
El ministro de Economía, Luis Caputo, ya tiene la gran mayoría de los dólares en el Tesoro para afrontar el pago de USD 4.200 millones a bonistas el próximo 9 de julio. Sin embargo, hay pasos claves que tiene que dar en los próximos días en donde se podrán reunir más dólares y se definirá de cuánto es la diferencia que, quizá, se tenga que cubrir con reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Hasta el 18 de junio, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro sumaban USD 3.648 millones, cifra que se alcanzó mediante colocaciones de los Bonar 2027 (AO27), Bonar 2028 (AO28) y compras directas al BCRA que se realizaron en los últimos días. Al mismo tiempo, los depósitos en moneda nacional llegaban a $11,7 billones, lo que otorga un margen relevante para eventuales compras adicionales de dólares en el mercado oficial.
En las próximas semanas, Caputo enfrenta etapas decisivas para cerrar la brecha entre los fondos ya disponibles y el monto total requerido para el pago a bonistas. Hoy, la Secretaría de Finanzas publicará el llamado a licitación del Bonar 2028, donde se precisará el monto que se intentará captar con ese instrumento. Economía se encuentra a USD 368 millones de alcanzar el máximo permitido para colocar en el Bonar 2028 (USD 2.000 millones), y la decisión oficial, según pudo saber Infobae, es no ampliar ese cupo, a diferencia de lo que sucedió con el Bonar 2027.
El objetivo es llegar al 9 de julio con los fondos necesarios en el Tesoro, minimizando la utilización de reservas internacionales para el pago a los bonistas
El cronograma incluye una primera vuelta de licitación el viernes, instancia en la que se conocerá la tasa de interés, y una segunda vuelta el lunes siguiente, donde se definirá el monto final adjudicado. Si Economía logra captar el máximo, los depósitos en moneda extranjera del Tesoro se elevarán a USD 4.016 millones, acercándose aún más al objetivo para cumplir el pago de julio.
Recién la semana que viene, al cierre de la segunda vuelta del Bonar 2028, Caputo podrá conocer con precisión cuántos dólares faltan para completar el pago a los bonistas. Con los pesos en el Tesoro, existe la opción de comprarle dólares al BCRA, aunque esa operatoria impactaría levemente en el nivel de reservas internacionales. Un ejemplo de esta dinámica ocurrió la semana pasada, cuando los depósitos en moneda extranjera aumentaron USD 598 millones al pasar de USD 3.082 millones el 16 de junio a USD 3.680 millones un día después.
La estrategia financiera oficial combina las colocaciones de Bonar con compras al BCRA. El objetivo es llegar al 9 de julio con los fondos necesarios en el Tesoro, minimizando la utilización de reservas internacionales para el pago a los bonistas. El instrumento central en este tramo final es el Bonar 2028, cuya licitación determinará el saldo disponible y la necesidad, o no, de recurrir al Banco Central para cubrir la diferencia.
El plan hasta 2027
Fuentes del Placio de Hacienda confirmaron que, con las colocaciones realizadas y las que se concretarán hasta el vencimiento, “ya tenemos completado el pago de vencimientos de julio 2026”. Las mismas fuentes señalaron una segunda clave: el préstamo con garantías de los multilaterales se empleará para refinanciar los vencimientos de 2027. “Con lo que el Tesoro ya tiene producto de las colocaciones y lo de las multilaterales ya tenés completo el programa financiero 2026 y 2027”, agregaron.
La semana pasada, Caputo consiguió la aprobación de las garantías del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por USD 2.000 millones y USD 550 millones respectivamente. Y si bien el lunes se autorizó por medio del Boletín Oficial la negociación de prestamos con instituciones financieras internacionales por hasta USD 5.000 millones con esos respaldos, todavía queda pendiente la aprobación de uno. Recién el 22 de julio, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) va a tratar la garantía para la Argentina: será de entre USD 250 millones y 300 millones.

Pero las mismas forman parte de la estrategia financiera de Caputo para el mediano plazo, de julio en adelante. Es que el objetivo que tiene el equipo económico es tener un 2027 tranquilo a pesar de que sea un año electoral y para ello, necesitan despejar todos los vencimientos. Después esta por verse, si una vez que ponga la cartas sobre la mesa, el mercado reacciona a punto tal de que el riesgo país llegue a un nivel que permita salir a colocar al mercado internacional.
La hoja de ruta del corto plazo contempla como prioridad la licitación del Bonar 2028, la administración de los depósitos en moneda extranjera y la posibilidad de acceder a dólares del Banco Central para cerrar cualquier brecha remanente. La definición sobre el saldo exacto pendiente se conocerá el lunes de la próxima semana, tras la segunda vuelta del Bonar 2028. A partir de ese momento, se sabrá qué parte del pago se cubrirá con fondos propios y qué parte, si corresponde, requerirá recursos del BCRA.
El proceso de captación de fondos mediante los Bonar AO27 y AO28, junto con las compras de dólares al BCRA, constituye la base de la estrategia para el vencimiento del 9 de julio. La coordinación entre Economía y el Banco Central, el monitoreo de los depósitos y la gestión de los instrumentos financieros son los elementos centrales para asegurar el cumplimiento de los compromisos externos.














