
La primera semana de invierno no da tregua y este martes se espera que el termómetro registre valores más bajos de los que tuvimos el lunes. La presencia de algunos rayos del sol cerca del mediodía podría llegar a mermar el frío helado; sin embargo, la presencia de ráfagas de viento complicará un poco los planes.
Tanto para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como para el interior de la provincia y otras 12 jurisdicciones, se espera que la mínima esté por debajo de los 5 °C. La amplitud térmica será de apenas unos grados. Se espera que la máxima llegue a 11 °C.
Puntualmente, hoy la máxima no pasará de los 12 °C y costará adaptarse dado que, al menos hasta media mañana, se mantendrán los 5 grados. A este escenario hay que sumarle que se esperan ráfagas de entre 42 y 50 km/h que harán que la sensación térmica sea considerablemente más baja que los valores del termómetro.
El pronóstico continúa destacando al miércoles como el día más frío de la semana, donde la máxima apenas rozará los 11 °C. En cuanto a la mínima, repetirá en los 5 °C. Para el jueves y el viernes, las temperaturas máximas subirán un grado, hasta los 13 °C, aunque las mínimas seguirán rondando los 8 °C y los 6 °C respectivamente.
El alivio llegará recién con el fin de semana. Para el sábado, la máxima treparía hasta los 16°C, el valor más alto de toda la semana, aunque la mínima no diferirá mucho de los días previos. A lo largo de las jornadas venideras, el cielo alternará entre nublado y parcialmente despejado, y la probabilidad de lluvia es prácticamente nula: los registros no superan el 10% en ninguna franja horaria de la semana.
Las ráfagas de viento tendrán lugar por el momento solo hoy, aunque las posibilidades de que esto cambie se mantienen latentes.
A nivel nacional, las lluvias quedarán reducidas a sectores muy puntuales: algunas áreas cordilleranas y el extremo sur del país, donde el paso de perturbaciones mantendrá condiciones algo más inestables. Sobre el resto del territorio, los acumulados serán mínimos o nulos.

De acuerdo a los datos proporcionados por el organismo nacional del clima, hay una alerta amarilla vigente para las ciudades del sur de Jujuy y todo el territorio de Salta, Formosa y Tucumán. Algunas ciudades del norte de Chaco también se encuentran bajo este panorama, al igual que Misiones, San Luis y Córdoba.
El aviso también corre para Entre Ríos, Corrientes, Santa Fe, Mendoza y Neuquén. Se trata de un nivel con cierta peligrosidad, sobre todo para los grupos de riesgo, como niños y niñas, personas mayores de 65 años, con enfermedades crónicas.
Esto se debe, a su vez, a una masa de aire polar que se instaló sobre gran parte del territorio argentino y disparó alertas por temperaturas extremas de frío que se extenderán hasta el cierre del corriente mes. El mapa de alertas meteorológicas reafirma entonces frío extremo en una franja que abarca desde el NOA y el NEA hasta la Patagonia, pasando por toda la región Pampeana y Cuyo.
El fenómeno no se limita a las zonas históricamente más frías del país. Provincias habitualmente menos expuestas a este tipo de eventos también registrarán temperaturas cercanas o por debajo de los 0 °C, producto de una combinación difícil de contrarrestar: aire polar, cielos despejados y viento escaso. Esas tres condiciones juntas favorecen la pérdida de calor nocturno y potencian las heladas, que serán de moderadas a fuertes y muy generalizadas en la Pampa, Cuyo y el norte patagónico, según explicó el sitio Meteored.

Vuelve la neblina
Las imágenes ofrecidas por el SMN reafirman el retorno de la neblina, pero para las provincias del norte, específicamente Jujuy, Salta y Tucumán.
Para el resto del país no hay registros visibles. Lo que sí rige es una alerta por nevadas en la Patagonia, puntualmente en la meseta de Lago Buenos Aires y meseta de Río Chico, en Santa Cruz, a partir de este martes a la noche y durante toda la madrugada del miércoles.
El área será afectada por nevadas de variada intensidad, con acumulados proyectados de entre 5 y 10 cm en las zonas de meseta y de 10 a 20 cm en los sectores cordilleranos, valores que de forma puntual podrían ser superados.














