soberanía brasileña frente a estas medidas, logrando un repunte en su popularidad.
Por su parte, Flávio Bolsonaro calificó al gobierno de “incompetente” y acusó a las autoridades de utilizar la disputa arancelaria con fines electorales. En su presentación para la audiencia, el senador adelantó que declarará “en contra de la propuesta medida (estadounidense) y a favor de una resolución negociada”, al considerar que un incremento arancelario resultaría contraproducente.
Otro hijo del ex mandatario, Eduardo Bolsonaro, fue condenado en ausencia recientemente a cuatro años de cárcel por sus gestiones para impulsar sanciones de Washington contra Brasil, tras establecerse en territorio estadounidense el año pasado.
En este contexto, Flávio Bolsonaro presentó el jueves pasado su plan de seguridad “Brasil sin Miedo”, que contempla un “paredón” militar en la frontera, castración química para violadores y cárceles inspiradas en el modelo de El Salvador. El senador expuso doce medidas contra el crimen en un acto realizado en la avenida Faria Lima de São Paulo, y prometió implementarlas “apenas asuma” el poder.
“Hoy, el brasileño vive a merced de facciones criminales que controlan el territorio. Estamos cansados y vamos a retomar el control del país”, afirmó ante el ex juez Sérgio Moro y el ex secretario de Seguridad de São Paulo Guilherme Derrite. Entre las propuestas, el candidato aseguró que duplicará la inversión federal en seguridad pública respecto a la administración actual.

La primera medida será declarar a organizaciones como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho como narcoterroristas a nivel nacional, en línea con la política de Estados Unidos. “Bandido armado con fusil en la mano será bandido abatido por las fuerzas de seguridad”, sostuvo el precandidato, anunciando que destinará recursos a armamento de alto calibre.
También señaló que su gestión construirá cinco centros penitenciarios de máxima seguridad basados en el modelo de El Salvador, donde los presos peligrosos vivirán aislados, sin acceso a celulares y con visitas monitoreadas.
El aspirante explicó que los reclusos deberán trabajar para costear su estadía en prisión, y parte de lo producido se destinará a las familias de víctimas de la inseguridad. Adelantó que reducirá la edad de imputabilidad penal a 16 años y, en delitos graves como violación, narcotráfico, tortura y asesinato, hasta los 14.
El plan de seguridad incluye la creación del Sistema Nacional de Fronteras, una fuerza integrada por el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea Brasileña, equipada con tecnología avanzada y armamento “de guerra”, destinada a levantar un “paredón” tecnológico y físico en las fronteras internacionales para combatir la entrada de armas y drogas.
(Con información de EFE)













