
Uno de los acontecimientos financieros más importantes de este año es la salida a cotización de las acciones de SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, que se producirá este viernes 12 de junio.
Acceder al IPO (sigla en inglés de Oferta Pública Inicial) de SpaceX bajo el ticker SPCX desde Argentina es muy difícil de forma directa. Debido a restricciones regulatorias, solo inversores institucionales o “calificados”, es decir aquellos con grandes patrimonios en EEUU, pueden comprar al precio inicial de emisión. Sin embargo, existen alternativas para participar desde la Argentina.
“SpaceX debutará en el Nasdaq el 12 de junio de 2026, en lo que sería mayor salida a Bolsa de la historia. Se estima un precio de USD 135 por acción -por 555,5 millones de acciones a cotizar, dando una valoración USD 1,77 billones de base-, lo que la ubicaría desde el primer día entre las compañías más valiosas del mundo. Una apuesta tan ambiciosa como riesgosa”, explicaron los analistas de IOL (Invertir Online)
“El prospecto confirma el liderazgo de SpaceX y un modelo excepcional. La pregunta no es sobre la calidad del negocio, sino el precio: a la valoración de salida, gran parte del potencial de la IA parecería estar descontado, por lo que sugerimos cautela antes de convalidar el múltiplo. No obstante, el mercado podría seguir premiando las expectativas favorecido por un float acotado -solo el 30% de las acciones cotizará inicialmente-. Así, la ‘escasez’ de oferta puede impulsar el precio en el debut. En cualquier caso, la liberación escalonada de acciones entre el cuarto trimestre de 2026 y el primer trimestre de 2027 2027 es un factor a monitorear, por su potencial impacto sobre el precio en los meses posteriores al IPO”, añadieron desde IOL.
Cómo invertir en el IPO
Los inversores minoristas, particulares o retail generalmente tienen dos opciones para exponerse a la compañía de Elon Musk:
- Brokers internacionales: Plataformas que operan directamente en Wall Street, como Interactive Brokers o XTB. Algunas de estas plataformas reservaron un porcentaje histórico de acciones para inversores minoristas en esta IPO en particular, aunque la asignación no está garantizada y suele estar sujeta a un “sorteo” o demanda en la plataforma.
- Compra posterior al debut: Una vez que la acción comience a cotizar en el índice Nasdaq, cualquier persona con una cuenta internacional fondeada -o a través de algunas apps globales- puede comprarla al precio de mercado.
Alternativas de inversión indirecta desde Argentina
Si no quieres abrir una cuenta en el exterior, existen opciones indirectas que operan desde el mercado local o plataformas integradas:
- Inversión indirecta en el exterior: Puedes utilizar brokers locales como IOL o Balanz, que ofrecen la posibilidad de fondear cuentas internacionales para operar activos en Estados Unidos una vez iniciada la rueda.
- Fondos y ETF que poseen acciones: A través de distintos brokers internacionales, se puede invertir en fondos cotizados que agrupan a empresas vinculadas a la industria aeroespacial o que poseen participaciones directas en el capital privado de SpaceX, como es el caso de Entrepreneur Private-Public Crossover ETF (XOVR) o fondos similares. El Cedear XOVR permite invertir desde Argentina en pesos o dólares, brindando exposición a acciones de empresas públicas de alto crecimiento y un porcentaje en capital privado de startups antes de salir a Bolsa, incluyendo una fuerte posición en SpaceX.
- Posibilidad de CEDEARs: Especialistas financieros mencionan que el mercado local (ByMA) evalúa en un futuro cercano la posibilidad de crear un Cedear (Certificado de Depósito Argentino) de empresas como SpaceX, lo que permitiría invertir en pesos desde Argentina una vez que el papel tenga suficiente liquidez en Wall Street y comience el proceso de empaquetado local.
Cifras siderales
SpaceX fijó un precio de USD 135 para los más de 555 millones de títulos que la compañía ofrecerá en su inminente salto al recinto bursátil para levantar unos USD 75.000 millones en lo que será la mayor Oferta Pública Inicial de la historia, negociación que le otorgará a la compañía aeroespacial una valoración de USD 1,77 billones, aunque las entidades que actuarán como garantes de la transacción podrán vender otros 83,3 millones de títulos, que elevarían el monto de la IPO a 86.250 millones de dólares..
En una actualización del prospecto de la operación registrado ante la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos) una semana antes de la fecha que se anticipa para el debut de SpaceX, la compañía tecnológica confirmó su intención de cotizar en el Nasdaq de Nueva York y Texas, donde se negociará bajo el símbolo SPCX.
Está previsto que SpaceX se convertirá en la mayor salida a Bolsa de la historia
De este modo, SpaceX se convertirá en la mayor salida a Bolsa de la historia, superando ampliamente el registro de la petrolera Saudi Aramco, que en 2019 recaudó 29.400 millones de dólares (25.320 millones de euros).
Asimismo, el salto a cotización del conglomerado que, además de los servicios de lanzamientos espaciales, agrupa también negocios como Starlink y modelos de IA como Grok, abrirá la puerta a los esperados debuts bursátiles de OpenAI y Anthropic, que se prevé también superaran el billón de dólares de valoración.
En la documentación registrada ante la SEC, SpaceX advirtió de que tras la finalización de la oferta, Elon Musk poseerá aproximadamente el 91,6% de las acciones ordinarias de Clase B en circulación, así como el 82,4% del poder de voto total (o el 82,3% si los suscriptores ejercen su opción), por lo que SpaceX anticipa que será considerada una “empresa controlada” según las normas de gobierno corporativo de Nasdaq y Nasdaq Texas.
Con una valoración de más de USD 1,77 billones, la compañía pasará instantáneamente a formar parte de las diez mayores cotizadas del mundo
De este modo, la empresa no estará obligada a tener una mayoría de consejeros independientes en su consejo ni a establecer comités independientes de remuneración y nombramiento.
Además, adelantó que no prevé declarar ni pagar dividendos en efectivo a los titulares de las acciones ordinarias de la compañía “en un futuro próximo”, sino que contempla retener las ganancias futuras, si las hubiere, para financiar el crecimiento del negocio, aunque señala que la futura política de dividendos queda a discreción del consejo de administración y dependerá de las condiciones vigentes en el momento, incluyendo los resultados de operaciones.












